Segovia será el centro mundial de la munición biodegradable en pocos meses

Segovia será el centro mundial de la munición biodegradable en pocos meses

El empresario y fundador de la empresa responsable, Enrique López-Pozas, cree que este mismo mes pueden empezar las obras de la planta de Santa María la Real de Nieva

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

La empresa Biammo, dedicada a la investigación y producción de cartuchos biodegradables, ve la luz al final de un largo proceso administrativo que culminará «de forma inminente», declara confiado el presidente y fundador de la firma, Enrique López-Pozas. El también ideólogo de la patente cree que «a finales de este mes» pueden empezar las obras de construcción de la fábrica y del centro de investigación, desarrollo e innovación que se instalará en Santa María la Real de Nieva. De ser así, la planta podría estar levantada en «en cinco o seis meses», calcula.

La maquinaria necesaria tardará algo más, matiza el empresario, quien expresa su optimismo en que, si empiezan los trabajos en junio, la producción de cartuchos 'verdes' esté en el mercado al inicio del año que viene. Este es el horizonte que atisba López-Pozas.

Distinción real a la labor científica

Aunque haya pasado desapercibido, no es habitual que Segovia acoja la entrega de una Insignia de la Orden del Mérito Civil. En un acto celebrado en la Diputación y al que acudieron responsables de las instituciones públicas, Ejército y de los Cuerpos de Seguridad, el empresario Enrique López-Pozas recibió esta real condecoración que premia los méritos de personas que presten o hayan prestado servicios relevantes al Estado con trabajos extraordinarios, provechosas iniciativas o con constancia ejemplar en el cumplimiento de sus deberes. López-Pozas estuvo acompañado de su mujer, Nadiya Kostenko, quien además es socia y directora de Relaciones Internacionales de Bioammo. La alta distinción reconoce su trabajo en el marco de la investigación científica centrada en el sector de la munición biodegradable, así como su compromiso de establecer una nueva industria que ayude al desarrollo socioeconómico de Santa María la Real de Nieva y, por ende, del resto de la provincia de Segovia. Entre las personalidades que acudieron a la ceremonia, también estuvo Alfonso de Ceballos-Escalera, vizconde de Ayala, comendador de número.

Los obstáculos que ha tenido que salvar el proyecto han sido, fundamentalmente, de financiación. Dos grupos inversores, uno segoviano y otro madrileño, han permitido con sus inyecciones económicas que la iniciativa prospere. Solo falta una firma, la de la entidad financiera con la que Bioammo está ultimando la operación, que el año pasado ya dio un primer visto bueno, aunque con algunas condiciones que la firma ha satisfecho, asegura el empresario.

200 empleos en el horizonte

De todos modos, los planes no han variado. Cuando se presentó oficialmente el proyecto, hace algo más de un año, se señaló que la implantación en la provincia iba a traer consigo la creación de una plantilla de cincuenta trabajos en un primer momento, ya que la previsión del creador de esta idea pionera es que el desarrollo de la investigación y de la propia producción permitan llegar a los 200 puestos de trabajo. Hay que tener en cuenta toda la amplia nómina de empleos indirectos, proveedores, servicios y hasta pequeñas empresas auxiliares.

El industrial asegura que «tenemos en mente a todo el mundo para empezar los procesos de selección conforme se vaya desarrollando el proyecto». Habrá unos puestos que requerirán también un periodo de formación aparejada, añade.

Será la primera factoría en el mundo en fabricar cartuchos limpios, que no dejan rastro en la naturaleza, y que, por lo tanto, no contaminan. López-Pozas revela que, además, el sentido hacia el que se encaminan las normas europeas favorece este tipo de producción. Para muestra, el botón de Dinamarca, que recientemente ha aprobado que en un plazo de tres años ya no utilizará cartuchos de plástico.

«La fábrica va a suponer un motor social y económico para la comarca de la campiña» enrique lópez-pozas, empresario

La patente ha estado presente hace poco en una prestigiosa feria de Alemania, donde –según manifiesta el empresario e inventor– ha vuelto a despertar un «gran interés por saber cuándo saldrá al mercado». Los cartuchos biodegradables son «una revolución» para actividades como la caza y el tiro deportivo. No solo en España, sino en todo el mundo.

6,3 millones de inversión total

La inversión total que conlleva esta próxima e «inminente» aventura empresarial ronda los 6,3 millones de euros, confirma el empresario. El industrial hace hincapié en que la fábrica y el centro de investigación e innovación previstos «van a constituir un motor social y económico tremendo» para Santa María la Real de Nieva y el resto de la campiña segoviana, una de las zonas más deprimidas y castigadas por la despoblación que azota la provincia.