Made, los pensionistas, la plataforma por la sanidad pública y la subcomarca de Campo del Yeltes, protagonistas

Trabajadores de la empresa Made se concentran en el Día de la Comunidad, en Villalar de los Comuneros./Leticia Pérez / ICAL
Trabajadores de la empresa Made se concentran en el Día de la Comunidad, en Villalar de los Comuneros. / Leticia Pérez / ICAL

La reivindicación sigue siendo una de las señas de identidad del Día de Castilla y León en Villalar

ICAL

Las reivindicaciones, tanto sociales como laborales, fueron un año más una de las señas de identidad de la celebración del Día de Castilla y León en la localidad de Villalar de los Comuneros. Los más madrugadores fueron los cerca de cien trabajadores de la empresa Made Torres y Herrajes, ubicada en la localidad vallisoletana de Medina del Campo y amenazada de cierre hace meses. Junto a ellos, pudieron verse a lo largo de todo el día a manifestantes en defensa de una sanidad pública de calidad, defensores de la revalorización de las pensiones y vecinos de la subcomarca de Campo del Yeltes, en Retortillo (Salamanca) y alrededores. Junto a ellos, también se escuchó a defensores del pueblo saharahui y abulenses en protesta contra la instalación de la mina de feldespato en la Sierra de Yemas, en Ávila.

Ya desde las 9.30 horas, con la llegada de los primeros representantes institucionales, los trabajadores de Made dejaron oír su protesta por la situación laboral que afrontar, con impagos de salarios desde hace tres meses, y perspectivas muy poco halagüeñas para el futuro con los actuales propietarios. El presidente autonómico y los consejeros de Economía y de Empleo, Pilar del Olmo y Carlos Fernández Carriedo, fueron los primeros en escucharles, en unas peticiones que también trasladaron posteriormente al secretario autonómico de los socialistas, Luis Tudanca, y al propio secretario general de la formación a nivel nacional, Pedro Sánchez.

El secretario del comité de empresa, Helder Ferrinho, recordó que la situación afecta a 97 familias en puestos de trabajo directos, y cerca de otras 150 de trabajadores indirectos. Él mismo agradeció al presidente Herrera el trabajo de la Junta y le solicitó que el Gobierno autonómico «no desista» en su trabajo. «Vivimos una situación crítica, pero hemos estado peor. Gracias a la Junta, de un ERE de extinción hemos pasado a suspenderlo, y seguimos luchando por buscar inversores y por la apertura de la planta de galvanizado.

Ferrinho reconoció que, al no encontrarse la empresa en concurso de acreedores, la posible venta de la fábrica se encuentra paralizada, ya que el precio que tendrían que pagar los interesados es mayor que si se abriera la otra vía. En ese sentido, Pilar del Olmo expuso que la apertura del concurso de acreedores dilataría más si cabe todos los pasos, y señaló que por el momento han conseguido que se mantenga la actividad, algo que calificó como «importante» en conversación con los afectados. «Lo primero que debe hacer el actual propietario es pagar lo que debe», apuntó la consejera, que reconoció que el Ejecutivo autonómico está en conversaciones con dos posibles compradores tanto de Made como de la filial gallega del grupo, cuyo futuro va ligado al de la planta de Medina del Campo. «Hay interés en principio», alentó.

Además, expuso que tanto Abanca como BBVA, las dos entidades financieras implicadas en la operación, verían con buenos ojos una posible refinanciación de la deuda en caso de que se cerrara la venta de la planta a un nuevo propietario. «llevamos 70 años en Medina del Campo. La fábrica es rentable pero está mal administrada», le trasladaron los trabajadores., mientras el presidente Herrera se mostró «convencido» de encontrar un empresario que apueste por trabajadores serios y responsables.

Sanidad pública de calidad

Menos nutrida era la representación de los manifestantes en defensa de una sanidad pública universal de calidad, procedentes de las nueve provincias de la Comunidad. En su nombre, el portavoz de las plataformas regionales en defensa de la sanidad pública Luis, Ocampo, reclamó «que se recupere lo que había antes de la crisis, hace diez o quince años». «El sistema sanitario público se ve afectado sobre todo por los miles de millones de recortes en sanidad y por la disminución de las plantillas en 70.000 personas en toda España, lo cual ha supuesto un deterioro tremendo. Si a eso se suman los copagos y las privatizaciones, en particular la del Hospital Universitario de Burgos, que es una sangría para el sistema sanitario, nos encontramos con el desastre que tememos actualmente», valoró.

Así, en una lectura posterior de un manifiesto, reclamaron el final de los recortes, recuperar el empleo perdido en el sistema sanitario, impedir el cierre de plantas y camas hospitalarias, minimizar la concertación con centros públicos, acercar la atención especializada a núcleos rurales, y proceder al nombramiento de responsables y gerentes atendiendo a su perfil profesional y no político.

Pensionistas

Otro de los grandes colectivos que protagonizaron las reivindicaciones fueron los pensionistas, que mientras los niños gritaban consignas como «Mariano, escucha, devuélvenos la hucha», recorrieron la localidad. La portavoz en Valladolid de la Coordinadora Estatal de Pensionistas, Carmen Pérez, denunció que «el PP sigue con sus mentiras y engaños» y que «hay que leer la letra pequeña de las propuestas que hace el PP, ya la subida de la que hablan solo afecta a las pensiones más altas».

«La subida es de miseria, las pensiones de viudedad no las suben más que doce euros, y el 0,25 va a seguir hasta 2030 por lo menos. Que no digan que nos ha subido el IRPF y que nos han revalorizado las pensiones porque es todo mentira», aseguró.

«Vamos seguir hasta conseguir todo: la jubilación a los 65 años, que se saquen de los presupuestos de las pensiones que están metidas que no tienen por qué estar… Exigimos llegar a una pensión mínima de 1.080 euros como está recogido en la Carta Social Europea», afirmó antes de anunciar que el próximo 5 de mayo se movilizarán de nuevo en todas las capitales de provincia en contra del plan paneuropeo».

No a la mina, sí a la vida

Amplia representación tuvo también la subcomarca de Campo del Yeltes, en los alrededores de la localidad salmantina de Retortillo. El alcalde de Villavieja de Yeltes, Jorge Rodríguez Martín, apostó por «hacer más visibles, también a nivel regional» las consecuencias que la apertura de una mina de uranio tendría en el municipio.

«Para la comarca supondría un deterioro de la calidad de vida. Es una agresión a una zona de la Red Natura, al Río Yeltes, a nuestro medio de vida, a la agricultura extensiva que hay, a los montes, que están alrededor de la mina, y al balneario de Retortillo, que es uno de los principales puestos de trabajo, más estables y más fiables de la zona fuera del sector agrícola y ganadero. Uno de los yacimientos se propone a 800 metros del balneario, con la cantidad de explosiones que eso supone, y la propia fabrica de concentrados de uranio también está a 900 metros del balneario», explicó.

En su opinión, «este tipo de instalaciones conlleva muchos más inconvenientes que ventajas», ya que «estas empresas abren a lo sumo seis u ocho años y luego ahí queda todo para los restos, no hay un compromiso de restauración y las cantidades que se les piden de avales son irrisorias para lo que dice la experiencia. Por ejemplo Enusa, en Saelices el Chico y lo que ha invertido Enusaen empezar a restaurar, que ha gastado ya 150 millones y necesita otros 190. A esta empresa le piden 38 para un proyecto que ellos dicen que será dos veces y media el de Saelices el Chico, con lo cual no hay ninguna proporción entre los gastos reales y los que harían falta para restaurarlo todo. Es todo un fiasco desde el principio al fin», completó.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos