La Arandina ya solo quiere hablar de fútbol

La Arandina celebrando un gol/Santoi otero/EFE
La Arandina celebrando un gol / Santoi otero/EFE

El conjunto ribereño se lleva el derbi provincial con el Burgos Promesas en un partido marcado por la detención esta semana de tres de sus futbolistas por una supuesta agresión sexual sobre una menor

FERNÁN LABAJO/EFEBurgos

Los encuentros del Burgos Promesas, uno de los tres clubes de la capital en Tercera División, no suelen congregar a más de un par de cientos de aficionados, en especial si como ha sucedido este domingo coincide con el Burgos C.F, pero esta vez ha concitado a más periodistas y expectación de lo normal porque el contrincante era la Arandina.

En la ciudad deportiva de Castañares, un barrio periférico de Burgos, ha disputado la Arandina su primer partido tras una semana en la que tres de sus jugadores fueron enviados a prisión provisional, sin fianza, después de verse implicados en un presunto delito sexual hacia una menor. Sin embargo, y a pesar del inusual revuelo, solo se ha hablado de fútbol.

Evidentemente, el asunto ha sobrevolado el ambiente, pero una frase de un asiduo a los partidos del Burgos Promesas ha zanjado cualquier atisbo de morbo cuando los jugadores han hecho su aparición en el terreno de juego: «Cuando veo fútbol no quiero hablar ni con Dios».

Los compañeros de los tres presuntos implicados también se han negado a hacer declaraciones a su llegada al campo a preguntas de los medios, que hoy han batido récord de acreditación.

Nada más comenzar el encuentro, Adeva ha rematado a las mallas tras un pase de 'Bruju' y ha puesto a la Arandina por delante en el marcador. El grito del delantero y del resto de sus compañeros ha retumbado en el terreno de juego y todos se han fundido en una piña junto con su entrenador en el banquillo blanquiazul, representando la liberación de la peor semana en la historia de este club.

«De aquí a más», ha gritado 'Ruba', capitán del equipo, a los suyos, que han seguido apretando para hacerse con la victoria. Las cosas se les han puesto más de cara en el minuto 18 con el segundo tanto, obra de 'Bruju', que no solo parecía matar el partido sino que ha traído una calma a Castañares, solo rota por las expulsiones del colegiado al entrenador y el delegado del Burgos Promesas tras varias protestas, lo que ha enturbiado un poco el ambiente.

El técnico de la Arandina, Diego Rojas, ha defendido a los suyos a capa y espada, enfrentándose con algún aficionado que les ha culpado de perder tiempo y teniendo especial cariño con alguno de sus jugadores justo antes de ser sustituido: «No cambies ahora a 'Bruju' que acaba de fallar un penalti», dijo a su delegado cuando uno de sus mejores hombres mandó a las nubes un balón que pudo suponer el 0-3.

Las cosas se han complicado a falta de tres minutos para el final con el tanto del Burgos Promesas. Los ribereños, con uno más durante buena parte del partido, han notado el cansancio y han dejado a los locales meterse en el encuentro.

Cualquiera que no siga al equipo podría haber pensado que era una consecuencia de la dura semana, pero lo cierto es que es la tónica dominante de la temporada. Al final, victoria, tres puntos y una liberación.

Así lo ha reconocido Rojas al final del partido, señalando que con el tempranero gol de Adeva «el equipo sacó la rabia acumulada», al tiempo que ha sostenido que «el vestuario está muy unido». La victoria endulza una semana complicada para la Arandina, que ya solo quiere hablar y pensar en el fútbol.

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