Los vecinos del Casco Histórico Alto, hartos del botellón

Centenares de jóvenes hacen botellón a los pies de la Catedral/BC
Centenares de jóvenes hacen botellón a los pies de la Catedral / BC

En la noche del jueves se congregaron centenares de estudiantes a los pies de la Catedral en la primera semana de clases y el ruido impidió dormir a los vecino

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

Es una constante que llevan tiempo denunciando los vecinos del casco histórico, pero no por eso deja de ser noticia. Centenares de jóvenes estudiantes se congregaron a los pies de la Catedral para celebrar su primer jueves universitario con un botellón. La celebración también afectó a otras zonas del Casco Histórico Alto y el ruido desde diferentes puntos dejó sin dormir a los vecinos del barrio.

«Es un problema recurrente todos los años y no queremos echar culpas a nadie, pero la realidad es que ni el Ayuntamiento ni otras instituciones hacen nada por remediarlo», comenta Francisco, portavoz de la Asociación Vecinos del Casco Histórico Alto. Y añade: «Esto va a ir a más si no se actúa desde todos los ámbitos».

Desde la asociación claman contra el que es «un problema social» que «está creando monstruos», aseguran. El colectivo vecinal está en contra de una forma de ocio que genera muchos problemas y que va contra los propios jóvenes. De hecho, Francisco explica que han realizado encuestas entre los jóvenes y que lo que necesitan es tener alternativas al botellón con sitios en los que socializar.

«Es un problema social. Estamos creando monstruos»

No en vano, la asociación reconoce que los jóvenes hacen botellón por carecer de esas alternativas de ocio y reclaman poner freno a una tendencia en aumento que se según ellos se está permitiendo que vaya a más. Al mismo tiempo, Francisco reconoce que nunca se va a acabar con el botellón, pero hay que tratar de «paliarlo».

Mientras, la asociación, que ha tratado de organizar jornadas educativas sobre problemáticas en la juventud y critican que no han recibido apoyos, sigue recopilando a diario los resultados del botellón que literalmente se realiza a los pies de sus casas.