Autorizan la excavación de una fosa común en Medina del Campo con 42 represaliados

Boca del subterráneo donde se encuentra la fosa./Fran Jiménez
Boca del subterráneo donde se encuentra la fosa. / Fran Jiménez

La bodega se encuentra ubicada a unos siete kilómetros del casco histórico del municipio

Patricia González
PATRICIA GONZÁLEZ

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid (ARMH) iniciará este mes de marzo, en el término municipal de Medina del Campo, la primera fase de la intervención en la fosa común situada en el interior de una bodega subterránea, más conocida como 'Casa Alfredo Velasco', para intentar localizar los restos óseos de 42 personas, dos de ellas mujeres, asesinadas en la saca del 8 de diciembre de 1936.

Según explica el coordinador de este proyecto y presidente de la ARMH, Julio del Olmo Martín, será la segunda excavación (la primera fueron las exhumaciones de el cementerio de El Carmen en Valladolid) más importante de las realizadas en la provincia de Valladolid durante los últimos años y la más complicada debido a la ubicación de la fosa común dentro de una bodega subterránea.

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Las labores se llevarán a cabo en varias fases. La primera de ellas, que podría arrancar a mediados de este mes, consistirá en delimitar la zona y estudiar sobre el terreno los accesos al subterráneo ya que, al tratarse de una bodega, se desconoce la dificultad de los accesos y el tiempo que se tardará en retirar la tierra acumulada desde hace años, «por lo que una vez que accedamos y tengamos un estudio iniciaremos la exhumación de los restos».

Este proyecto es una iniciativa que viene desde hace años, según ha señalado el teniente de alcalde del Ayuntamiento de Medina del Campo y portavoz del grupo municipal Gana Medina, Jorge Barragán, quien aseguró que la exhumación de los represaliados en esta fosa se remonta a los años 1978 y 2000, cuando se hicieron algunos intentos que no llegaron a buen puerto, «pero ahora la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid ha conseguido todos los permisos de la Junta y decidimos el pasado viernes, en la Junta de Gobierno Local, agilizar todos los informes para que tengan lo antes posible las licencias y poder arrancar con las catas arqueológicas, ya que existe una Ley que hay que cumplir y es de justicia que de una vez por todas las familias puedan recuperar los restos de sus seres queridos».

Las edades de los asesinados oscilaban entre los 27 y los 49 años, la mayoría de ellos nacidos en la villa

Las labores cuentan con una ayuda económica de la Junta de Castilla y León de 9.000 euros, cantidad otorgada por el Ejecutivo autonómico para los proyectos de Medina del Campo y del cementerio del Carmen en Valladolid. Con la partida destinada para la fosa común 'Casa Alfredo Velasco', la ARMH tendrá que hacer frente a los gastos derivados de la excavación arqueológica como son los seguros de responsabilidad civil y el alquiler de las máquinas para poder acceder a la bodega. Según los cálculos de la Asociación, la exhumación (trabajo arqueológico y forense) de cada resto tendrá un coste que rondaría entre los 1.200 y los 1.500 euros. No obstante esta cifra se podría disparar ya que «podría existir la posibilidad de que cuando comencemos los trabajos nos encontremos con muchos más cuerpos que los identificados inicialmente, ya que por la zona habría más enterramientos, aunque esto no se sabrá hasta que no abramos».

Acceso por la entrada original del subterráneo

La finalidad de esta intervención es la de acceder al interior de la bodega por un punto que se reconoce como la posible puerta o entrada original del subterráneo. Para ello, según se desprende del expediente entregado por la ARMH en el Ayuntamiento de Medina del Campo, se utilizará una máquina excavadora que vaya sacando la tierra acumulada en la entrada y en la rampa de bajada de la bodega.

La superficie externa de la bodega desde los años setenta viene siendo cultivada. No hay hundimientos visibles, ni se han producido hundimientos por el paso de la maquinaria. El propietario, según explican desde la Asociación, confirmó que durante los últimos años se habría limitado a cegar las luceras o chimeneas por la que se arrojaba la uva al interior de la bodega para impedir que pudiera caer alguna persona.

Una vez que se haya podido acceder al interior de la fosa, las actuaciones arqueológicas se centrarán en verificar la existencia de restos de los cuerpos de los represaliados, sus localización y delimitación espacial, así como una aproximación del número de personas allí enterradas, para poder evaluar el esfuerzo que se necesitará para su recuperación posterior.

También se realizará, por parte del aparejador o del arquitecto que intervengan, un estudio del estado de conservación de la estructura de la bodega para la posterior intervención de la exhumación de los restos. Estas actuaciones de acceso a la bodega y evaluación del contenido en su interior se considera que puedan tener un plazo de dos semanas, pero todavía no se sabrá con exactitud hasta que no se ponga en marcha la primera fase.

Desde que arrancara la actividad de esta Asociación en la localidad, en el año 2003, se puso el foco en esta bodega que se encuentra situada a unos siete kilómetros, en línea recta, del casco histórico de la villa. Es un lugar alejado y discreto que ya en 1936 estaba en ruina y la bodega en desuso. Durante este tiempo, la Asociación ha ido recopilando todos los antecedentes orales con testigos y con documentación escrita para poder determinar en estos momentos que en la fosa común se encuentran los restos de un total de 42 represaliados, de los que la ARMH tendría identificados a 27.

Según Del Olmo Martín, «los testigos con los que hemos hablado nos aseguran que el 8 de diciembre de 1936 salieron de la cárcel de Medina del Campo, fueron paseados y después asesinados. Asimismo, y también según varios testigos, en el año 1978 estos se introdujeron por una de las luceras de la bodega y pudieron contar cerca de 20 cadáveres. No pudieron avanzar por el subterráneo debido a la acumulación de tierras.

Los testimonios

Gracias a los testimonios y a los documentos, la ARMH concreta que los 27 identificados son hombres y mujeres con edades comprendidas entre los 27 y los 49 años de edad. La gran mayoría de ellos nacidos en Medina del Campo, pero también en otras localidades cercanas como Rueda, Rodilana y Torrecilla de la Orden. Asimismo entre los identificados también habría zamoranos, abulenses y vascos.

Los 27 identificados

Desaparecidos en 1936.
Florencio Andrés Domingo, Julián Cadenato Zamorano, Bernardo de la Calle Galán, Francisco Caño Olivares, Eduardo Castro Martín, Victoriano Cobos García, Justina Domínguez Hernández ('La moñitos'), Germán Servando Fernández Jiménez, Eloína García Pérez, Prudencio García Pérez, Ángel Gómez Martín, Bernardino Gómez Prieto, José González del Villar, Dámaso Hernández Lermo ('Zamarrilla'), Eusebio Martín del Villar, Benito Miguel Hernández, Julián Monsalvo Díez, Mariano Pariente González, Heladio Heliodoro Pérez García ('Armillita'), Joaquín Polvorosa Rueda, Emilio Rico Tapia, Antonio Rodero Carracedo, Venedicta Rodríguez Álvarez, Mariano de la Roza Sanz, Antonio Sánchez Bolado, Félix Santa Cecilia González y David Santero Martín.

Las profesiones de todas estas víctimas varían mucho y van desde ferroviarios a trabajadores de los juzgados, pasando por costureras, camareros y ebanistas, entre otros muchos gremios. El denominador común de todos los asesinados es que fueron acusados de pertenecer a la Casa del Pueblo (Partido Socialista), UGT o ser miembros activos del Partido Comunista o de organizaciones femeninas marxistas.