Corrupción

Cuatro futbolistas de Primera y Segunda, detenidos y a disposición judicial por amaños

El exjugador del Real Madrid Raúl Bravo y el excapitán del Valladolid Borja Fernández. / EFE

Con el Huesca-Nàstic y el Valladolid-Valencia sacudidos por las apuestas, Raúl Bravo y Borja Fernández, entre otros, son acusados de corrupción, estafa y blanqueo

Melchor Sáiz-Pardo/Amador gómez
MELCHOR SÁIZ-PARDO/AMADOR GÓMEZMadrid

La operación policial contra el amaño de partidos en el fútbol español, para obtener beneficios en apuestas deportivas, se saldó ayer con la detención y puesta a disposición judicial de cuatro futbolistas de Primera y Segunda División, del presidente del Huesca, Agustín Lasaosa, y del jefe de los servicios médicos del club aragonés, Juan Carlos Galindo Lanuza. Los jugadores arrestados están acusados de los presuntos delitos de corrupción en el deporte, estafa y blanqueo de capitales. Entre los detenidos, que deberán declarar mañana ante el juez, se encuentran el exjugador del Real Madrid e internacional con la selección absoluta Raúl Bravo; el excapitán del Valladolid recién retirado Borja Fernández; el también canterano del equipo blanco Carlos Aranda; y el exjugador del Huesca y actualmente en el Deportivo Iñigo López. Samu Saiz, también exjugador del Huesca y ahora en el Getafe, fue puesto en libertad a última hora de la tarde tras prestar declaración ante la Policía.

El origen de la investigación que ha destapado el escándalo de presunta compra-venta de partidos en el fútbol profesional es el encuentro Huesca-Nàstic de Segunda de la pasada temporada (0-1), denunciado hace un año por LaLiga, pero también está siendo investigado por la Policía Nacional el Valladolid-Valencia de la última jornada de Liga, que el pasado 18 de mayo acabó con 0-2 a favor del equipo visitante y su clasificación para la Champions. Por el momento, el supuesto amaño del duelo disputado en Zorrilla ha derivado en la detención de Borja Fernández, que se despidió del fútbol tras disputar como titular dicho encuentro.

Los dos goles del Valencia llegaron tras sendos errores defensivos del Valladolid, que ya tenía garantizada la permanencia en Primera, mientras que el equipo che se jugaba la cuarta plaza que da acceso a la Liga de Campeones. Sin embargo, el amaño no habría sido consecuencia de un pacto entre ambos clubes, ajenos ambos a un caso investigado por las extrañas apuestas de, al menos, un jugador del Valladolid. Fuentes de la investigación insistieron en que ni el Valencia ni sus futbolistas están implicados en la presunta compra-venta del partido ante el club pucelano, que advirtió de la posibilidad de interponer «las acciones legales oportunas, frente a toda persona o entidad que arroje cualquier tipo de información que pueda llegar a menoscabar la imagen pública del Real Valladolid». También el Valencia anunció que emprenderá acciones legales «contra quien vincule al club levantino con corrupción».

En el caso del partido Huesca-Nàstic del 27 de mayo de 2018, «tuvo una fuerte incidencia en las apuestas, registrando las casas de un volumen de dinero hasta 14 veces más elevado al normal para esta división (Segunda)». Entró tal cantidad de dinero en las casas de apuestas pronosticando el 0-0 al descanso y la victoria final del Nàstic -que dio un paso decisivo para la salvación ante un Huesca que ya había ascendido a Primera-, que más de la mitad de las grandes casas de apuestas de todo el mundo suspendieron su cotización, tras detectarse también que ascendían apuestas con dinero ucraniano y chino. La Policía asegura que los involucrados en los amaños recibían unos 100.000 euros por cada tongo.

Las apuestas, nuevas 'reglas del juego'

Sin haberse cerrado aún el presunto amaño del Levante-Zaragoza (1-2) de la temporada 2010-2011, cuyo juicio con 42 imputados se celebrará entre el 3 y el 30 de septiembre en Valencia, ni tampoco los supuestos casos de compra-venta de partidos que afectan a Osasuna, ya ha estallado el primer gran caso de corrupción en el fútbol profesional español como consecuencia de apuestas deportivas llevadas a cabo en la élite por futbolistas de renombre. Hasta ahora, las grandes investigaciones se habían centrado en supuestos amaños en los que se han visto involucrados clubes para cumplir objetivos deportivos, y en las categorías inferiores, con jugadores implicados en apuestas ilegales.

