Bimbo, entre los interesados en adquirir las tres plantas de Siro en venta en la región

Exterior de la planta de Siro en Medina del Campo. /P. G.
Exterior de la planta de Siro en Medina del Campo. / P. G.

Cerealto Siro Foods reconoce que el proceso de venta sigue adelante con potenciales compradores del sector y que se cerrará este año

El Norte
EL NORTEValladolid

Multinacionales y grupos del sector de la alimentación, como Bimbo, se han interesado en la compra de las plantas de Medina del Campo, El Espinar (Segovia) y Briviesca (Burgos) que Cerealto Siro Foods puso a la venta en noviembre pasado para desinvertir en la producción de bollería y pan. Fuentes de esta empresa indicaron ayer que no podían «ni afirmar ni desmentir» que Bimbo fuera a adquirir estas tres plantas, aunque sí aseguraron que esta firma y otros grupos y multinacionales están interesados en adquirir los negocios porque «son una oportunidad» para liderar la producción en este sector.

Para avalar esa afirmación, desde Cerealto Siro Foods informaron de que la línea de bollería cerró 2018 con una facturación de 255 millones de euros y 74.000 toneladas, el 4,9% más que el año anterior, mientras que la producción de la línea de pan llegó a las 80.000 toneladas, lo que supone un incremento del 2,8%.

El proceso de venta de las tres plantas de Castilla y León «avanza» de acuerdo a los planes: será en este 2019 cuando se culmine la venta entre las propuestas que reciba Cerealto Siro Foods, que deben respetar «el mantenimiento del empleo y las condiciones laborales».

La planta segoviana cuenta con 148 trabajadores, 200 suma la de Medina del Campo y 369 tiene Briviesca, cada una de ellas con varias líneas de producción en bollería y pan. La venta viene motivada por el acuerdo de integración entre Siro y la multinacional Cerealto en un nuevo grupo, Cerealto Siro Foods, dedicado a la fabricación de marcas para terceros, y cuyo objetivo es posicionarse en el mercado alimentario global en las categorías de galletas, cereales y pasta. La estrategia del grupo pasa por «desinvertir» en las categorías de bollería y pan, que son precisamente las líneas en las que trabajan esas tres fábricas.

Ya en noviembre, la empresa expresó que estaba convencida de la existencia de potenciales compradores para quienes dichos negocios formen parte de su estrategia. «Se trata de negocios que han experimentado un crecimiento importante en los últimos años», y es por ello que en este año se prevé que esté cerrada la operación.

 

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