La Audiencia de Valladolid condena al pedófilo de los 30.000 archivos de pornografía infantil a siete años y medio de prisión

El acusado, junto a su letrada, acepta la sentencia de conformidad en la Audiencia. /M. J. P.
El acusado, junto a su letrada, acepta la sentencia de conformidad en la Audiencia. / M. J. P.

La sentencia le impone otros diez años en libertad vigilada, no podrá acercarse a menores ni trabajar con ellos y tendrá que realizar un curso de educación sexual

M. J. Pascual
M. J. PASCUALValladolid

«Está totalmente arrepentido y asume la condena, ha recapacitado por los que ha hecho pasar a su familia y es consciente del daño, está en tratamiento», ha señalado este martes la letrada defensora de Antonio Jesús C. M., minutos antes de que su defendido aceptara la sentencia de siete años y seis meses de prisión por los delitos contra la intimidad, acceso ilegal a sistemas informáticos y pornografía a los que le ha condenado la Audiencia de Valladolid.

El reo, que fue detenido a finales de noviembre de 2018 al descubrir la policía más de 30.000 archivos de pornografía infantil tras un registro en su domicilio de Valladolid, llegó a un acuerdo con la Fiscalía de Valladolid para reconocerse culpable y asumir dicha condena, que esta mañana ha sido ratificada por el tribunal en sentencia firme. Son tres años de prisión menos que la petición de pena que había solicitado inicialmente el ministerio fiscal, diez años de cárcel y una multa de 1.080 euros.

El encausado, cuando salga de la cárcel, tendrá que estar otros diez años más en libertad vigilada por otros diez años y no podrá ejercer trabajo alguno que esté relacionado con niños durante ese tiempo.

El Juzgado de Instrucción número 3 de Valladolid dictó el pasado mes de febrero auto de imputación contra A. J. C., en cuyo domicilio la policía se incautó de más de 30.000 archivos de carácter pedófilo de extrema dureza, si bien se sobreseyó la causa contra él por delito contra la libertad sexual sobre sus dos hijos, menores de edad, tras la denuncia presentada por la exesposa del acusado, que pretendía que respondiera también por aquellos posibles delitos que hubiera podido cometer contra la libertad sexual de sus hijos. La letrada del reo recordó que no se presentaron pruebas de que «hubiera tocado» a sus hijos con fines sexuales y el asunto fue archivado.

Además de prohibírsele ejercer actividad alguna con niños o en centros de menores, la sentencia establece que tendrá que realizar un curso de educación sexual. Se le han intervenido también los ordenadores.