La Agencia Tributaria aboga por acabar con los módulos con los que pagan muchos autónomos

Una oficina de la Agencia Tributaria./J- MARÍN
Una oficina de la Agencia Tributaria. / J- MARÍN

Actualmente tributan con un modelo considerado «obsoleto» 396.000 profesionales de diversos sectores y otros 936.000 solo del agrario

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

Actualmente casi millón y medio de profesionales tributan a Hacienda por el sistema de módulos, aunque de sectores no agrarios son menos de 400.000. Este concepto tan desconocido para muchos ciudadanos tiende a disminuir año tras año, pero aún existen muchos contribuyentes -en su mayoría autónomos con algún trabajador a su cargo- que declaran mediante un sistema «obsoleto». Así lo define el actual director de la Agencia Tributaria, Jesús Gascón, en su texto 'Una nueva Administración para la lucha contra el fraude'.

Los módulos son una forma de declarar creada en 1993 en el que se determina el rendimiento que va a tener una actividad con anterioridad a sus resultados. El Ministerio de Hacienda valora este rendimiento cada año, mediante unas tablas con ese cálculo. Al final del ejercicio se regularizan los factores variables (existen unos fijos y otros variables) para ajustar el rendimiento obtenido en la declaración de la Renta y en el IVA del cuarto trimestre. ¿Cuáles son estos factores? Los más comunes son la superficie de la actividad, el número de trabajadores de la empresa o el consumo de electricidad. Pero también hay otros más curiosos, como el número de mesas o el de plazas.

En su día se creó un modelo así porque se podía controlar a «muchos pequeños autónomos» solo con agentes tributarios que vigilaban telemáticamente sus negocios. «En una estimación directa, el control es a través de registradores que se deben personar allí» y eso supone más recursos por la gran cantidad de autónomos en este sistema, asegura a este periódico Ricardo Perpiñán, portavoz de Asefiget, la Asociación Española de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios.

El problema es que hoy en día esos factores han cambiado y el sistema de módulos sigue funcionando. Aunque bien es verdad que cada año más empresas dejan de tributar a través de él. Los datos de la Agencia Tributaria reflejan que de 2015 a 2016 (la última declaración) el número de contribuyentes por estimación objetiva no agrícola descendió en 60.826, un 13,3%, con un rendimiento neto de 10.073 euros anuales de media, según datos de Gestha. Esto significa que «el importe medio declarado está por debajo de la mitad que el de los trabajadores, pensionistas y desempleados».

Los módulos son una forma de declarar para autónomos con pequeños negocios creada en 1993

Por ello, el propio director de la Agencia Tributaria, Jesús Gascón, asegura que estamos en un punto en el que los regímenes objetivos de tributación pueden superarse, puesto que los sistemas de módulos «han quedado realmente obsoletos» y, además, «plantean tantos problemas de control como los que en teoría deberían resolver». En el libro 'El fraude fiscal en España', Gascón analiza unos datos muy «reveladores» del INE: solo un 16,3% de las empresas españolas tienen más de 20 años de vida, mientras que el 20,8% tiene menos de dos años de existencia. Además, solo el 49% de las compañías llegan a los ocho años, por lo que «cualquier retraso en el inicio de la regularización de la tributación dificultará el éxito de regularización».

También a favor

Así, el director de la Agencia Tributaria asegura que el control de medios de pago «en un contexto de avance tecnológico imparable» puede permitir esta «superación» del sistema de módulos. En el mismo sentido habla Abel García, socio de Life Abogados. El experto fiscal opina que este sistema no solo está obsoleto, sino que es «insolidario, impropio de un sistema tributario avanzado y un foco de economía sumergida». Por ello, García afirma que «debería desaparecer» porque en su momento podría tener una razón, «pero actualmente no tiene ninguna justificación».

Algo similar opinan los Técnicos de Hacienda (Gestha). Antonio Sánchez, experto tributario de la organización, explica que sería «conveniente» una reforma de este sistema adaptándolo a la realidad de la microempresa. En su opinión, debería limitarse a los autónomos que venden sus productos al consumidor final y a los muy pequeños agricultores con explotaciones familiares. «Este cambio evitaría que algunos empresarios sucumban a la tentación de percibir una comisión a cambio de emitir facturas falsas a favor de empresas que las usan para defraudar sobre Sociedades e IVA», explica Sánchez.

En cambio, hay otras opiniones mucho más favorables al sistema de módulos. Desde la Asociación Española de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios, su portavoz, Ricardo Perpiñán, explica a este diario que no quieren que se toque el sistema porque «exime de muchas obligaciones» a pequeños empresarios. «Este es un sistema optativo, por lo que está solo el que le interesa económicamente», explica Perpiñán, que tiene claro que si se elimina se perjudicará mucho a pequeños autónomos. «Llevan ya tres años rebajando los límites de facturación porque da la sensación de que la Agencia Tributaria quiere eliminar este sistema por una cuestión de recaudación», dice el portavoz de Asefiget.

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