El Papa felicita al arzobispo de Burgos por sus 50 años de sacerdocio

El arzobispo de Burgos, Fidel Herraéz, saluda al presidente de la Junta de Castilla y león, Juan Vicente Herrera, al alcalde de Burgos, Javier lacalle y a la consejera de Cultura y Turismo de Castilla y León, María Josefa García Cirac./Santi Otero/EFE
El arzobispo de Burgos, Fidel Herraéz, saluda al presidente de la Junta de Castilla y león, Juan Vicente Herrera, al alcalde de Burgos, Javier lacalle y a la consejera de Cultura y Turismo de Castilla y León, María Josefa García Cirac. / Santi Otero/EFE

El arzobispo de Burgos, Fidel Herráez, celebra su medio siglo de sacerdocio en un acto en la Catedral acompañado por numerosas personalidades

EFE

El Papa Francisco ha felicitado al arzobispo de Burgos, Fidel Herráez, por los 50 años de sacerdocio que ha celebrado este sábado en un acto religioso en la Catedral de Burgos al que han acudido, entre otros, el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, y el ex cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela.

A través de una carta que se ha leído durante la ceremonia, el Papa Francisco ha expresado su «gozo por ver a uno de mis hermanos caminar en la verdad», al tiempo que ha enviado a través de esas líneas su «felicitación por una vida de esfuerzo en la enseñanza« y por su »compromiso« en su trabajo dentro de los arzobispados de Madrid y ahora en Burgos, donde, ha recordado »yo mismo te llamé para encargarte esta labor«.

Por su parte, Fidel Herráez ha querido agradecer «muy de corazón» las palabras de Francisco I, las cuales, ha reconocido «no esperaba», al tiempo que también ha tenido un especial reconocimiento a todas las personalidades eclesiásticas, autoridades civiles y militares que han querido acompañarle en este día «tan especial» para él.

Durante su homilía, el arzobispo de Burgos ha recordado «cómo Dios me llamó con claridad a los 11 años con la misma fuerza que me ha acompañado durante los últimos 62», y ha tenido un recuerdo para todos los obispos a los que ha servido, tanto en Ávila como Madrid, entre los que ha destacado a Casimiro Morcillo González, quien le ordenó sacerdote, al Cardenal Vicente Enrique y Tarancón, y a Antonio María Rouco Varela, con quien, ha resaltado, «estuve 20 años en los que no tuvimos ni un solo desencuentro» y el cual, ha subrayado, «me ha enseñado a ser obispo».

Por otro lado, Herráez ha querido también recordar a sus antecesores en Burgos, los obispos Santiago y Francisco, por dejarle «una herencia preciosa» y también al resto de miembros de la Diócesis, en la que ha asegurado sentirse «inmensamente feliz», por haberle «acogido divinamente», al tiempo que ha confiado en seguir manteniendo la fe en el Señor para «continuar en el camino con total seguridad y sin miedo al mañana».

Durante la ceremonia, Don Fidel ha recibido un obsequio por parte de los Delegados de Familia de la Achidiócesis de Burgos, un tríptico de la Catedral, el Cristo de Burgos y Santa María la Mayor, y la Eucaristía ha concluido con una recepción del propio arzobispo a todos aquellos fieles que hayan querido acercarse a felicitarle por sus 50 años de sacerdocio.

 

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