«La tecnología facilita al alumno de la Isabel I llevar la universidad en el bolsillo constantemente»

El rector de la Universidad Isabel I, Alberto Gómez Barahona. /Gabriel Villamil
El rector de la Universidad Isabel I, Alberto Gómez Barahona. / Gabriel Villamil

Alberto Gómez Barahona, rector de la Universidad Isabel I

Laura Negro
LAURA NEGRO

Nacido en Miranda de Ebro, Alberto Gómez Barahona ocupa desde 2014 el puesto de rector de la Universidad Isabel I, la institución académica privada con más alumnos de formación superior y el primer grupo educativo de Castilla y León. Doctor en Derecho, con premio extraordinario, por la Universidad de Valladolid, ha desarrollado una amplia trayectoria como consultor y abogado, que ha compatibilizado con la docencia en Derecho Administrativo en las universidades de Valladolid y Burgos, en la que ha ocupado cargos como el de decanato de la Facultad de Derecho y la dirección de la Escuela de Práctica Jurídica del Colegio de Abogados.

–¿Qué hitos destacaría de su trayectoria como rector de la Universidad Isabel I?

–En primer lugar, hemos conseguido cumplir todos nuestros objetivos e incluso superarlos, alcanzando una gran reputación entre nuestros alumnos, como demuestran las encuestas de satisfacción y la reducida tasa de abandono, y lo hemos hecho llevando a cabo un crecimiento sostenido y ordenado. Nuestro trabajo se ha centrado en cuidar a los estudiantes y la calidad de la docencia, y en sentar las bases para potenciar la investigación y la transferencia. Los resultados están a la vista.

–¿Cuáles son los ejes principales de su gestión?

–Los principales han sido la consolidación de las infraestructuras materiales y tecnológicas, la innovación, las políticas de calidad, la atención a nuestros alumnos, definir el plan estratégico de investigación y la digitalización de la Universidad. La Universidad Isabel I nacida en la era digital debe adaptarse a una realidad en constante transformación, ofreciendo una formación eminentemente práctica y con un marcado carácter profesionalizante, que responda a las necesidades del mercado y prepare al estudiante para incorporarse a las exigencias del panorama laboral, que demanda profesionales formados en competencias específicas y con un elevado grado de especialización, para el desarrollo de trabajos que están sufriendo unas enormes modificaciones por la disrupción tecnológica actual.

–La demografía baja, pero la oferta universitaria crece. ¿Qué valor añadido aporta la Universidad Isabel I en este panorama educativo?

–El valor añadido radica en ser una universidad online que facilita estudiar a todas las personas rompiendo los límites del espacio y el tiempo, utilizando las más modernas tecnologías al servicio de la educación y cuidando al máximo la calidad de la docencia. La Isabel I cuenta con la plantilla docente más joven de todo el sistema universitario español, con una media de 38 años frente a los 49 del conjunto de instituciones académicas nacionales. En su mayoría son doctores acreditados y profesionales con una brillante trayectoria y relevante experiencia laboral en sus ramas de conocimiento. Conocen las necesidades educativas de nuestros alumnos y la orientación que debe tener la formación actual para adecuarse a las exigencias del mercado laboral, y mantienen un contacto constante y cercano con el estudiante gracias al uso de la tecnología. De hecho, en nuestra última encuesta de satisfacción, nuestro alumnado ha valorado con un 4,2 sobre 5 la calidad de nuestros docentes, con importantes resultados también en el dominio de las materias que imparten (4,3/5) y la conexión que tienen con la actualidad y la práctica profesional (4,1/5).

Ventajas y oportunidades

–¿Qué ventajas y oportunidades plantea el hecho de ser una universidad virtual?

–La Isabel I permite que sea el alumno quien gestione su tiempo en función de sus necesidades y horarios, permitiendo así conciliar la vida personal y laboral con su formación, de modo que es la universidad la que se acomoda al estudiante y no al revés. Y el alumno no solo estudia cuando puede, sino también como quiere y desde donde quiere, porque gracias a la tecnología puede llevar la universidad en el bolsillo, y acceder a los recursos de aprendizaje desde su móvil, su tablet o su ordenador, en cualquier momento y en cualquier lugar, aprovechando el trayecto al trabajo, las noches o los fines de semana, por citar tres posibles ejemplos, para dedicarlos a su formación. A la flexibilidad y comodidad que supone para el alumno, hay que sumar el ahorro económico que representa en lo relativo a no tener que comprar otros materiales académicos adicionales, evitar los desplazamientos, la estancia en otra ciudad, etc.

–¿Cuál es el perfil del alumno que elige estudiar en la Isabel I?

