El talento de Mr. Busquets

Diego Costa y Sergio Busquets, entrenando en Krasnodar. /Javier Etxezarreta (Efe)
Diego Costa y Sergio Busquets, entrenando en Krasnodar. / Javier Etxezarreta (Efe)

El centrocampista, recuperado de la gastroentiritis que le impidió jugar ante Suiza, es el hombre clave para Lopetegui después de ser el 'alter ego' de Del Bosque

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENEnviado especial a Krasnodar

«Busi es único». Es una frase que se repite desde hace años en la Federación Española de Fútbol (FEF). Pocos jugadores han sido tan fijos para los dos últimos seleccionadores. Sólo Andrés Iniesta y Sergio Ramos tienen un estatus como el de Sergio Busquets en la selección. «Sergio (Busquets) está bien, está recuperado y va a entrenar igual que los demás. Si no pasa nada raro estará en el partido ante Túnez. Está perfecto», tranquilizó este viernes Julen Lopetegui en la primera pregunta que le hicieron en la rueda de prensa. Estaba previsto que hablase ante los medios en Krasnodar.

El catalán lleva un año complicado a nivel físico. Jugó infiltrado por una rotura en una falange del quinto metatarsiano en el pie derecho en la eliminatoria del 14 de marzo contra el Chelsea, le tuvieron que hacer un refuerzo en la bota para la eliminatoria ante la Roma y nada más llegar a 'La Roja' ha pasado una gastroenteritis «que hubiese tumbado a cualquier mortal una semana entera», según los médicos de la FEF.

Así es el hombre en el que Vicente del Bosque se quiso reencarnar tras aquella derrota con Suiza en Durban hace ocho años, en el recordado Mundial de Sudáfrica. «Si yo fuera jugador me gustaría parecerme a Busquets. Lo hace todo, está continuamente en disposición de ayudar al equipo, es generoso, se vacía defensivamente, y es de los primeros que empieza a jugar al fútbol. Y cuando él está bien el fútbol se hace más fluido», explicó el salmantino tras aquella noche. «No me he sentido señalado. Cuento con la confianza del cuerpo técnico. No me tengo que quitar ninguna espina. Si hubiésemos ganado no habría debates», añadió entonces Busquets.

El diapasón del juego

Ahora mismo, nadie duda que Busquets tiene que ser titular. Es indiscutible. Muchos consideran que gran parte del posible éxito en Rusia estará marcado por su rendimiento después de que en Brasil y Francia no llegara en la mejor condición física. Su importancia no es sólo a nivel futbolístico, ya que también es uno de los pesos pesados también dentro de la caseta, aunque por su carácter podría no parecerlo. Es silencioso fuera del campo y le gusta pasar desapercibido, aunque fue clave con Vicente del Bosque, que le llamó en 88 partidos.

«Es un futbolista de máximo nivel y fiabilidad. Tiene pasión por su profesión y juega al fútbol como los ángeles. Es importante este donde esté»

«Es un futbolista de máximo nivel y fiabilidad. Tiene pasión por su profesión y juega al fútbol como los ángeles. Es importante este donde esté» Julen Lopetegui

Julen Lopetegui le ha puesto siempre que ha podido citarlo, ya que sólo las lesiones y una sanción ante Albania impidieron que fuera su ancla. «Es un futbolista de máximo nivel y fiabilidad. Tiene pasión por su profesión y juega al fútbol como los ángeles. Es importante este donde esté», apuntó el vasco horas antes de que pasase a formar parte de los doce internacionales españoles que son centenarios con 'La Roja'. Suma 102 duelos, tras faltar por molestias físicas ante Alemania, Argentina y Suiza.

Esos días actuó en su puesto Thiago Alcántara, que sabe perfectamente la dificultad que entraña ser el '5' de un equipo de tanto vértigo como el combinado español. «Venía preparado porque había jugado en el Bayern en esa demarcación. Evidentemente, es una posición importante por el orden que le puede dar al equipo. Si tengo que jugar de nuevo en esa posición, espero cumplir como lo he intentado hacer en las otras que he actuado», explicó Thiago después de completar un partidazo ante los dos campeones mundiales y ser, quizá, el mejor de los españoles ante Suiza.

El silencioso que apunta a capitán

Sabe que siempre que falta su compañero, con el que tiene una buena relación desde la etapa del Barcelona, hay comparaciones. «Queremos disfrutar teniendo el balón, también presionando, robando, animando al compañero. Nos sentimos cómodos juntos, nos divertimos jugando al margen del estilo», explica Thiago antes de reconocer que para ser un 'ancla' tan bueno como Busquets ha tenido un buen maestro en la familia. Eso sí, negó que su padre (Mazinho) le haya dado consejos. «Han sobrado palabras suyas para saber cómo un futbolista debe comportarse dentro y fuera. Él tiene un Mundial más que nosotros y nos ha explicado cómo disfrutarlo. Un Mundial es un Mundial y hay que disfrutar cada día», dijo mientras Lopetegui le vacilaba.

Busquets vive un buen momento personal, ya que está a punto de renovar por el Barcelona, donde pasará a ser segundo capitán tras la salida de Iniesta, y afronta su tercer Mundial con estatus de estrella. Quizá no a nivel mediático, porque es de los pocos que no tiene ninguna red social. Increíble pero cierto. Siempre ha sido silencioso. No le gusta acaparar focos. «Lo que importa es el equipo en general», insiste. «Estos años me he sentido bien aquí personalmente, tengo grandes compañeros y debemos ir cambiando algunas cositas», explica.

Aprender de los fracasos

El azulgrana evita hablar ante los medios, pero en el vestuario pide no obsesionarse con lo que pasó en Brasil y Francia, sino aprender de ello: «Hubo cosas que deberíamos haber mejorado. No voy a decir una sola porque sería poco. Hemos visto lo que pueden nuestros puntos fuertes, dependiendo del rival que tengamos. Ahora hay que mirar hacia adelante con optimismo. Queremos ser protagonistas con el balón. Tenemos muchas ganas de hacerlo bien y de ser competitivos», insiste antes de incidir en que la filosofía de Del Bosque y de Lopetegui es similar. «Todo el mundo está ilusionado en recuperar el nivel, en recuperar nuestro sitio. Al final es tener las ganas y la emoción por venir y rendir. Debemos saber qué hay que hacer en los momentos del partido».

En la sesión a puerta abierta en Krasnodar sonreía mientras tocaba la pelota delante de un lona enorme con el eslogan: «Tenemos que hacer que ocurra». Seguro que será más fácil que llegue una segunda estrella con Sergio Busquets en el campo.

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