El Prado, un museo con 200 años de memoria

Un grupo de mujeres observa 'Las hilanderas' de Velázquez en 1932./Museo Nacional del Prado
Un grupo de mujeres observa 'Las hilanderas' de Velázquez en 1932. / Museo Nacional del Prado

Los Reyes han inaugurado este lunes una exposición especial que conmemora el bicentenario de la institución | La muestra incluye un total de 168 obras originales

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

El Prado ha sacado pecho para contar, con orgullo, su historia entreverada con la de España. 'Un lugar de memoria. 1819-2019' es la gran exposición del bicentenario del museo que los Reyes han inaugurado este lunes, justo cuando la pinacoteca cumple 199 años e inicia sus celebraciónes por el bicentenario. Da cuenta de su brillante pasado, de sus vicisitudes y su sustancial contribución a la pintura occidental. «El Prado carecía de una reflexión propia sobre su historia y es lo que hacemos con esta exposición que demuestra cómo sin él, la pintura sería distinta», asegura Miguel Falomir, director de un museo avalado como 'patria de la pintura'.

En este cumpleaños especial El Prado ha tenido unos padrinos de excpeción, los Reyes. Para Felipe VI, la institución es «un fabuloso legado para orgullo de los españoles» y «un verdadero icono de la cultura española y universal», ha comentado hoy durante la inauguración de la muestra.

El museo ha reunido una constelación de obras maestras como 'El Cristo crucificado' de Velázquez; 'La maja desnuda' y 'La condesa de Chinchón', de Goya; 'La resurrección' y 'Cristo abrazado a la cruz', de El Greco; 'La Sagrada Familia del cordero', de Rafael, junto a telas de Botticelli, Ribera, Manet, Renoir, Fortuny, Sorolla, Picasso, Saura o Pollock. Una propuesta ambiciosa que alimenta el orgullo ciudadano y celebra «que el museo es de todos los españoles y de toda la humanidad», afirma orgulloso Falomir.

«Cuando desde lejos se piensa en el Prado, no se presenta nunca como un museo, sino como una especie de patria», escribió en 1953 el exilado pintor Ramón Gayá. Una frase que, según Javier Portús, jefe de conservación de pintura española, «resume a la perfección el espíritu de la muestra». Un viaje por la historia del Prado en cartel hasta el 10 de marzo que incluye 168 obras, 134 del Prado y 34 cedidas por instituciones nacionales e internacionales.

Hay fotografías, carteles, libros, gráficos, mapas, audiovisuales o el fragmento de una bomba incendiaria lanzada sobre el museo durante la Guerra Civil. Piezas que «nos cuentan nuestra propia historia» según Portús. Las ha distribuido en ocho secciones que conforman «un recorrido cronológico por el devenir del museo» para «subrayar lo que tiene de institución viva y especialmente permeable a los valores históricos del país».

Es una reflexión «centrada en el diálogo entre el museo y la sociedad», dos realidades «que han evolucionado de forma paralela». Evidencia cómo el Prado fue, es y será una «patria y casa de pintores». Un lugar de encuentro entre diferentes generaciones con una clara y «decisiva» influencia de sus obras en pintores españoles, europeos y americanos. El escenario «donde sucesivos artistas se han confrontado con la tradición». «Un museo para pintores, una Meca para el artista moderno y crucial para la pintura occidental, ya que el descubrimiento de sus artistas cambió la forma de pintar y de morar», apunta Portús. «El Prado creó a pintores hoy universales, como Velázquez, a quien antes no había visto nadie porque solo estaba en palacio y que se descubre cuando se abre el museo y peregrinan para verlo los grandes de a pintura europea, como pasó con Goya y El Greco», agrega Falomir.

Los Reyes, durante la inauguración este lunes de la exposición 'Museo del Prado 1819-2019. Un lugar de memoria'. / Efe

Felipe VI ha señalado que «dentro de un año habrán transcurrido dos siglos desde aquel lejano 19 de noviembre de 1819, cuando abrió sus puertas el entonces denominado Museo Real de Pintura y Escultura», que ocupaba «tres salas del edificio que el gran arquitecto Juan de Villanueva había diseñado décadas atrás como Museo de Historia Natural; y en sus paredes colgaban algunas de las obras de arte más destacadas, coleccionadas por la Corona de España -por sus titulares- durante los siglos XVI, XVII y XVIII».

En este punto, ha indicado que «era difícil predecir lo que El Prado llegaría a ser: la principal institución cultural española y uno de los mejores museos del mundo», en alusión a «sus incomparables colecciones de Velázquez, Rubens, Tiziano o Goya, que pronto despertarían el interés de artistas visionarios como Manet, Renoir, Picasso y Bacon, cuyas visitas al Museo del Prado, precisamente, cambiaron para siempre el devenir de la pintura occidental».

También ha rememorado el «decidido primer paso -como lo fue la propia decisión del Rey Fernando VII- y una sucesión de acciones significativas, pequeñas y grandes» que, a lo largo de 200 años, han dado lugar a «un fabuloso legado para orgullo de los españoles y disfrute» de todo los visitantes ya que el Museo del Prado «atesora, sin duda, el acervo cultural de los españoles, pero su dimensión es universal, como reconocen no solo esos millones de visitantes, sino la comunidad científica especializada en todo el mundo».

Suma de esfuerzos

Tras el discurso, los Reyes han inaugurado la exposición, que propone un recorrido por la historia, que tiene como puntos de referencia el papel fundamental de la Corona, el diálogo entre el museo y la sociedad, la política patrimonial española, las tendencias que han orientado el incremento de sus colecciones, y la conversión del Prado en un 'lugar' que ha servido para que escritores, intelectuales y artistas nacionales e internacionales reflexionen sobre el pasado e identidad colectiva.

El Real Museo de Pintura y Escultura, que en 1868 pasó a denominarse Museo Nacional de Pintura y Escultura y posteriormente Museo Nacional del Prado, abrió al público el 19 de noviembre de 1819 con 311 pinturas de la Colección Real, todas de autores españoles, colgadas en sus muros. En 2019, el museo celebra su Bicentenario.

Velázquez, Murillo y Goya, los más copiados de El Prado

Velázquez, Goya y Murillo son, por este orden, los artistas más copiados en los 200 años de historia del Museo del Prado. Según los libros de registro de copistas y los índices de autores copiados, de cada uno de ellos han salido del Museo del Prado más de 5.000 copias.

En concreto, entre 1964 y 1965 se hicieron 358 copias de Velázquez, 305 de Goya y 244 de Murillo. Durante esos dos años se pintaron aproximadamente 90 copias al mes: 1.099 en 1964 y 1.049 en 1965. En 1895 se superó esta cifra, con 1.102 copias en total.

Las obras más copiadas son 'Los borrachos', 'Cristo crucificado' y 'Las hilanderas' de Velázquez; 'La vendimia', 'La gallina ciega' y 'El quitasol' de Goya; 'La Inmaculada Concepción' y 'La Virgen del Rosario' de Murillo o 'Las Dolorosas' de Tiziano.

El Museo precisa que, aunque actualmente no se permite copiar 'Las meninas' de Velázquez, hace un siglo se hacían al año en torno a 20 reproducciones de esta obra. Además, indica que, como norma general, no se prestan más de siete Velázquez al mismo tiempo.

Por otro lado, añade que actualmente se autoriza a pintar en las salas del Museo del Prado a una media de 50 personas al año, de las que un 75% son de nacionalidad española y el 25% restante procede de países como Estados Unidos, China, Japón, Chile o Canadá. En 2017 se pintaron en salas 45 copias, 25 en lo que va de 2018.

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