De Domingo: «Se abre un nuevo tiempo y queremos trabajar tranquilos»

Emilio de Domingo, presidente del patronato de la Fundación Cajacírculo/GIT
Emilio de Domingo, presidente del patronato de la Fundación Cajacírculo / GIT

El nuevo presidente del patronato de la Fundación Cajacírculo afirma que llegan sin afán de venganza, tras un año convulso en la entidad

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Emilio de Domingo se convirtió, hace un mes, en el nuevo presidente del patronato de la Fundación Cajacírculo. Tras cinco años fuera de la entidad, en la que estuvo trabajando cuando era Obra Social, De Domingo vuelve «a su casa», y lo hace con mucha ilusión. También acompañado de un grupo de profesionales, con los que se marca como objetivo que la Fundación vuelva a contar en la sociedad burgalesa. Llegan sin afán de revancha, pese al último año de confrontaciones entre el anterior patronoto y el Círculo Católico; desavenencias que ya son agua pasada, pues De Domingo apuesta por mirar hacia el futuro. El tiempo pone las cosas en su sitio.

¿Cómo ha encontrado la Fundación Cajacírculo?

Ha habido momentos de desencuentro con el Círculo Católico, la casa fundadora, pero ahora las aguas ya han vuelto a su cauce. Estamos con mucha ilusión de empezar un periodo nuevo, con un equipo muy bueno de profesionales. Entramos con mucha ilusión y muchas ganas de hacer cosas.

Comentaba que el nuevo patronato llega tras un año desencuentros, sospecha de intento de externalización de la Constructora Benéfica, desavenencias con el Círculo Católico..., ¿qué es lo que ha ocurrido para llegar a esta situación? ¿Se ha gesionado mal la conversión de la Obra Social en fundación? ¿Ha sido una mala elección de los primeros patronos?

No soy quien para entrar a valorar eso, el tiempo lo dirá y una vez que se analice la situción se verá lo que ha pasado. Cada equipo ha tenido su tiempo, no creo que nadie haya entrado para ir en contra de la Fundación. En su momento se pensó que la fórmula elegida para gestionar la Fundación era correcta, aunque no ha salido como ellos pensaban y eso ha traído una serie de consecuencias. Nuestra labor ahora mismo es retomar las buenas relaciones con el Círculo Católico, que ya las tenemos (cuatro patronos del Patronato hemos sido nombrados por el Círculo Católico); y también con Ibercaja, que nunca se perdieron pero que creo que debemos de potenciar, por el bien de las dos instituciones. Ibercaja tiene que tener mucha mayor presencia en Burgos.

Nuestra labor es retomar una buena relación con el Círculo Católico e Ibercaja

¿Se puede decir que el Círculo Católico ha retomado el control de la Fundación?

Nos tenemos que remontar a la historia. El Círculo Católico fue el fundador de la caja. Sí que es verdad que, posteriormente, la caja era la que sostenía económicamente todas las fundaciones. En un momento determinado hubo alguna maniobra que no nos ha gustado (intento de externalizar la Constructora Benéfica, dependiente del Círculo Católico) y eso fue lo que hizo saltar las alarmas y lo que ha conducido a la renovación del Patronato. Ahora, el Círculo es muy consciente de que tenemos que ser diferentes pero complementarios, y apoyarnos mutuamente. Cada uno va a tener su parcela. Nosotros seguiremos el mandato de nuestros propios estatutos: temas sociales, asistenciales, culturales y medio ambiente.

Decía antes que daba por cerrada la crisis, ¿borrón y cuenta nueva?

Creo que sí, y es bueno que lo hagamos así. Nosotros no entramos aquí con afán de revancha. La institución permanece y las personas pasan. Es un ciclo nuevo, aunque vamos a tener que pelear con los mimbres que tenemos. No tenemos que obsesionarnos con lo que ha pasado, sino retomar las riendas de la institución y hacerlo lo mejor posible. Hay que ser realistas.

¿Ha podido el nuevo patronato examinar el trabajo realizado por el anterior?

Todavía es muy pronto. Nos gustaría analizar qué es lo que se ha estado haciendo hasta ahora, aunque todo parece indicar que se ha mantenido la inercia de lo que se venía haciendo, aunque reducido por la merma de recursos derivada de la crisis. Habrá que darle una vuelta y ver dónde podemos optimizar. Lo que queremos es estudiar cómo podemos gestionar mejor los recursos que tenemos. Ver en qué nicho podemos colocar a la Fundación dentro de la sociedad burgalesa, desarrollando proyectos nuevos con instituciones diferentes. Ya he mantenido reuniones con diferentes instituciones y todas están entregadas a apoyarnos, y nosotros a colaborar con ellas. La sintonía es muy buena. Lo importante es el equipo que hemos formado, y las instituciones confían en nosotros, en que podemos hacer un gran trabajo. Espero que no les defraudemos y que, entre todos, podamos sacar adelante proyectos buenos para la sociedad.