–Nuestros alumnos van desde los 18 a los 60 años, si bien la edad media se sitúa entre 32 y 34 años con una tendencia también a ser la primera opción entre los alumnos más jóvenes. La mayoría de nuestros alumnos son titulados universitarios o de ciclos superiores de FP, profesionales y en muchos casos cuentan con una formación previa, de modo que estudiar con nosotros les permite optar a puestos de mayor responsabilidad o cambiar su trabajo actual por aquel que siempre fue su vocación. Y gracias a la formación online pueden compaginar sus obligaciones familiares y laborales con el estudio.

–¿Qué destaca de su campus virtual?

–Nuestro Campus Virtual forma parte de nuestra infraestructura tecnológica al servicio de nuestro modelo tecnopedagógico y de nuestra plataforma educativa, que sitúan a la Universidad Isabel I a la vanguardia de la educación superior online en España. A través del Campus Virtual, que tiene un diseño accesible e intuitivo y premiado por su usabilidad, el alumno puede acceder a los recursos de aprendizaje, los temas de estudio o las actividades y trabajos grupales, y tiene la posibilidad de interactuar tanto con sus compañeros como con los docentes, de modo que establece un contacto directo y cercano. Pero además del Campus Virtual tenemos un excepcional Campus físico con 6.000 m2 de áreas de trabajo, estudio, aulas… y un edificio de I+D+i recientemente concluido de más de 2.000 m2.

–¿Es más o menos complicado estudiar un grado de forma online?

–Ni más ni menos; es un forma distinta de estudiar. Desde el punto de vista de la exigencia de estudiar es semejante, pero quizá sea más amable el entorno al tener todos los materiales desde el primer día a disposición del alumno, la proximidad del profesor aún mayor… La formación online aporta el valor añadido de las citadas ventajas a los alumnos, de forma que se amolda a una realidad innegable: la necesidad de estar en constante formación en cualquier sector productivo. Los tiempos en los que se cursaba una titulación superior y no era necesario reciclarse y actualizar el currículum constantemente han quedado ya en el pasado. Formarse online permite compatibilizar la actividad profesional y el aprendizaje continuo, facilita que el trabajador tenga un conocimiento de las últimas tendencias del mercado y dota a su perfil de las competencias que requiere su dedicación laboral para estar al día de las exigencias del panorama profesional.

–¿Cómo afrontan el que será su quinto año académico?

Con la misma ilusión y ganas de seguir haciendo las cosas bien, continuar consolidándonos no solo en el ámbito formativo, sino también en la capacidad investigadora y en la transferencia del conocimiento al mundo empresarial. Pero no todos son luces; también afronto un año de defensa de la institución ante las constantes interferencias, más allá de la legalidad, por parte de las entidades administrativas educativas que abiertamente nos dicen que «Castilla y León es un mal lugar para crecer». Afirmación que me resisto a admitir por ser disconforme con la ley y ser frontalmente contraria a otras declaraciones y políticas públicas. Retener talento, crear empleo y general desarrollo económico y social es un deber y no hacerlo es perjudicar a la región en beneficio de otras instituciones semejantes establecidas en otras comunidades. Que nadie tenga duda: lo que no hagamos desde Castilla y León nos lo harán desde fuera.

–¿Incorporarán nuevas titulaciones?

–Nuestra oferta académica, con la incorporación de los nuevos másteres oficiales en Ciberseguridad, Análisis Inteligente de Datos Masivos (Big Data) y Dirección y Gestión de Proyectos, se compone de 11 grados, siete dobles grados y siete másteres, así como una treintena de posgrados, cursos de idiomas y MOOCs (cursos online abiertos y gratuitos). La incorporación de estas tres nuevas titulaciones responde a las necesidades, presentes, de profesionales bien formados para ocupar miles de puesto de trabajo que están en riesgo de quedarse vacantes, tanto por el nivel de especialización que requieren como por su transformación derivada de la sofisticación que implica el progreso tecnológico. Tanto en ciberseguridad como en big data ofrecemos una formación que responde específicamente a las necesidades reales de la sociedad, de la industria y de todos los sectores económicos y presentan unas amplias oportunidades de empleo. En esta línea, la dirección y gestión de proyectos supone un factor clave en todas las esferas profesionales, y aporta un plus de calidad y un importante valor añadido al futuro laboral de nuestros alumnos.

Una de sus grandes preocupaciones es estrechar relaciones con empresas e instituciones con el fin de dotar a los alumnos de una experiencia práctica. ¿Cómo enfoca este tema la Universidad Isabel I?