El pasado mes de febrero estalló el 'caso Eldense', vinculado presuntamente a la mafia calabresa que se saldó con cinco detenciones en el club alicantino de Tercera División, después de una escandalosa derrota ante el Barcelona B por 12-0, correspondiente a Segunda B. Un año antes se destapó la 'operación Pizarro', que derivó en la detención de 31 personas acusadas de amaños en Segunda B y Tercera y cuyos cabecillas eran dos exfutbolistas profesionales, Jonan García e Iván Moreno, que supuestamente presionaban o convencían a sus compañeros en divisiones inferiores para forzar jugadas concretas con el objetivo de ganar apuestas.En junio de 2018 llegó la 'operación Cortés', segunda fase de la 'operación Pizarro', con 21 detenidos, entre ellos jugadores de Tercera, tres futbolistas de Primera femenina y un árbitro, con implicaciones en China, donde se organizaban apuestas por internet.

En el caso de Osasuna, con media docena de jugadores del equipo imputados, se descubrió que gran parte de una parti da de más de dos millones de euros fue utilizada para primar a rivales del conjunto navarro por ganar, empatar o perder partidos para salvar la categoría o lograr otros beneficios deportivos. Alrededor de 400.000 euros fueron, supuestamente, destinados a jugadores del Betis, por ganar al Valladolid (4-3) y por dejarse ganar ante Osasuna (2-1) y, según el gerente de Osasuna, otros 250.000 fueron entregados al Espanyol por empatar en Cornellà (1-1) ante el equipo rojillo.

Bravo y Aranda, amigos

También como posible responsable de delitos castigados con penas de cárcel fue detenido en Málaga Carlos Aranda, exjugador de ocho equipos de Primera, «quien habría participado en los amaños de partidos en connivencia con su amigo Raúl Bravo (considerado por la Policía cabecilla entre los apostadores)». «Ambos reclamaban una deuda a otro jugador por un amaño en un partido que no habría llegado a producirse. A pesar de anticipar el dinero, el resultado esperado no se produjo, por lo que ambos supuestamente presionaron a su contacto en el equipo implico. Incluso, se habría producido una 'contraoferta' por parte de la plantilla de dicho club para amañar otro partido», según fuentes judiciales. Aranda, a quien la Policía vincula con dos casas de apuestas, era investigado en Málaga en otra operación, por presunto blanqueo, aún abierta, «y en el transcurso de la misma salieron a relucir los supuestos amaños de resultados de fútbol». A raíz de la denuncia de LaLiga por el Huesca-Nàstic, la policía de la ciudad andaluza puso a disposición de un juzgado de Huesca toda la información recabada sobre Aranda y se sumó a la operación, denominada 'Oikos', dirigida por el Juzgado de Instrucción número 5 de Huesca.

La investigación también alcanzó a un partido de la pasada temporada entre equipos aragoneses de Tercera, el Sariñena-Cariñena, en el que ninguno se jugaba nada (1-1), pero «el amaño resultó infructuoso, comprometiéndose los jugadores implicados en compensar las pérdidas realizando otro en el futuro», según fuentes policiales.

Fases que componen el delito de manipulación deportiva

- Selección de encuentros: preferiblemente al inicio o final de Liga

- Apuesta: intentan «pactar» apuestas combinadas (resultados parcial y final, resultado final y córneres etc..) que les permiten incrementar notablemente los márgenes de ganancia.

- Proceso de captación: realizan una primera aproximación «de tanteo» a algún miembro de la plantilla, preferiblemente a uno de los capitanes.

- Forma de pago: aceptado el amaño, el pago se produce siempre en metálico y en dos fases, una previa al encuentro y otra una vez producido el resultado pactado.

- Financiación: los responsables de la organización son los encargados de anticipar el dinero correspondiente al primer pago a los jugadores y a las apuestas.