Dos vecinos de Burgos llevan más de cinco años reclamando una acera, que sí tiene la casa vecina, al Ayuntamiento

Estado actual de la calle Sedano a la altura de los números 45, 47 y 49. /BC
Estado actual de la calle Sedano a la altura de los números 45, 47 y 49. / BC

Dos casas de la calle Carcedo, afectada ahora por las obras de la pasarela de El Crucero, llevan más de cinco años sin acera, algo que no ocurre con la colindante | Se trata de tres chalés adosados

Aythami Pérez Miguel
AYTHAMI PÉREZ MIGUELBurgos

Los vecinos de dos casas de la calle Carcedo, de la capital burgalesa, llevan más de cinco años reclamando al Ayuntamiento de Burgos una acera. No es que nunca tuvieran bordillo en el acceso a casa sino que al renovar la acera de la calle perpendicular eliminaron la suya. Estamos hablando de tres casas colindantes, tres chalés adosados, pero la acera solo desapareció en los números 45 y 47 de la calle Carcedo, el vecino y parejo número 49 conserva la suya.

Ascen García, vecina del número 47, explica que han pasado númerosas veces por el Ayuntamiento, han hablado con técnicos y «se pasan la pelota de unos a otros y nosotros seguimos sin acera». Ahora lo que se encuentran estas personas al atravesar la valla de su casa es asfalto, sin marcar siquiera una franja que delimite la parte peatonal de la zona de tránsito de vehículos.

Imagen antigua de cómo estaba la entrada antes de comenzar las obras de la pasarela de El Crucero. La acera concluye en el número 49 y en el 47 y 45 se marcaron líneas blancas para delimitar la zona peatonal de la de tránsito rodado.
Imagen antigua de cómo estaba la entrada antes de comenzar las obras de la pasarela de El Crucero. La acera concluye en el número 49 y en el 47 y 45 se marcaron líneas blancas para delimitar la zona peatonal de la de tránsito rodado. / BC

García cuenta que hace unos siete años arreglaron la calle Duero, vía perpendicular a la Carcedo. En ese momento quitaron la acera también de la calle Carcedo, echaron asfalto y marcaron unas rayas blancas, parecidas a las de los pasos de peatones, a la entrada de las puertas de los números 45 y 47, donde debía ir la acera que sí tiene el número 49.

El número 43 de esta calle continúa al otro lado de la autovía, es decir, para llegar del número 45 al 43 de la calle Carcedo hay que atravesar la pasarela de El Crucero. Ahora, con las obras de construcción de esta infraestructura se ha deteriorado el asfalto pero lo han echado de nuevo y, esta vez, no han pintado las rayas blancas del pasado. Es decir, ahora la acera concluye en el número 49, las dos casas vecinas solo tienen asfalto en su entrada.

En la imagen obtenido de Google Maps se aprecian los números 49 (con acera) y el 47 y 45, el 43 estaría al otro lado de la que es la antigua pasarela de El Crucero, que ahora se ha construido de nuevo.
En la imagen obtenido de Google Maps se aprecian los números 49 (con acera) y el 47 y 45, el 43 estaría al otro lado de la que es la antigua pasarela de El Crucero, que ahora se ha construido de nuevo. / BC

«En el Ayuntamiento unos me dicen que no debe haber ninguna casa sin acera pero otros no me dan respuesta alguna. También me dijeron que cuando concluyeran las obras de la pasarela sobre la autovía, construirían la acera pero ahora me dicen que no hay dinero y que la obra de la pasarela pertenece al Ministerio de Fomento pero la calle es del Ayuntamiento y pagamos impuestos como el resto de vecinos de Burgos», apunta Ascen García.

Según un arquitecto consultado, el Ayuntamiento debe garantizar que todas las personas puedan acceder a su vivienda, «si haces un edificio es obligatorio hacer una acera o, en su caso, reconstruirla, por ejemplo». Lo que ocurre, como apunta otra fuente, es que habría que observar la particularidad de cada caso concreto, «en la ciudad hay muchos tipos de vías públicas, en muchos casos las aceras son barreras arquitectónicas, la acera no es un requisito sine qua non, puede que no sea obligatoria pero sí lo es que la vía peatonal esté diferenciada de la de tráfico rodado».

Los vecinos de estas dos casas a las que hace años se quitó la acera seguirán reclamándola. No consideran justo que solo ellos no tengan esta infraestructura y que, además, ni siquiera esté marcada una franja por la que andar al bajar de la acera que casi acaba en la puerta de su casa. El asfalto que ahora tienen en la entrada de su casa, además, presenta baches y el pavimento es desigual.

Estado actual del límite de la acera que concluye en el número 49 con el asfalto que ahora hay en la calle Carcedo.
Estado actual del límite de la acera que concluye en el número 49 con el asfalto que ahora hay en la calle Carcedo. / BC

También se queja esta vecina de que el acceso a la pasarela de El Crucero se ha hecho en rampa para facilitar la entrada a las personas con movilidad reducida pero es que esta rampa no tiene rebaje para que puedan sortear el bordillo. «Un sinsentido», lamenta.