La vallisoletana Verónica Casado, la mejor médico del mundo

Verónica Casado, premio 'Doctor 5 Stars', posa en el Centro de Salud de Parquesol. /G. VILLAMIL
Verónica Casado, premio 'Doctor 5 Stars', posa en el Centro de Salud de Parquesol. / G. VILLAMIL

La especialista del centro de salud de Parquesol se alza con el reconocimiento más alto por una vida entregada a la asistencia, investigación y docencia

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

«Es muy emocionante. Aunque sabía que estaba nominada y al ser ya médico 'Cinco Estrellas' de otras dos regiones estás un poco más preparada pero vivo en una nube desde que recibí el vídeo que recoge el momento del nombramiento. Muy contenta desde luego».

El próximo Congreso Mundial de Medicina de Familia y Comunitaria de la WONCA empezará este 17 de octubre en la capital de Corea del Sur, Seúl. El evento de la sociedad mundial de médicos de familia que representa a más de medio millón de especialistas en todo el mundo se organiza cada dos años y reúne a los máximos exponentes de la especialidad. Y en esta ocasión, y por primera vez, una profesional de España ha ganado el premio a mejor médico de Familia del mundo.

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Respira humanidad, inspira confianza desde el conocimiento y la sensibilidad para comunicar, conoce los detalles –no solo clínicos– sino de la vida de sus pacientes y acerca respuestas, propias o persigue a otros especialistas hospitalarios, si hace falta, hasta lograrlas. La puerta de su consulta siempre ofrece detrás la sonrisa, la competencia y el interés y la insistencia en formarse y participar en cuanto pueda incrementar sus habilidades. Es vocación. Esto es lo que saben los pacientes de Verónica Casado, la que es ya el mejor médico de Europa y de Iberoamérica y a la que ahora le llega el máximo reconocimiento, el del mejor del mundo. Y lo que reciben también, aunque algunos no lo sepan, es además su dedicación a la investigación y a la formación. Un compromiso global.

La valoración de todas estas facetas es lo que ha puesto en cabeza a esta facultativo para lograr el mayor de todos los reconocimientos de la organización, el mundial, desde las siete regiones que competían.Porque este galardón, el que entrega la WONCA (Organización Mundial de la Medicina de Familia), reconoce en definitiva la excelencia.

Nacida y criada en Reims (Francia) hasta los 9 años–, es hija de españoles y se considera «muy vallisoletana» y es, desde luego, una incondicional valedora de la medicina, de la atención a la persona, de la que mira al paciente en su integridad y en su entorno. De la de Familia y Comunitaria, sin olvidar este segundo apellido. Así que lleva desde 1988 pisando el día a día de su consulta, sin faltar a su cita con cada paciente y sin olvidar la investigación o la gestión como promotor de salud desde la organización de recursos. Es también miembro –y fue presidenta durante diez años– de la semFYC, la sociedad científica de la especialidad y tutora de médicos residentes en formación.

Para esta médico, este reconocimiento «a nivel personal me hace desde luego feliz y me llena de satisfacción; pero no lo es solo a mi trabajo sino que hay detrás muchas personas, muchos médicos y equipos realizando una gran labor cada día. Y si este premio sirve para reconocer el trabajo que se hace en España, el importante peso de la Atención Primaria que, por otra parte, no está en absoluto mimada, está desatendida por las administraciones y no va por el buen camino, pues mejor que mejor. A ver si sirve de impulso. Es un premio a algo muy cotidiano, la medicina de Familia española, la de todos los días».

La doctora Casado defiende tres grandezas del sistema español: «La Organización Nacional de Trasplantes, la Medicina de Familia y la formación vía Mir. Y que pueda ser representante fuera de mi especialidad me llena el alma».

Y como el carácter reivindicativo para defender una mejor asistencia siempre ha sido su sombra, Verónica insiste en que «la AtenciónPrimaria está pasando por malos momentos. Hace cuatro años se logró que formara parte de la formación en la mayoría de la Facultades de Medicina, fue un buen avance; pero nuestros profesionales se van, se nos va el talento por falta de oportunidades aquí, en Castilla y León. Los formamos, nos gastamos el dinero en ello y nuestra plantilla mientras adelgaza, hacemos acumulaciones por falta de sustituciones. Y es la base del sistema, lo decía hace poco el Banco Mundial, si la cuidas, mejora la atención hospitalaria, las urgencias, el seguimiento posterior de los polimedicamentados o de cualquier enfermedad crónica. Sin embargo, carece de financiación suficiente. Esto es como los 'castellers' catalanes, si quitas a alguien de la torre se cae. Si debilitas la Primaria lo sufre todo el sistema».

Los compañeros de todo el mundo valoran, en el 'Cinco estrellas' «que estés haciendo asistencia como médico, en una población y dedicado a ella; pero que, también, que seas buen comunicador y que, además, aportes algo a tu especialidad a través de la docencia y la investigación». Verónica de pequeña quería ser profesora. Y «mi padre quería que fuera médico; pero yo sentía una fuerte vocación por la docencia. Ponía a mis muñecas delante y les daba clase. Al final mi padre me dijo: También hay profesores de médicos eh?... y bueno, aquí estoy, la medicina me apasiona. Es vocacional. Cuando hacía el Mir pensaba 'vaya me están pagando por hacer lo que más me gusta'. Y junto a ello enseñar a otros, me encanta».

Y ¿qué es para esta especialista de Familia desde 1986, doctorada en Medicina y Cirugía en 1987 y que ejerce como médico en Parquesol desde 1989, un buen médico? «Pues una argamasa de competencias, conocimiento y habilidades. Sin duda no pueden faltar;pero sobre todo humanidad, profesionalidad y ética. Compromiso y comunicación. Si te falta esto último, puedes hacer las cosas bien; pero no serás un buen médico».

Entre 1990 y 1997, la doctora Casado se dedicó a tareas de gestión como directora médica, gerente de Atención Primaria en la comunidad y subdirectora de planificación sanitaria del Ministerio de Sanidad. Pero «quería volver, volver a la consulta». Y esta médico, tutora coordinadora del programa de formación especializada Mir en Parquesol, con 643 trabajos de investigación en los que ha participado; entre los que destacan su papel como editora-jefe de cuatro libros y autora de más de una treintena, tiene claro que pese a tanto reconocimiento – a los tres de Wonca se suman otros muchos– «tienes que bajar a la realidad. Hay muchos médicos muy buenos, maravillosos en todos los sitios, más o menos visibles; pero lo importante es seguir haciendo. Trabajar».

Felicitaciones de Sánchez

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha felicitado a Verónica Casado. «Orgulloso de profesionales como ella que hacen de nuestra sanidad un servicio de excelencia», ha subrayado Sánchez en un apunte en su cuenta personal de Twitter en el que traslada su «más sincera enhorabuena» a esta doctora que ejerce en Valladolid.

Y así, esta médico que despide a sus pacientes con un «Sed felices por prescripción médica» y que los recibe cuando son mayores con un «hola cariño, cómo estás», ve su futuro ahí, en esa consulta de Parquesol. «Me veo en lo mismo. Es lo que quiero».

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