Los profesores de Religión, contra la ley del PSOE que devalúa la asignatura

Ángela Melero (Fecampa) y Julia Gutiérrez, delegada de Enseñanza del Arzobispado. /Rodrigo Jiménez
Ángela Melero (Fecampa) y Julia Gutiérrez, delegada de Enseñanza del Arzobispado. / Rodrigo Jiménez

Las familias católicas también critican una reforma que le quita todo el peso académico y puede aumentar la carga lectiva de los estudiantes que la cursen

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

Si Pedro Sánchez forma Gobierno, con o sin pactos, una de las leyes orgánicas que seguirán su camino tras la interrupción electoral será la educativa. La Lomloe, que viene a suceder a la Lomce en la sucesión de siglas de la educación en España, contempla una serie de cambios relevantes que afectan, entre otras cosas, a la asignatura de Religión. La Ley Wert empieza a ser pasado, llega la Ley Celaá. Y en su articulado figura, según informó en su día el Ministerio de Educación, que «la asignatura de religión sea de oferta obligatoria, pero voluntaria, y sin asignatura espejo» en Primaria y Secundaria.

Esto implica, según denunciaron ayer los profesores de Religión de Castilla y León, que en esas etapas educativas «se penalizará» a los estudiantes que pretendan cursarla. Julia Gutiérrez, delegada de enseñanza del Arzobispado de Valladolid, explicaba que «la nueva ley elimina la asignatura alternativa denominada 'Valores culturales y sociales' en Primaria y 'Valores éticos' en Secundaria».

Lomce. José Ignacio Wert

Religión.
Contaba para la media final de curso, igual que su alternativa, y era computable a la hora de solicitar becas. Ofertada de manera obligatoria pero como asignatura específica. Desde 1990 no contaba para la media.
Centros concertados.
El concepto de «demanda social» permitía aumentar unidades concertadas en aquellos colegios que tuvieran gran demanda.

Lomloe. Isabel Celaá

Religión.
Se elimina la obligación de cursar una materia alternativa y la calificación de la religión no se tendrá en cuenta en el cálculo de la nota media en los procesos de acceso a la universidad o de obtención de becas.
Centros concertados.
Se elimina el concepto de «demanda social» y se incide en el carácter «complementario» de la educación concertada respecto a la pública.

«No sabemos cómo encajará en el horario semanal la asignatura de Religión, pues al no tener una asignatura alternativa nos parece que el único modo será añadir una hora o dos, dependiendo de los cursos, al horario semanal de los chicos y chicas, y esto es un peso muy grande para quien elige Religión», señaló en una rueda de prensa en la sede del Arzobispado.

En Castilla y León cursan Religión 199.462 estudiantes de Primaria, Secundaria y Bachillerato, según datos de la Consejería de Educación, de los 242.159 matriculados en este curso 2018-2019. Eso supone que un 82,3% del alumnado escoge esta materia.

La norma que aprobó el Consejo de Ministros, y que se quedó sin tramitar por falta de tiempo ante la celebración de los comicios generales el pasado fin de semana, sí incluye en su borrador una asignatura de valores éticos y cívicos obligatoria para «todos los estudiantes de Educación Primaria y ESO». Algo que, efectivamente, se añade a la «eliminación de la obligación de cursar una materia alternativa a la Religión». Eso es lo que lleva a los responsables de esta asignatura a deducir que escoger Religión conllevará una mayor carga lectiva. O lo que es lo mismo, perjudicará a los estudiantes que lo hagan.

No hará media

La ley Celaá, además, establece que «la calificación de Religión no se tendrá en cuenta en el cálculo de la nota media en los procesos de acceso a la universidad o de obtención de becas, entre otros». Otro punto criticado por los profesores, que se preguntan además qué ocurrirá en la etapa de Bachillerato, donde está previsto que deje de incluirse como materia específica.

La Federación Católica de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos considera que la nueva norma que está aún en curso es un modo de «imponer» una determinada educación. «No queremos que desde el Estado y concretamente cualquier partido político, sea cual sea su ideología, se nos imponga una educación ya que, cuando no hay opción y solo hay imposición, no hay libertad», explicaba Ángela Melero, presidenta de la asociación.

«Apartar el conocimiento religioso de las escuelas es generar una ignorancia, un vacío en el conocimiento», añadía. A su juicio, desde algunos sectores se lanzan ciertos mantras «como que los concertados se llevan el dinero, cuando son deficitarios, no llegamos al cien por cien de lo que pagan a la pública. O que la educación debe ser laica y que hay diferencias sociales entre un colegio y otro, cuando aquí hay distrito único y un chico de las Delicias que quiera acudir a las Teresianas puede hacerlo sin problemas», abundaba la representante de Fecampa.

Adiós a la «demanda social»

La ley Celaá incluye otros puntos que preocupan especialmente a la educación concertada. Sobre todo el que elimina el concepto de demanda social instaurado por el ex ministro popular José Ignacio Wert. «Suprime medidas segregadoras entre las redes pública y concertada que introdujo la Lomce (la 'demanda social', el privilegio a la educación diferenciada o en los criterios de admisión al centro)», informaba la presentación enviada por el Ministerio de Educación sobre la nueva Lomloe. Ese añadido de «demanda social» servía, a juicio de la Ministra Isabel Celaá, como «un eufemismo para propiciar, en algunos casos, que la escuela pública pueda ser considerada subsidiaria de la escuela concertada».

El Centro de Investigaciones Sociológicas, en su macrobarómetro preelectoral del mes de marzo, preguntó sobre las creencias religiosas de los españoles. Un 69% se declaraba católico, aunque solo el 21,1% decía ser practicante. Un 16,6% afirmaba ser ateo y un 8,8%, agnóstico.

Acciones «por la libertad y la pluralidad en la educación»

Fecampa apoyó ayer la cita Ven y verás, «por la libertad y la pluralidad en la educación», que se celebrará enVistalegre, en Madrid, el próximo 8 de junio. Entre los motivos de la cita se encuentra, según la documentación aportada:«Porque queremos conocer nuestra religión y valores éticos y cívicos». Esta actividad, a la que se ha convocado a gente de toda España, tendrá una ramificación en Valladolid el próximo día 8 de mayo, con una mesa redonda en la Facultad de Medicina (19 horas). En ella intervendrán el periodista Ángel Cuaresma, Antonio Sastre, Marta Lomo, Ángela Melero y Elisa Cardenal, que ejercerá como moderadora. El evento festivo de Vistalegre pretende congregar a diez mil personas a modo de protesta cívica.