Desarticulado un grupo criminal dedicado al robo de llantas, volantes y asientos de alta gama

Se ha recuperado numeroso material robado./Rodrigo González
Se ha recuperado numeroso material robado. / Rodrigo González

La Policía ha detenido a cuatro miembros de la banda e investigado a otros dos | De momento se les imputan 78 robos | También se ha detenido a dos receptadores

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Nuevo golpe contra el crimen organizado. La Policía Nacional ha desarticulado un grupo criminal dedicado al robo de llantas, volantes y asientos de vehículos de alta gama que venía operando en toda la comunidad autónoma desde hace varios meses. En total, los agentes han detenido a cuatro miembros de la banda e investigado a otros dos, detenciones que se suman a las practicadas sobre dos receptadores. A la banda se le imputan, de momento, 78 hechos delictivos, si bien, la operación continúa abierta y no se descartan vinculaciones con otros robos o nuevas detenciones.

Se calcula que el valor de lo robado supera los 600.000 euros

Según ha explicado esta mañana el subdelegado del Gobierno en Burgos, Roberto Saiz, la investigación comenzó en octubre de 2017, cuando se tuvo constancia de una oleada de robos en garajes bajo el mismo modus operandi. Al contrastar información con otros cuerpos policiales, se descubrió que en otras provincias de Castilla y León se habían registrado numerosos hechos similares, lo que condujo a plantear que no se trataba de hechos aislados, sino que eran la consecuencia de la actividad de una banda organizada.

En este sentido, y bajo la coordinación del Juzgado de Instrucción nº4 de Burgos, la Policía decidió tirar del hilo para intentar demostrar esta hipótesis. Y es que, de haber sorprendido a los asaltantes en alguno de los robos sin vincularles con el resto, la actuación judicial no hubiera tenido el mismo resultado.

Así, tras meses de investigación, en la que también han participado agentes de la Jefatura Superior de Castilla y León, de la Comisaría Provincial de Ávila y del Grupo de Tráfico Ilícito de Vehículos de la Policía Judicial de Madrid, semanas atrás se localizó al grupo en uno de sus desplazamientos a Valladolid. Dicha intervención acabó con una persecución y la detención de cuatro de los miembros de la banda en Arévalo (Ávila) gracias al apoyo de la Guardia Civil.

En los registros practicados se han logrado intervenir numerosas piezas de vehículos, así como diferente material utilizado en los robos, como llaves magnéticas de apertura de garajes, martillos rompedores de lunas, gatos hidráulicos o artilugios artesanales para desactivar airbags.

En total, la Policía Nacional considera probada la vinculación de este grupo criminal con un total de 78 robos, practicados en Burgos (23), Valladolid (21), Ávila (16), Segovia (4) y Soria (2). Sin embargo, los propios investigadores han subrayado que la operación sigue en marcha y no se descartan nuevas imputaciones o detenciones. De momento, se ha detenido a cuatro de los supuestos miembros de la banda y se ha investigado a otros dos. Además, se ha detenido a otros dos receptadores de material.

En este sentido, cabe destacar la importancia de la figura de los receptadores del material robado, entre los que destacan dos servicios oficiales de fuera de Burgos. Ahora, el trabajo de los agentes se centrará en demostrar si las compras realizadas se hicieron de buena o mala fe. Un primer cálculo dispara el valor de los efectos sustraídos a más de 600.000 euros, lo que permitió a la banda obtener un beneficio superior a los 150.000 euros.

Modus operandi

De acuerdo con la información facilitada por Alfonso Rodríguez Santocildes, inspector jefe del Grupo 2 de Policía Judicial de Burgos, se trataba de un grupo perfectamente organizado y jerarquizado que operaba con sede en Vallecas (Madrid) y que tiene antecedentes por robos por alunizaje en la capital. Una de las principales características puestas sobre la mesa por los investigadores es la gran movilidad y eficiencia con la que operaba el grupo.

Según se ha podido comprobar, una parte de la banda se dedicaba a realizar seguimientos de vehículos de alta gama, entrando en muchas ocasiones en los garajes comunitarios mientras otro miembro vigilaba. Una vez localizados los vehículos objetivo, se elegía un día y se procedía a realizar varios robos consecutivos.

En muchas ocasiones, los robos se hacían «bajo pedido» y se buscaban las llantas, los volantes o asientos determinados. En otras ocasiones, era la banda la que elegía los objetos que consideraba que mejor salida tenían en el mercado. Como «curiosidad», la Policía ha tenido constancia de que en algunos casos, si el neumático estaba gastado, primero lo pinchaban y esperaban a que el legítimo dueño lo cambiara para posteriormente robarlo.

Una vez sustraídos, todos los objetos se ponían a la venta por diferentes canales de distribución, ya fuera a particulares a través de aplicaciones de compra-venta en internet o directamente en talleres y servicios oficiales de toda la Península a un precio muy inferior al de mercado. Por el momento, los investigadores han localizado objetos en Málaga, Cádiz, Bilbao, Valencia, Gerona, León, Madrid, Salamanca y Valladolid.

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