Nueve empresas se ofrecen para restaurar el trasaltar de la Catedral de Burgos

Algunos relieves son casi irrecuperables/
Algunos relieves son casi irrecuperables

La Dirección General de Patrimonio Cultural está analizando las ofertas, en un ambicioso proyecto que costará 1,3 millones de euros

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

El proyecto de restauración de los relieves de Felipe de Vigarny, que decoran el trasaltar de la Catedral de Burgos, cumple un nuevo trámite. Un total de nueve empresas se han presentado al concurso convocado por la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León para acometer la rehabilitación según el proyecto diseñado por el Cabildo Metropolitano, en colaboración con los técnicos regionales.

El plazo de licitación se cerró el pasado 2 de enero y, una vez abiertas las ofertas, se ha conocido la existencia de nueve empresas interesadas en acometer esta ambiciosa intervención, cuyo coste supera los 1,3 millones de euros. Ahora, Patrimonio Cultural tiene que analizar cada una de las propuestas, de modo que se espera que el concurso se resuelva en primavera, en abril o mayo, aproximadamente.

Una vez adjudicado, la empresa seleccionada dispondrá de un mes para presentar el proyecto de ejecución, han confirmado desde el departamento autonómico, y así las obras podrán comenzar este mismo 2018. De manera paralela a la redacción de dicho documento, se acometerá la adecuación de los espacios que se van a ver implicados en la restauración. También se procederá a preparar los talleres de trabajo, que se ubicarán en la Puerta de Pellejería.

Proyecto ambicioso

El proyecto supondrá restaurar los cinco relieves de la girola, los tres de Felipe de Vigarny y los dos de Pedro Alonso de los Ríos, para dar una solución definitiva al erróneamente denominado 'mal de la piedra'. El problema que presenta el trasaltar pasa por la filtración de la humedad del subsuelo de la Seo que, acompañada por sales, acaba rompiendo la piedra caliza cuando sale a la superficie y cristaliza.

Así, la intervención incluirá dos actuaciones. Por un lado, se creará una barrera para frenar el ascenso de la humedad y se construirá una cámara de aire. Por otro, se rehabilitarán los relieves, consolidándolos y, en la medida de lo posible, recuperando las imágenes perdidas. Los que están más deteriorados son los tres de Vigarny, de los siglos XV y XVI, y de manera destacada La Crucifixión, El Descendimiento y La Resurrección. Estos se desmontarán para ser tratados en el taller, que se ubicará en la Puerta de Pellejería. Sobre el resto se actuará directamente en el trasaltar.

El proyecto tiene un coste de algo más de 1,3 millones de euros, financiados al 50 por ciento entre el Cabildo Metropolitano y la Junta de Castilla y León. Se acometerá entre 2018 y 2020, de modo que estará finalizado para la gran celebración del VIII Centenario de la Catedral de Burgos. Para este primer ejercicio están consignados 749.459 euros, de los cuales, la Junta aporta 631.644 euros y, el resto, el Cabildo.

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