Proyecto Hombre advierte de la «normalización» del consumo de cannabis entre los jóvenes

El consumo de marihuana está «normalizado»./EFE
El consumo de marihuana está «normalizado». / EFE

Cada vez acuden más personas con problemas de adicción a las nuevas tecnologías | De momento, las ludopatías están controladas, pero «es un problema que está creciendo»

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

El mensaje no es nuevo, pero no por ello deja de ser relevante: el consumo de cannabis se ha ido normalizando y ahora mismo es una de las sustancias que mayores problemas de salud y adicciones está generando en Burgos, sobre todo entre los menores de 21 años de edad.

De hecho, según refleja la memoria anual de Fundación Candeal Proyecto Hombre, el 78,46% de los jóvenes acuden a la organziación demandando atención para combatir el consumo de cannabis como sustancia principal. La cifra habla por sí sola. Pero es que, además, el 80% de los que acuden por otras adicciones también reconocen fumar cannabis.

También son muy significativos los datos que arroja el consumo de alcohol entre los jóvenes. Y es que, a pesar de que 'sólo' el 12,31% de los menores que acuden a Proyecto Hombre lo hacen motivados por problemas con el alcohol, el 71% de los que participan en alguno de los programas de la entidad reconoce consumirlo de manera habitual.

A juicio del director de Proyecto Hombre, Manuel Fuentes, estos datos corroboran lo que se viene afirmando desde hace muco tiempo: «estamos ante un problema de salud pública muy importante» ante el que parece que «la sociedad está adormecida». De hecho, el consumo de cannabis y alcohol está tan «normalizado» y «extendido» que incluso muchas familias lo aceptan sin más.

Por eso, insiste Fuentes, es tan importante la «prevención», un ámbito en el que Proyecto Hombre está echando el resto en los últimos años. Así, solo en 2018, un total de 3.219 menores de 21 años participaron en alguno de los talleres y programas de prevención desarrollados por la orgnización (programas Faro y Ariadna).

Cada vez más adicciones a las nuevas tecnologías

De un tiempo a esta parte, Proyecto Hombre ha abierto el abanico de adicciones sobre las que trabaja, incluida la vinculada a las nuevas tecnologías. Y es que, cada vez son más los usuarios (fundamentalmente jóvenes) que acuden a Proyecto Hombre con un problema en este ámbito.

Así, durante el año pasado, el 16,67% de las personas que acudieron a la organización por problemas diferentes del consumo de sustancias lo hicieron por adicción a las nuevas tecnologías. «Llevamos trabajando desde 2006 con este tema» y la evolución es preocupante, señala Fuentes.

En un estadio menos avanzado se encuentran las adicciones al juego. Y es que, aunque el director de Proyecto Hombre confirma que «están llegando ludópatas» a la organización, la situación todavía no es extremadamente preocupante. «Es un problema que puede estar creciendo» al albur de la proliferación de salas de juego y casas de apuestas online, pero que todavía no tiene mucha incidencia en las estadísticas de la organización, concluye.

Paralelamente, un total de 283 menores y 383 familias participaron en alguno de los programas terapéuticos planteados por Proyecto Hombre. Se trata de unos «números muy significativos» que, eso sí, mantienen la tónica de los últimos años, como así lo hacen las estadísticas de los programas planteados para los adultos, en los que participaron en 2018 un total de 479 personas.

En este caso, el perfil de los usuarios ha cambiado poco en los últimos años. En buena parte de los casos, se trata de un perfil policonsumidor, en el que la cocaína, el alcohol, la heroína y el cannabis son las sustancias predominantes.

La buena noticia es que, según subraya Fuentes, la actividad desarrollada por Proyecto Hombre sigue dando resultados. Quizá, la prueba más paradigmática sean las altas terapeuticas concedidas en 2018 (71 altas en adultos y 156 altas en menores). Unas altas que, en todo caso, se añaden a los avances que la práctica totalidad de los usuarios va registrando durante su tratamiento. «Las adicciones generan reaídas, pero de ellas se sale» antes o más tarde.

Quizá, lo más complejo sea el trabajo posterior que ha de desarrollarse en el ámbito médico. Y es que, tal y como subraya Fuentes, el policonsumo «es una bomba para el sistema nervioso» que puede generar «déficit cognitivo» y «problemas mentales» que han de recibir tratamiento a posteriori. De hecho, Proyecto Hombre ya está trabajando en la implantación de un programa en este sentido.

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