El Consorcio del Desvío solo puede vender el almacén para el Centro de las Vidrieras, que cuesta 1,6 millones

Imagen de las vidrieras de la Catedral/Cristina López Reques
Imagen de las vidrieras de la Catedral / Cristina López Reques

La opción de la cesión gratuita no es viable pues provocará la quiebra del acuerdo de reestructuración de la deuda

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Si se quiere crear un Centro Internacional de las Vidrieras en el almacén anexo a La Estación, tal como se planteó cuando se presentó recientemente este ambicioso proyecto, será necesario que se adquieran dichos terrenos al Consorcio del Desvío Ferroviario. Se había hablado de la posibilidad de que se cediese de manera gratuita el espacio, habida cuenta de que se trata de un proyecto de ciudad, pero no es posible.

Según ha explicado el concejal socialista Antonio Fernández Santos, no hay ninguna posibilidad de que el Consorcio pueda ceder las instalaciones de manera gratuita. La razón no es otra que el acuerdo al que se llegó para la reestructuración de la deuda, que incluye los 1,6 millones de euros en los que está tasado el terreno dentro del plan de ventas de activos previsto.

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Si se cediese se producirá la «quiebra» de la reestructuración, ha asegurado Fernández Santos, así que solo hay una opción: la compra. El terreno está valorado en 1,6 millones de euros, y el concejal socialista considera que el proyecto del Centro Internacional de las Vidrieras debería contar con un acuerdo de financiación entre el Ayuntamiento, la Diputación y la Junta de Castilla y León.

A su juicio, las tres administraciones deberían de realizar las correspondientes aportaciones económicas para sufragar el coste de la compra del almacén, y también de su adecuación para labergar este centro de interpretación. Se trata de un proyecto científico, expositivo y divulgador, basado el trabajo de investigación realizado por la profesora Pilar Abad sobre las vidrieras burgalesas y el famoso vidrio rojo de Burgos.

Oportunidad única

La ciudad fue un importante centro creador y productor de vidrieras desde la Edad Media hasta el siglo XIX, con varias de épocas de esplendor. Ahora, se quiere aprovechar ese pasado para impulsar un centro de referencia internacional, con 2.000 metros cuadrados dividos en dos plantas, que incluirán zona de investigación científica, áreas de exposición y exhibición permantente y temproal, salas de actividades divulgativas, biblioteca especializada y zona de talleres.

El proyecto ya está diseñado, los contenidos también; la faceta investigadora está en marcha y solo queda encontrar la financiación económica.

 

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