El MEH estrena una escultura a escala natural de un tigre dientes de sable

Sonia Cabello, autora de la escultura, con Juan Luis Arsuaga, director científico del MEH. /APM
Sonia Cabello, autora de la escultura, con Juan Luis Arsuaga, director científico del MEH. / APM

Estre gran félido, de casi 2 metros, reinó en los ecosistemas de Atapuerca y convivió con el Homo antecessor | La escultura puede verse en la planta -1 del MEH

Aythami Pérez Miguel
AYTHAMI PÉREZ MIGUELBurgos

El Museo de la Evolución Humana (MEH) ha estrenado una escultura a escala natural de un tigre dientes de sable. Una especie extinta que reinó en los ecosistemas de Atapuerca y convivió con el Homo antecessor. El MEH ha incorporado esta reproducción científica a su exposición permanente y ya se puede visitar en la planta -1 del museo, frente a la pastilla de la Trinchera del Ferrocarril.

El tigre dientes de sable o homoterio reinó en los ecosistemas de Atapuerca durante medio millón de años y sus restos aparecieron en los yacimientos de la Trinchera del Ferrocarril. Este gran félido, que desapareció hace aproximadamente 400.000 años, tenía unos caninos superiores planos, aserrados y curvados hacia atrás que sobresalían con la boca cerrada. Como ha explicado Juan Luis Arsuaga, director científico del MEH, hasta la aparición de los leones, con los que convivió durante un tiempo, fue el depredador más importante de la Sierra de Atapuerca y sobrevivió en América hasta el final de la última glaciación.

Sonia Cabello es la autora de la escultura y esta es la segunda vez que se ha acercado a la representación de la vida del pasado en el MEH, ya que también es la autora de la escultura del oso que se puede ver en el museo. Para que la escultura tuviese «solidez», Cabello ha explicado que ha recogido los datos «más fieles posibles» y ha contado con el asoseramiento de Arsuaga y el equipo completo del MEH. También han sido fundamentales los dibujos de Mauricio Antón para recrear la pieza con las proporciones adecuadas.

«Sabía que el homoterio tenía una longitud de unos dos metros y este está al límite, con lo que sería un macho imponente», apunta la autora. Esta doctora en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid construyó primero una estructura ósea con alambre que fue cubierta con pasta. El material que ha usado exteriormente es arpillera porque «busca una representación natural sin buscar taxidermia. No se ha buscado la réplica, que resultaría un poco forzada, sino que tenga un toque más plástico, personal y artístico», ha reconocido Cabello.

La dentadura, tan importante en este animal, también está realizada a escala a partir de uno de los fósiles de homoterio que se encuentran en el museo. Para que resulte aún más atractiva se ha optado por que el diseño baje hacia el espectador, acercándose, imponente con la dignidad del felino pero no de una manera excesivamente agresiva.

Cabello ha reconocido que la realización de este tigre dientes de sable ha sido más complicada que la del oso porque, en este último caso, tuvo información pero también referentes reales. Este homoterio es un híbrido de muchos felinos. Tiene la cola corta como los linces, la cadera baja como las hienas, era imponente como una pantera, un rostro como el de las leonas y la anatomía insinuante de un felino.