Las heladas dañan el brote de la uva en el sur de la Ribera de Duero y el agua afecta a Rueda

Una vid dañada por las heladas en la zona sur de Ribera del Duero./AGAPITO OJOSNEGROS
Una vid dañada por las heladas en la zona sur de Ribera del Duero. / AGAPITO OJOSNEGROS

En Tierra de Campos el agua ha afectado a más de seiscientas hectáreas de cereal

Susana Gutiérrez
SUSANA GUTIÉRREZ

A pesar de que no han sido tan masivas y generalizadas como las del pasado año, la helada producida el 13 de mayo en la Denominación de Origen Ribera del Duero ha afectado «irregularmente» al viñedo amparado en la zona de calidad, generando daños importantes en algunas parcelas. La bajada de las temperaturas hasta cifras negativas ha quemado los brotes en varias zonas situadas, en mayor medida, en la provincia de Valladolid y, en global, en los pagos situados en cotas más bajas, donde migra el aire frío. «Es difícil hacer un balance porque ha sido muy irregular, hay algunas poblaciones que no se han visto afectadas, otras muy marginalmente y en otros casos ha habido daños considerables», explicó el director técnico de Ribera del Duero, Agustín Alonso. Al respecto admitió que en el global «hay daños» y tendrán «que estar atentos a ver cómo se recuperan».

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La helada que experimentó la zona de Ribera del Duero el 13 de mayo tuvo peores consecuencias en el viñedo que la registrada quince días antes, el 30 de abril, ya que en ese momento no había brotado toda la planta. «La de este año es un tipo de helada de las que tenemos históricamente en Ribera y que afectan más por la situación topográfica que tenga cada parcela», insistió Alonso. En concreto aludió a que las parcelas en valle, situadas en los puntos más bajos, han tenido las consecuencias más negativas al concentrar el aire frío.

En cualquier caso, el director técnico de Ribera del Duero incidió en que la situación de esta campaña no tiene nada que ver con la vivida el pasado año, cuando la helada fue «muy extraordinaria», al tratarse de una masa de aire frío polar que arrasó con todo. «Para hacernos una idea, el año pasado se llego a los -7 grados durante alrededor de ocho horas. En esta ocasión la temperatura más baja ha sido de dos grados bajo cero y hemos estado en negativo alrededor de dos horas», detalló. Al respecto, precisó que se ha tratado de una helada por inversión térmica, donde el aire frío se mueve y se acumula en las zonas más bajas. En cualquier caso, el presidente de Ribera del Duero, Enrique Pascual, llamó a la tranquilidad, incidiendo en que la situación «no es preocupante». En lo que se refiere, a la presencia de lluvias en la zona durante los últimos días, manifestó que el momento actual «no es bueno ni malo».

En Tierra de Campos, el agua ha afectado a más de seiscientas hectáreas de cereal

La bajada de temperaturas también ha generado consecuencias negativas en otras zonas vitivinícolas de la región como Valtiendas, en la provincia de Segovia. Según su presidente, Alejandro Costa, la helada del pasado fin de semana ha tenido una gran afección entre la parte de la viña que había brotado. «Estimo que de lo que había brotado se ha llevado entre un 30% y un 50%, pero no habían brotado ni la mitad de las yemas, eso es lo que nos ha salvado», afirmó. Por su parte, Cigales también ha sufrido las consecuencias de los registros negativos en el termómetro, sobre todo en la zona de Mucientes y Valoria, los más afectados, «entre el 13% y un 15%», indicó la directora técnica de la D.O, Águeda del Val. En la provincia de Ávila, en Cebreros, el punto clave se fija en la madrugada del 2 al 3 de mayo, cuando se vivió una helada por inversión térmica. «En algunas fincas concretas, se llevó entre el 50% o 60% de la producciónl. Las más afectadas han sido las fincas de menor altitud», manifestó Marta Burgos, responsable técnica.

En el resto de zonas de calidad vitivinícolas de la región, las heladas han pasado de puntillas. En algunos casos como en El Bierzo han conseguido tener el termómetro sobre cero desde que llegara la brotación de la vid y, por lo tanto, la situación del viñedo «está muy bien», según la presidenta de la D.O, Misericordia Bueno. En la misma provincia, el responsable técnico de la D.O Tierra de León confirma que se ha experimentado alguna helada puntual, pero sin consecuencias reseñables, «nada importante,. No había brotado, menos mal».

Insignificantes han sido las consecuencias de la bajada de las temperaturas en Toro que, en principio, no va a ver afectada su producción. «No nos podemos quejar este año, esperamos seguir así», explicó su presidente, Felipe Nalda. También en Zamora, en la zona de Valles de Benavente, Teresa Antón, jefa técnica, defiende que «prácticamente no ha afectado nada, a ver cómo va ahora. Esperemos que llueva un poco más, es lo que necesitamos en este momento». En la zona de Vinos de Zamora tampoco han experimentados incidencias importantes «alguna helada puntual, pero nada representativo», según su secretario General, José Manuel Braña.

La provincia de Salamanca también ha salido indemne en esta ocasión del derrumbe del termómetro. En la zona de Arribes del Duero, «de las heladas nada de nada, tenemos un microclima; no es normal que hiele y menos en estas fechas. Ningún dato reseñable», explicó Carlos Capilla, responsable del viñedo. Algo similar sucede en Sierra de Salamanca, donde la temperatura en más suave, tanto en invierto como en verano. «Puede haber tocado de refilón alguna zona de valle, zonas muy puntuales, más bien en el extremo oeste, pero dentro de lo normal», matizó Miquel Udima, director técnico de la zona. En lo que se refiera a Arlanza, su director técnico, José Ignacio Marqués confesó que «no nos podemos quejar, heló a principios de mayo, pero al ser la zona más retrasadano hay daños efectivos».

Tormenta en La Seca

Se han librado de las heladas en la Denominación de Origen Rueda, pero en cambio, viven las consecuencias de la tromba de agua de la tarde del jueves. A pesar de las impactantes imágenes que se vieron en el municipio de La Seca, con riadas por las calles, «no ha habido un daño importante en el viñedo, como pensábamos en un primer momento», según el director técnico, Jesús Díez de Íscar. El mayor foco de la tormenta se concentró en el casco urbano, mientras que en el viñedo «ha estado muy localizado», fijándose los daños más importantes a un kilómetro de La Seca, tanto en dirección a Ventosa como hacia Tordesillas. «No ha afectado a zonas con mucho volumen de viñedo». Respecto a las heladas, el director técnico de Rueda afirma que «no ha habido».

En la zona de Tierra de Campos, se están valorando los daños por el agua y se estima en más de 600 las hectáreas afectadas de cebada, trigo y girasol, cuyos propietarios ya han empezado a dar parte a los seguros, informa Miguel G. Marbán.