–Todas las titulaciones que impartimos tienen un enfoque eminentemente práctico y un marcado carácter profesionalizante. Por ello, las prácticas curriculares constituyen un aspecto esencial en nuestros planes de estudio y en la formación de nuestros alumnos, y son la puerta de entrada a la actividad laboral a través de la experiencia en primera persona del estudiante. Para lograr este objetivo, contamos con un área de prácticas e inserción laboral con cerca de 3.000 convenios de prácticas con diferentes empresas, organizaciones y entidades de todos los ámbitos profesionales en todo territorio nacional, que acercan a nuestro alumnado a la realidad.

Escuela de Negocios

Acaban de presentar la nueva Escuela de Negocios y Talento que han puesto en marcha junto con la Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE). ¿Cuál será su factor diferenciador?

–La Escuela de Negocios y Talento Universidad Isabel I nace para dar respuesta al nuevo paradigma de las relaciones entre la universidad y la empresa, que deben caracterizarse por la transferencia reciproca de conocimiento, experiencias, enseñanzas y políticas para captar y retener talento. Para conseguirlo, el factor diferencial de la Escuela consiste en que serán las propias empresas las que determinen qué tipo de formación requieren, las características de los contenidos y los equipos docentes. La Escuela de Negocios y Talento Universidad Isabel I busca incidir en tres áreas del ámbito empresarial: la formación, la investigación y el debate social; basándose en una metodología de estudio en la que la resolución de problemas reales será su seña referencial. Este método garantiza que el conocimiento se adecúe a un mundo en continua evolución, así como el aprovechamiento de todo el talento que existe en las empresas.

–¿Cómo prevé que será la universidad del futuro?

–La universidad hoy ya tiene que ser la universidad del futuro, porque debe trabajar cada día para evolucionar e innovar, tratando de seguir el ritmo de un mundo que se transforma casi a cada minuto. Por eso es fundamental que cada paso que la universidad dé ahora esté en consonancia con las nuevas realidades y tendencias que se vislumbran y, por supuesto, conectar con la sociedad y la empresa, dar respuesta a sus exigencias y a las necesidades del mercado, investigar para contribuir al progreso, y transferir todo ese conocimiento de forma real y efectiva. En este sentido, la naturaleza online de la Universidad Isabel I se adapta perfectamente al ritmo de vida actual, a las necesidades personales y profesionales de la mayoría de personas, y a su ritmo de vida. No obstante, a título personal, considero que es precisa y urgente una reflexión sobre la institución universitaria a nivel global, que induzca a romper con ciertas estructuras.

Nuevo edificio de I+D+i

–Estrenan también nuevo edificio destinado a I+D+i

–Nuestro nuevo edificio de I+D+i, es un inmueble de más de 2.000 metros cuadrados en el que hemos realizado una inversión de seis millones de euros, alberga el trabajo de los grupos de investigación de la Universidad Isabel I que se desarrollará en laboratorios totalmente equipados para los distintos tipos de actividad en función del sector al que se dediquen, y que supone un salto cualitativo en nuestra labor y capacidad investigadora. En el mismo contamos con los laboratorios de Nutrición Humana y Dietética (Evaluación Nutricional y Composición Corporal, Biología Molecular, Fisicoquímico y de Tecnología Culinaria), el Centro de Investigación de Ciencias del Deporte (laboratorios de Rendimiento Deportivo, de Comportamiento Motor, de Fisiología del Ejercicio, Salud y Calidad de Vida; de Biomecánica y Análisis del Movimiento Humano y el Centro de Estudios Olímpico) y el Centro de Investigación de Neurociencia y Ciberseguridad (áreas de Investigación, de Desarrollo Adaptativo, de Aplicación, Pericial Forense y Co-creativa).

–Albergará el Centro de Estudios Olímpicos (CEO). ¿En qué va a consistir?

La Universidad Isabel I es la primera institución académica online de España en contar con un Centro de Estudios Olímpicos. Su actividad seguirá dos líneas estratégicas principales. Por un lado, desarrollará cursos, conferencias, presentaciones de publicaciones o exposiciones, entre otros eventos, para divulgar el Movimiento Olímpico, coordinando todas sus acciones con la Real Academia Olímpica Española. Y, por otro, se centrará en la investigación relacionada con el deporte, uno de los pilares de la Universidad Isabel I, pionera en la implantación del Grado semipresencial en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFD), y que oferta también el Ciclo de Grado Superior en Técnico en Animación de Actividades Físicas y Deportivas (TAFAD) El Comité Olímpico Español (COE) donará a la Universidad Isabel I un fondo bibliográfico de temática olímpica, a disposición de todos los alumnos, que favorecerá la conservación y difusión del patrimonio olímpico.

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