Los viticultores aplauden la llegada de la lluvia porque «empezaba a hacer falta»

Maquinaria cosechadora durante los trabajos de recolección/El Norte
Maquinaria cosechadora durante los trabajos de recolección / El Norte

Las precipitaciones de los últimos días favorecen la maduración de la uva, que comenzaba a sufrir estrés hídrico

A. OJOSNEGROS / P. SOLANASValladolid

Puede haber alguna parcela afectada de forma muy puntual, pero en general, según las primeras estimaciones del Consejo Regulador de la Ribera del Duero, la descarga de agua –acompañada en algunos puntos de la DO de algo de granizo– ha sido beneficiosa para el viñedo de la Denominación de Origen, pues después de una larga temporada sin llover algunas plantas comenzaban a padecer cierto estrés hídrico, lo que estaba provocando un desarrollo irregular del ciclo de maduración de la uva, que en estos momentos en Ribera está en verando.

«De media estimamos que han caído 20 litros en la zona, lo cual nos va a venir muy bien porque la planta estaba empezando a pasar bastante sed, y esto va a equilibrar la planta y por lo tanto el proceso de maduración que es el que nos toca ahora, rematándose el envero, el cambio de color y el inicio del proceso de maduración para la uva», explica el director técnico de la DO ribereña, Agustín Alonso. «Este proceso estaba siendo un poco irregular debido a las condiciones hídricas. Las parcelas con plantas que estaban sufriendo un poco de sequía se estaban empezando a retrasar, con lo cual el efecto de esta agua es que iguale» el ciclo de la vid y el proceso de maduración de la uva. «Va a venir muy bien para cerrar el ciclo de la vid porque le estaba empezando a hacer falta agua», recalcó Alonso. En cuanto a posibles daños por el granizo que en algunos puntos de la DO acompañó a la intensa lluvia, el director técnico explica que «no ha caído tanta piedra como se preveía, y ha caído con mucha agua, y cuando sucede así el daño es mucho menor que cuando cae con poca agua».

Arranca en Rueda

También en la DORueda estaban satisfechos ayer con la lluvia. El director general de la denominación, Jesús Díez de Íscar, se felicitaba por llegada del agua a pesar de que esto hubiera provocado el retraso del inicio de la vendimia un día. Según el responsable del consejo regulador, Rueda comenzó la recogida de la uva la noche del lunes en Villafranca de Duero después de tener que retrasar un día la vendimia por las fuertes lluvias durante la noche del domingo.