GP de Baréin

Vettel tiene un problema: Charles Leclerc

El Ferrari de Charles Leclerc, en Baréin. /EP
El Ferrari de Charles Leclerc, en Baréin. / EP

El monegasco logra su primera 'pole' y confirma que es un rival más que digno para el alemán, que saldrá segundo | Sainz partirá séptimo en una carrera en la que nunca ha puntuado

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Lo que en Australia se atisbó, en Baréin se ha confirmado: Charles Leclerc es una piedra en el zapato de Sebastian Vettel. El monegasco logró en Baréin una memorable 'pole', dominada de principio a fin, y que culminó con un tiempo casi tres décimas mejor que la de su teórico jefe de filas.

El recién llegado a la Scuderia, gran promesa de la Ferrari Drivers Academy, ha puesto en un brete a los jefes de rojo. El equipo italiano dijo en la pretemporada que iban a colocar a Vettel por delante con órdenes de equipo si era necesario, y ya tuvieron que desplegarlas en Melbourne para evitar que el 'Príncipe de Mónaco' molestase más de lo previsto al hombre sobre el que han puesto todas sus esperanzas tras la salida de Fernando Alonso. Este domingo tendrán que tirar de mano izquierda: ¿pedirán a Leclerc que se deje adelantar por Vettel, ahora que ha demostrado en un sábado perfecto que no necesita ayudas en el muro?

A Vettel no le gusta estar detrás de su compañero. Prueba de ello fueron las dos coladas de frenada, primero en la Q1 y luego en la Q2, con las que destrozó sendos juegos de neumáticos y que luego acabó echando de menos en la Q3. Mientras Leclerc marcaba un récord del circuito ya en el primer intento de la tanda definitiva, todo un tetracampeón del mundo tenía que jugársela a una única vuelta buena debido a que no tenía neumáticos nuevos para la clasificación tras la pifia de antes.

La irrupción de Leclerc en la Fórmula 1 promete dar espectáculo. El hombre de la segunda 'pole' más precoz de la historia de la competición, con 21 años, 5 meses y 15 días (el récord de juventud aún lo tiene Vettel desde Italia 2008: 21 años, 2 meses y 11 días) y el más joven de la historia de Ferrari tiene ganas de demostrar que la vitola de futuro campeón se la ha ganado a base de tesón y trabajo. Seguro que, en medio de la emoción, habrá tenido un recuerdo hacia su mejor amigo, casi su hermano: el desaparecido Jules Bianchi. El monegasco y el francés fueron buenos amigos desde la infancia, y la figura del último piloto fallecido en la Fórmula 1 está muy presente en la mente del joven diamante de rojo.

Ferrari tiene un bendito problema, que les ha colocado en una primera fila de parrilla con sobrada ventaja frente a Mercedes. Esta vez no hubo 'modo fiesta' y ni Lewis Hamilton ni Valtteri Bottas pudieron con la armada roja, que les dejó con un canto en los dientes y la confirmación de que aquí sufren mucho más que en Australia. Hamilton tenía cara de muy pocos amigos, ya no por verse en segunda fila, sino porque fueron más de tres décimas las que perdió con Leclerc.

McLaren vuelve: los dos pilotos, en Q3

Carlos Sainz y Lando Norris estaban exultantes tras la clasificación de Baréin. El español y el británico habían dado a McLaren su mejor clasificación conjunta desde Malasia 2017, y han confirmado que en la igualadísima zona media, pueden dar ese pequeño extra para pelear por la zona de puntos de manera constante.

Después de la decepción de Australia, Sainz afronta la segunda cita del campeonato con ansia de reivindicarse. Nunca ha puntuado en Sakhir, donde suma tres abandonos y un undécimo puesto, por lo que salir séptimo en parrilla es un resultado más que satisfactorio, y no sólo por el puesto en sí sino por cómo lo logró.

El McLaren de Carlos Sainz, rodando sobre el trazado de Sakhir.
El McLaren de Carlos Sainz, rodando sobre el trazado de Sakhir. / EP

Tras pasar la Q1 con relativa solvencia, en la Q2 marcó un memorable tiempo que le valió no sólo para pasar el corte, sino para hacerlo por delante del mismísimo Max Verstappen. Su vuelta en la Q3 no fue tan brillante, pero el séptimo puesto con el que parte el madrileño y el noveno de su compañero Norris (clasificó décimo, pero a Romain Grosjean le impusieron un castigo de tres puestos por estorbarle de manera peligrosa al principio de la sesión) permite soñar a McLaren con un gran resultado dentro de sus objetivos.

«Somos casi los mejores del resto, algo que hace tres o cuatro meses era impensable: estábamos a medio segundo», resumía el español. Ahora bien, tanto en su caso como en el de Leclerc, aún deben confirmar sus buenas sensaciones en carrera. De momento no han ganado nada.

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