Un acuerdo de última hora suspende el juicio por despido de la hija pequeña del fundador de Pesquera

Eva Fernández y su padre, Alejandro Fernández, junto al Duero, el pasado invierno. /Gabriel Villamil
Eva Fernández y su padre, Alejandro Fernández, junto al Duero, el pasado invierno. / Gabriel Villamil

La sociedad reconoce «la improcedencia» y abonará a Eva Fernández «la indemnización legal», en busca de un acercamiento en el conflicto por el control del grupo

M. J. Pascual
M. J. PASCUALValladolid

Ambas partes quisieron vislumbrar ayer, en el acuerdo para evitar el juicio por despido de Eva Fernández, alcanzado 'in extremis' a las puertas de la sala de vistas, un tímido acercamiento que permita tender puentes para resolver la encarnizada guerra legal por la propiedad del Grupo Pesquera, rebautizado como Familia Fernández Rivera, que enfrenta desde 2017 a la hija pequeña y al padre, Alejandro Fernández, con la madre y las otras tres hijas del bodeguero, cuyas participaciones, aunque por unas décimas, suman la mayoría (49,70% de la madre más los 0,15 de cada una de las tres hijas, el 50,15%) y les da el control del grupo empresarial.

Eva Fernández, visiblemente emocionada por el acuerdo, defendió a la salida del juzgado su condición de enóloga de la empresa desde 2001 hasta 2018 (incluso antes, «porque empecé a trabajar con mi padre en 1993», aunque la otra parte sostiene que no lo es, y que su título es el de técnico especialista en Viticultura y Enotecnia, expedido por la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid en 1996 (hasta ese año no existía la carrera de Enología o grado, tal y como se conoce en la actualidad). De cualquier forma, el letrado Antonio Bernal, representante legal de la hija menor del veterano bodeguero de la Ribera del Duero, expresó ayer su satisfacción por no haber tenido que llegar a juicio, aunque, señaló, «este acuerdo se podría haber alcanzado en noviembre, en el acto de conciliación, y la sociedad no quiso. Ahora la empresa ha reconocido el despido improcedente, porque los motivos de la carta de despido son insostenibles. Históricamente ella ha sido la enóloga y la habrían tenido que readmitir».

Para el coordinador legal de la sociedad y portavoz, Félix Santiago Pérez, el acuerdo se ha conseguido porque «la parte actora ha desistido de la pretensión de despido nulo y nosotros hemos reconocido la improcedencia, pues lo que nosotros pretendemos es buscar soluciones, tender puentes y no perjudicar a nadie». En este sentido, el asesor y, desde 2017, apoderado de la sociedad, Clemente Rueda, manifestó el interés que las hijas tienen «para que se produzca un encuentro familiar con el padre, sin abogados de por medio», con quien, en año y medio, prácticamente solo se han visto una vez y en los juzgados.

La siguente batalla judicial a librar es por la imagen, el próximo junio.