El libro inagotable y juguetón de Cortázar

El libro inagotable y juguetón de Cortázar

Vargas Llosa apadrina la edición conmemorativa de 'Rayuela', una 'enciclopedia de la rebeldía' y la obra fundacional del 'boom'

MIGUEL LORENCIEnviado especial a Córdoba (Argentina)

El espíritu de La Maga se coló en un abarrotado teatro donde se habló en glíglico, el lenguaje imaginado por Julio Cortázar (1914-1984), y sonó el jazz en su memoria y en honor de 'Rayuela', su libro inagotable, el gran juego narrativo del siglo XX. Cincuenta y seis años después de su aparición, el texto fundacional del 'boom' sigue siendo una de las piedras angulares de la literatura hispana. Dos premios Cervantes, Mario Vargas Llosa y Sergio Ramírez celebraron su lúdica rebeldía y apadrinaron su reedición más ambiciosa, que se presentó en el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española.

Alfaguara firma la nueva edición conmemorativa de la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la lengua Española (ASALE). Su aparición en 1963 fue una verdadera conmoción en la narrativa en hispana. Por primera vez, un escritor llevaba hasta las últimas consecuencias la voluntad de transgredir el orden tradicional de una historia y su lenguaje. Su autor la llamó 'antinovela', 'contranovela', 'libro infinito', 'gigantesca humorada', 'bomba atómica', 'grito de alerta', o 'agujero negro de un enorme embudo'.

«La gran novedad de 'Rayuela', una verdadera revolución, no fue su estructura tan absolutamente insólita, sino ser la primera novela en la historia de la lengua española que introducía el juego como un elemento esencial», dijo Vargas Llosa, quien evocó los años en los que conoció a Cortázar en París y su afán transgresor.

Rebosante de ambición literaria y vital, renovadora de las herramientas narrativas, destructora de géneros y convenciones, 'Rayuela' «es Cortázar en esencia», con toda su complejidad ética y estética, con su imaginación y su humor y su afán de jugar con todo No en vano Cortázar pensó desde el principio que en la portada apareciera dibujada una rayuela, ese juego infantil, después de descartar el más sofisticado título de 'Mandala'.

Para Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, 'Rayuela' fue «una bandera, una enciclopedia de la rebeldía, la consecución de un mundo que necesitaba cambiar de línea de autobús y de historia». Coincidió con Sergio Ramírez, para quien en los años 60 primaba «la rebeldía en la acción de escribir», y a quien Cortázar mostró «unas nuevas reglas de juego, que eran no aceptar ninguno de los preceptos de lo establecido y poner el mundo patas arriba de la forma mas irreverente del mundo».

Sin maldad

«Es una novela buena gente, a pesar de que ocurren en ella cosas terribles. Es una novela desprovista de maldad, algo muy raro entre las grandes novelas que suelen expresar lo peor del ser humano», destacó Vargas Llosa. «Cortázar tenía buena entraña. Era buena gente, pero nada bobalicón. Tenía una buena manea de ser, era generoso y eso es inseparable de lo que es 'Rayuela'», insistiño el Nobel. Sostuvo, con todo, que 'Rayuela' «no es la gran obra de Cortázar». «El Cortázar del futuro, el eterno, será el de los cuentos», aventuró. Fue un cuentista excepcional, rico, diverso y fantástico», dijo el Nobel del creador de los cronopios y los famas, del autor de cuentos magistrales como 'El perseguidor'. «El efecto novedoso, la gran sorpresa de 'Rayuela' se irá empequeñeciendo en parte pro las imitaciones», vaticinó.

Coordinada por José Luis Moure, presidente de la Academia Argentina de Letras, la edición recupera, tres textos magistrales de Gabriel García Márquez, Adolfo Bioy Casares y Carlos Fuentes, genios coetáneos de Julio Cortázar, que dan cuenta de la dimensión del autor y de la recepción que tuvo la novela en su tiempo. Incluye trabajos de Mario Vargas Llosa y Sergio Ramírez, y de los críticos Julio Ortega, Andrés Amorós, Eduardo Romano y Graciela Montaldo. Textos que muestran la intemporalidad de la propuesta narrativa cortazariana.

Recupera además, y por primera vez desde 1983, la reproducción facsmil del 'Cuaderno de bitácora', la libreta en la que Cortázar anotó ideas, escenas y personajes de la novela durante sus escritura. Este cuaderno permite, como un juego de los que tanto gustó Cortázar, un diálogo del autor con el lector sobre la novela que traspasa las fronteras del tiempo. La edición revisita además, como homenaje, la portada mítica que Julio Cortázar eligió en 1963.

La RAE y la ASALE iniciaron en 2004 un proyecto de edición de grandes obras de la literatura en español al que esta 'Rayela' da continuidad. 'Además del 'Quijote' -publicado dos veces, en 2004 y 2015-, forman parte de la colección las ediciones de 'Cien años de soledad', de Gabriel García Márquez; 'La región más transparente', de Carlos Fuentes; 'Antología general', de Pablo Neruda; 'En verso y prosa. Antología', de Gabriela Mistral; 'La ciudad y los perros', de Mario Vargas Llosa; 'Del símbolo a la realidad', de Rubén Darío, 'La colmena', de Camilo José Cela; 'Borges esencial', y 'Yo el Supremo', de Augusto Roa Bastos.