Sáez Aguado acepta la crítica pero considera una «sinrazón» usarla para «deslegitimar» la sanidad

Antonio María Sáez Aguado, consejero de Sanidad/Leticia Pérez/ICAL
Antonio María Sáez Aguado, consejero de Sanidad / Leticia Pérez/ICAL

El consejero de Sanidad respeta la convocatoria de manifestación para el sábado aunque califica de «irresponsables» algunas declaraciones

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Sabe que hay problemas y deficiencias que tiene que solventar, pero no va a permitir que se utilice la sanidad de Castilla y León para deslegitimarla y mucho menos para lanzar mensajes «catastrofistas y alejados de la realidad». Este fue el mensaje que ha trasladado el consejero de Sanidad, Antonio María Saéz Aguado, a la secretaria de Sanidad del PSCyL, Mercedes Martín, después de que esta lamentara ayer lunes que es «peligroso ponerse enfermo en Castilla y León» y animara a la población a sumarse a las mareas blancas de todas las provincias de la comunidad que se manifestarán este sábado, 20 de enero, en Valladolid.

«No voy a permitir que se digan estas cosas de la sanidad pública que contribuyen a deslegimitarla. La crítica creo que es necesaria, pero la sinrazón no tiene sentido cuando se hace intentado alimentar emociones de los ciudadanos» cuando no se sustenta en datos. «Es una actitud política muy irresponsable», ha sentenciado en declaraciones recogidas por ICAL, para precisar que duda de que la sanidad pública autonómica tenga mucho que envidiar en equiparación tecnológica, profesionales, servicios e instalaciones al resto de España. Es una «irresponsabilidad», una «barbaridad política» decir estas cosas que no responden a la realidad. «Es indecente» y los «cientos de miles de ciudadanos que usan los servicios sanitarios todas las semanas no creo que comprendan valoraciones tan castastrofistas y alejadas de la realidad».

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El consejero, que ha defendido con las cifras del informe 'Indicadores de salud 2017' del Ministerio la situación por la que atraviesa la salud de la población de Castilla y León, ha expresado su respeto por la movilización programada para el sábado, que indica una realidad, pero también recordó que siempre es bueno «tener datos sobre la mesa» que arrojan otra, como que la población autonómica vive 2,4 años más que hace una década y lo hace en mejor estado de salud, todo pese a que los factores de riesgo no se han contenido. En concreto, la esperanza de vida al nacer se sitúa en los 83,98 años, por encima de los 82,8 de la media española y los 80,6 de la de Europa, y la esperanza de vida en buena salud es de 63,3 años, frente a los 60,8 de España. «Esto se traduce en que vivimos más años, y más años sin limitaciones o en mejor estado de salud que nuestros compatriotas», ha afirmado.

Recortes y privatización

Respecto a las dos principales reivindicaciones de las mareas, los recortes y la privatización del sistema sanitario, el consejero explicó que no sólo el presupuesto de Sanidad para 2018 supera al de 2010, sino que además se trata del mayor de la historia de la sanidad pública de Castilla y León.

En cuanto a la privatización, ha negado que exista, puesto que la tendencia a concertar servicios cae desde los últimos años y, además, lo hace por debajo de la media nacional. En concreto, ha dicho que si el presupuesto público a conciertos sanitarios en España se elevó a un 9,6 por ciento en 2015 -último dato disponible-, en Castilla y León se redujo al cuatro por ciento, menos de la mitad de la media española. Además, la curva cayó en 2016, con un 3,95 por ciento, y en 2017, con un 3,48 por ciento. Para este 2018 el gasto previsto para conciertos se eleva a un 3,9 por ciento.

Finalmente, el consejero se ha referido también a los datos del Barómetro Sanitario, elaborado por el Ministerio del ramo, donde en toda la serie histórica, desde 2002, el índice de satisfacción con la sanidad pública ha sido superior a la media nacional. En los últimos cuatro años, mantuvo, «ha sido creciente»: 6,48 en 2013; 6,57 en 2014; 6,70 en 2015; y 6,91 en 2016. Además, la valoración en 2016 es aún mayor entre las personas mayores de 65 años y los grupos de población con menor nivel de renta.

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