De Domingo en un momento de la entrevista
De Domingo en un momento de la entrevista / GIT

¿Es real la sensación que, a veces, ha tenido la sociedad de que la transformación a fundación ha cambiado la Obra Social?

La crisis ha hecho muchísimo daño y nos ha dejado unos recursos muy limitados, y eso se ha notado. Sí que es cierto que se han seguido haciendo cosas. Lo que hay que hacer ahora es, con pocos recursos, muchas cosas. Y ello pasa por tener imaginación, voluntad, ilusión... por establecer colaboraciones y, al final, vamos a conseguir que, otra vez, seamos una institución que aporte grandes cosas a la ciudad y a la provincia de burgos. Esa es nuestra ilusión.

¿Defíname ese equipo del que tanto habla, qué aportan sus miembros?

Son profesionales, cada uno desde su ámbito. Hay economistas, jurídicos, gente de la cultura, empresarios... Gente que ha pasado por diferentes instituciones y empresas, que conocen el mundo real y pueden ofrecernos mucho. Y luego contamos con los profesionales de la casa, los trabajadores que han estado ahí desde hace años, y que conocen la Fundación perfectamente. Ellos también van a aportar su granito de arena en tanto en cuanto pueden detectar nuevos proyectos. Aquí de lo que se trata no es de personalizar sino de ver lo que podemos aportar entre todos.

Pero vamos a personalizar, ¿después de cinco años fuera, qué le ha movido a volver a la caja?

El Círculo me propuso para el patronato por el conocimiento de la casa y por haber estado trabajando en el ámbito de la cultura. Pensaban que podía aportar algo a la institución. Mis compañeros también me animaron y yo, que soy de espíritu débil, no pude negarne. También en el recuerdo de mi amigo y compañero Pedro Torrecila, que le debía una. Estoy aquí para aportar lo que pueda, espero que sea para bien de la institución y no defraude a nadie. Sí que es cierto que yo nunca pensé que fuera a ser el presidente, porque en el equipo hay gente de mucha valía. Pero, con la votación, ellos entendieron que el presidente tenía que ser yo y no queda más remedio que dar un paso al frente. Lógicamente, respaldado por el resto del equipo. Ilusión no nos falta y profesionales tampoco, lo único que nos falta es disponer de más de recursos económicos.

«Ilusión no nos falta, profesionales tampoco, lo único, disponer de más recursos»

¿No vamos a tener ninguna sorpresa más, como los 40 millones que se tuvieron que pagar el año pasado?

Eso ya está liquidado. Hay que pasar página. Ahora somos conscientes de que la merma de recursos es importante, pero es lo que hay. Vamos a trabajar en lo que tenemos, sin entretenernos en otras cosas que no tienen remedio.

Aun así nos quedan un par de flecos del convulso año, el último movimiento que hizo el anterior patronato, el cambio de estatutos para incorporar un nuevo patrono ¿está ya resuelto?

Está solventado. No ha habido ningún problema. Se ha aceptado que se abre un tiempo nuevo, un patronato nuevo, y queremos que nos dejen trabajar tranquilos. El tiempo dirá. Si miembros del anterior patronato se quieren presentar, de nuevo, dentro de cuatro años, se verá. Los nombrados por el Círculo Católico no gozaban ya de la confianza del mismo, y la entidad ha elegido nuevos miembros. La vida es así. Pero ninguno somos imprescindibles. Que lo hagamos mejor o peor, el tiempo lo dirá.

Y ¿qué ocurrirá con el director general, Luis Bausela?

De momento sigue siendo el director de la Fundación, no tenemos más que decir. Seguimos trabajando con él, nos tiene que ir poniendo al día. No se puede adelantar nada.

Es una persona contratada, y supongo que en algún momento tocará hacer una revisiónd e su contrato, ver si quiere seguir...

Ahora se están revisando absolutamente todos los aspectos de la fundación, desde los contratos (de todo el personal), los convenios (con Ibercaja y otras instituciones), el funcionamiento de la obra social... Una vez que tengamos una visión global de todo lo que tenemos, si hay que temar decisiones se tomarán, pero ahora mismo no se puede adelantar nada.

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