Mundial de Clubes

Bale reclama otra corona

Bale celebra uno de sus goles al Kashima. /Afp
Bale celebra uno de sus goles al Kashima. / Afp

El galés catapulta con su 'hat-trick' al Real Madrid y le cita con el Al Ain en la final del sábado

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Gareth Bale catapultó al Real Madrid a la final del Mundial de Clubes, donde los blancos intentarán abrochar el sábado su séptimo título de campeones del mundo ante el sorprendente Al Ain. Un 'hat-trick' del galés, que meneó a sus tiernos oponentes por el carril zurdo y fue asistido en dos de sus tantos por un efectivo Marcelo, permitirán al rey de Europa defender el cetro que amarró hace dos años en Yokohama y que mantuvo el curso anterior ya en Abu Dabi, donde nuevamente intentará alzar un título que le congracie con su alicaída afición en estos tiempos borrascosos en los que el brillo internacional le sirve para resarcirse de la penurias domésticas.

Balsámico triunfo del Real Madrid un día en el que tenía muchísimo que perder y muy poco que ganar. Alineó por ello Solari a su once de gala salvo la inclusión de Marcos Llorente por Casemiro, todavía falto de ritmo tras salir de lesión. Ocho de ellos ya sabían lo que era medirse de inicio al Kashima, al repetir respecto al bloque con que acudió Zinedine Zidane a la final de hace dos temporadas, cuando los nipones tuvieron a tiro el trofeo para acabar sucumbiendo en la prórroga.

Estaba avisado por aquel sufrimiento el Madrid -y prevenido también por la derrota de River Plate el martes ante el Al Ain- de los riesgos de infravalorar a cualquier adversario por mucho que éste milite en un fútbol con pocos focos. La intensidad resulta crucial y salir frío puede costar un serio disgusto por muy aristocrático que sea uno de los contendientes. Pese a ello sembró pronto el Kashima la duda con un zurdazo de Serginho que desvió a córner Courtois cuando no se había cumplido el segundo minuto. Estudiosos de la estrategia, los japoneses rozarían también el gol en un cabezazo de Shoji tras el saque de esquina que se fue fuera por centímetros.

1 Kashima Antlers

Suntae Kwon, Nishi (Anzai, min. 55), Seung-Hyun, Shoji, Yamamoto, Leo Silva, Nagaki (Uchida, min. 46), Endo (Leandro, min. 81), Abe, Serginho y Doi.

3 Real Madrid

Courtois, Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo, Marcos Llorente, Kroos, Modric, Lucas Vázquez (Isco, min. 67), Bale (Marco Asensio, min. 60; Casemiro, min. 73) y Banzema.

Goles:
0-1: min. 43, Bale. 0-2: min. 52, Bale. 0-3: min. 55, Bale. 1-3: min. 78, Doi.
Árbitro:
Wilton Pereira Sampaio (Brasil). Amonestó a Carvajal y Yamamoto.
Incidencias:
Partido de semifinales del Mundial de Clubes disputado en el Zayed Sports City Stadium.

Sin un delantero de referencia, el Kashima contraponía su ímpetu al orden del Madrid para intentar sellar la brecha de calidad que le separaba de su adversario. Templaban los blancos, donde Benzema operaba como vértice, socio ideal de Bale por la izquierda y de Lucas Vázquez por la derecha, ejecutor a su vez del primer disparo de la escuadra de Solari, que blocó Suntae Kwon. Dominaba el campeón de Europa pero sin generar peligro. Necesitaba algo más de frescura en el último pase y Solari demandaba también viveza. El Kashima no se arredraba y Courtois tuvo que abortar una peligrosa acometida de Doi.

Recaída de Asensio

Tenía en el costado izquierdo una excelente vía el Madrid para amenazar. Por allí percutía sin cadenas Bale, al que no lograba sujetar su par, Nishi, muy exigido también por los desdobles de Benzema. Andaba dinámico el galés, al que sólo le faltó precisión con la bota derecha para coronar una notable acción en la que se marcó un sombrero dentro del área. Ajustar la mirilla era la asignatura pendiente del Madrid, que tampoco pudo atinar en sendos remates de cabeza de Sergio Ramos y Benzema cuando el equipo de Solari mandaba ya por completo. Sólo cierta lentitud en tres cuartos impedía desmadejar a la zaga del Kashima.

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Lo logró al fin Bale en una triangulación con Marcelo que le permitió exhibir su proverbial letalidad con la zurda. Cruzó el extremo un disparo que, tras tocar en el palo largo, besó la red. Como en las semifinales de la anterior edición, cuando su salida al campo fue crucial para resolver un partido que se le había atascado al Madrid frente al Al Jazira, el '11' señalaba el camino, convirtiéndose de paso en el tercer futbolista que marcaba en tres ediciones distintas del Mundial de Clubes, tras Messi y Cristiano Ronaldo.

Consciente de que la sangría por la banda de Bale podía anegar definitivamente el anhelo nipón de citarse con el Al Ain, Go Oiwa trató de contenerla retirando a Nagaki en el intermedio para dar cabida a Uchida, que se asentó en el lateral derecho y desplazó al centro a Nishi. Aún estaba en ello el relevo cuando Bale llegó hasta el fondo y soltó un centro para Benzema, cuyo disparo salvó bajo palos Yamamoto con el arquero ya vendido.

Salvador en esa ocasión, Yamamoto se convirtió luego en villano para el Kashima al iniciar una concatenación de errores a la que se sumó Seung-Hyun para que Bale anotase el segundo a placer. Y sin apenas tiempo para el respiro, el extremo sentenció con otro disparo cruzado aprovechando un buen pase de Marcelo, otra vez asistente, como en la diana que enfiló el triunfo, en una nueva jornada para la gloria del galés, siempre discutido pero determinante como pocos en el reguero de títulos que han forjado la tercera edad de oro del Real Madrid. Sólo Cristiano y Luis Suárez habían sido capaces de firmar un triplete en un Mundial de Clubes antes que él. Apenas la lesión de Marco Asensio, de nuevo con molestias musculares tras permanecer 13 minutos sobre el césped, oscureció algo la alegría de los blancos por alcanzar otra final, ya que el gol de Doi que dio el VAR tras anularlo en primera instancia el árbitro fue ya anecdótico.

 

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