La burgalesa Lucía Solana gana el Goya en la categoría de Mejor maquillaje y peluquería

Lucía Solana y Pablo Perona, responsables de May Effects./BC
Lucía Solana y Pablo Perona, responsables de May Effects. / BC

La Academia del Cine reconoce su trabajo en la película 'El hombre que mató a Don Quijote'

César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

Burgos vuelve a aparecer en el palmarés de los Premios Goya. La burgalesa Lucía Solana, que es técnico de efectos especiales de maquillaje, formaba parte del equipo que recibió ayer en Sevilla el galardón al Mejor maquillaje y peluquería por su labor en la película 'El hombre que mató a Don Quijote'.

Solana, que ya consiguió un Goya en la misma categoría en 2016 por 'Nadie quiere la noche' de Isabel Coixet, fue, junto a su socio de la empresa May Effects, Pablo Perona, la responsable de elaborar las cuarenta prótesis de nariz, una por cada día de rodaje, que llevó Jonathan Pryce, el actor que hizo de Don Quijote, durante la grabación de la película.

Para llevar a cabo este maquillaje protésico, May Effects escuchó al director del film, Terry Giliam, puesto que este tenía muy claro cómo debía de ser el perfil del Don Quijote que protagonizara su largometraje. «Price no tenía la nariz que pensó Giliam y nos pidió que la hiciéramos», declaró la burgalesa, que agradeció la valoración tan positiva que ha hecho la Academía del Cine de su trabajo en 'El hombre que mató a Don Quijote'. «Que te reconozcan siempre gusta y si es así mucho mejor», agregó.

Aunque Solana y Perona solo podían ganar un trofeo, su alegría era doble. Sus buenas manos provocaron que 'El fotógrafo de Mauthausen' figurara también entre las cuatro nominadas al premio de Mejor maquillaje y peluquería. «La nominación ya es un éxito que te hace sentir muy bien», indicó la burgalesa.

Ahora, con dos bustos de Goya en su haber, la técnico de efectos especiales de maquillaje espera que sigan contando con May Effects para participar en más películas. «Que el premio venga acompañado de más trabajo», concluyó.