El Juli: «Esta decisión sobre el bombo la hubiera tomado en cualquier etapa de mi vida por forma de pensar»

El Juli: «Esta decisión sobre el bombo la hubiera tomado en cualquier etapa de mi vida por forma de pensar»

«El toro no es de derechas ni de izquierdas, me molesta y me preocupa que el mundo del toro se posicione a una tendencia política»

SILVIA G. ROJO

Después de un par de años inténtadolo, la Peña El Caballo de Ciudad Rodrigo ha conseguido que el matador de toros Julián López 'El Juli' sea el pregonero de la entidad dentro de los actos que se organizan con motivo del Carnaval del Toro.  A las 20:30 horas de hoy viernes, el torero hablará de su mundo, de los toros y los caballos, en el Teatro Nuevo Fernando Arrabal en una tarde en la que se espera colgar el cartel de no hay billetes.

Pero antes de ese momento, El Juli ha tenido oportunidad de pasar una jornada de campo en la Finca Casasola en Ciudad Rodrigo practicando la modalidad de acoso y derribo rodeado de otros matadores como Miguel Ángel Perera y El Capea o el ganadero Justo Hernández.

Figura de referencia después de 20 años de alternativa, El Juli es noticia tras conocerse los carteles de la Feria de Abril o después de que se celebrara el famoso sorteo, 'el bombo', en el que casaron toreros y ganaderías para la próxima Feria de San Isidro y al que el torero renunció a entrar.

«Es una cosa en la que no estaba de acuerdo en cómo se ha hecho», explica López, «me considero con la potestad de no acceder a algo en lo que no estoy de acuerdo». Deja claro que su voluntad es la de «no crear polémicas» y a todos los compañeros que han accedido «les deseo lo mejor, mucha suerte, pero en este momento mi opinión sobre el bombo consideraba que no estaba bien». Parece que la decisión no es solo cuestión de un momento vital y que en cualquier otra época de su vida la postura hubiera sido la misma: «Sinceramente creo, no es fácil decirlo, que esta decisión la hubiera tomado en cualquier etapa de mi vida por forma de pensar. Cada uno tiene sus circunstancias y su momento y hay que entenderlo. Yo estoy en un momento en el que puedo tomar esa decisión» aunque no deja de reconocer que el paso dado «pesa mucho porque me duele mucho no estar en Madrid que es para mí la plaza en la que baso toda mi motivación, mis entrenamientos. Todos los años he tenido una disposición total por ir a Madrid, ahí está la historia, nunca lo he reusado y me da mucha pena no estar».

El torero asume que «cuando empiezas ambicionas cosas materiales que en ciertos momentos de la vida también son importantes, ahora me mueven otras cosas, una satisfacción, una plenitud, rebuscar en mi tauromaquia, buscar lo mejor de mí. Siempre los toreros tenemos la certeza de que podemos ser algo mejor, de que tenemos algo más dentro y en esa búsqueda estoy».

El Juli es de los que piensa que «todas las etapas son bonitas de vivirlas y hay que saber disfrutarlas, hay que saber que todas tienen sus partes buenas y sus partes menos buenas, lo asumo a gusto» y al echar la vista atrás, considera que «después de 20 años de haber conseguido muchas cosas, de haber tenido mucha suerte en la profesión, de vivir diferentes momentos, también me he equivocado, he recibido cornadas ha habido de todo. Ahora no te motivan las cosas que te motivaban antes, te motivan cosas más espirituales».

Dentro del panorama actual, en el que antitaurinos y políticos se entremezclan con la fiesta, El Juli lo tiene más que claro: «El tema antitaurino lo respeto mucho porque el toreo es un arte y es totalmente comprensible que haya gente a la que no le guste o no entienda este arte. No me parece algo raro, me parece totalmente respetable».

En el caso de la política, las afirmaciones son igualmente rotundas: «Sí tengo bastante rechazo al tema político, los políticos no pueden jugar con la profesión de la gente, con todo lo que el mundo del toro acapara: mundo rural, puestos de trabajo, animales, cosas en las que el mundo del toro tiene datos aplastantes». Pero sobre todo le produce malestar «que lo utilicen un poco los partidos políticos como arma arrojadiza, me molesta, y tampoco me gusta que se posicione al toro en una idea política es una cosa de la que estoy totalmente en contra, el toreo no es de ningún partido político, no pertenece a ningún partido político ni a ningún ideal político. El toro es del pueblo, del que le gusta y del que lo quiere ver, del que entiende y le emociona ver una corrida de toros, no es de derechas ni de izquierdas y eso sí me molesta mucho y me preocupa que el mundo del toro se posicione a una tendencia política».

El madrileño es de los que piensa que todo lo que le ha dado el mundo del toro de alguna manera debe devolverlo y ahí es donde se enmarca su fundación o la Escuela Taurina en la que «enseñas a los niños a vivir, a torear, valores, principios». Una escuela que en varias ocasiones ha estado en el Bolsín Taurino de Ciudad Rodrigo pues para el matador, es uno de esos certámenes de referencia para novilleros y en el que, cosas de la vida, participó su padre.

El Juli, muy volcado en el mundo del caballo pues «va unido a mi profesión, concluye que en este momento de su carrera «el toreo no lo veo como una profesión en la que me llame la atención lo material, torear más que nadie o ir a ciertos sitios; como siento la profesión ahora mismo es como una oportunidad de expresar cosas que siento que solo las puedo expresar toreando, es una forma de vida y así la veo».

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