La base mínima de los autónomos subirá un 1,25% en 2019

La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio./Efe
La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio. / Efe

El Gobierno y las principales asociaciones del colectivo llegan a un principio de acuerdo, aunque todavía existen contradicciones sobre cuánto se incrementarán los tipos

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

La subida de la base mínima de los autónomos subirá el próximo año un 1,25% después del «principio de acuerdo» al que llegaron este miércoles el Gobierno y las principales asociaciones del colectivo. Se trata así de un incremento sensiblemente inferior a la última propuesta que había hecho el Ministerio de Trabajo, que planteó que se elevara en el mismo porcentaje que el IPC de noviembre, que previsiblemente será superior al 2%, puesto que en octubre se situó en el 2,3%.

Así lo confirmaron tanto fuentes del departamento que dirige Magdalena Valerio como las organizaciones ATA y UPTA después de la reunión que mantuvieron este miércoles durante más de dos horas con el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, y con la directora general de Trabajo Autónomo, María Antonia Pérez León. De esta forma, la subida de la base mínima aumentará en 2019 de los actuales 932,7 euros al mes hasta casi rozar los 945 euros al mes (944,35 euros), algo que está en la media con el aumento que ha registrado en los últimos quince años.

Sin embargo, no será la única subida que afronten los trabajadores en enero, puesto que está previsto que los tipos de cotización también se incrementen a cambio de mejores prestaciones y mayor protección, aunque en este punto existen contradicciones.

Desde el Ministerio de Trabajo aseguraron a este periódico que el porcentaje final no está cerrado y que oscilará entre el 29,8% actual y el 31,4% que planteó el Gobierno y que fue rechazado por las organizaciones del colectivo. Sin embargo, tanto ATA como UPTA afirmaron que también se había llegado a un pacto para que la subida de las cotizaciones se hiciera de forma gradual. Así, en 2019 los tipos se elevarían apenas dos décimas hasta el 30%, pero el alza llegaría al 30,3% en 2020, al 30,6% en 2021 y en 2022 escalarían al 30,9%.

Estos incrementos serían consecuencia directa de que se establece además la obligatoriedad de cotizar por todos los conceptos existentes, e decir, incluyendo las contingencias profesionales, el cese de actividad y la formación profesional, algo que en la actualidad es voluntario para la mayor parte de emprendedores. Según esta subida gradual, la cuota media de los autónomos se incrementará entre los 50 y los 60 euros al año, según las primeras estimaciones ofrecidas por las principales asociaciones, unos cálculos que rechazaban desde el Ministerio, que insistieron en que se trata solo de «un principio de acuerdo» en lo referente a la base mínima, que además «queda a la espera de ser ratificado de forma conjunta».

Así, fuentes del Gobierno aseguraron a este periódico que hace falta realizar unas estimaciones exhaustivas y ver cuánto costará las mejoras de las prestaciones, puesto que ahora todos los trabajadores por cuenta propia pasarán a tener derecho al paro, a la baja por enfermedad y a la formación. Por eso, reiteraron que la cuota no subirá menos de 11 euros al mes, lo que implicaría un sobrecoste de más de 130 euros al año. Esto supone más del doble del máximo de 60 euros anunciado por ATA y UPTA, aunque la mitad de los 260 euros que implicaba la última propuesta del Ejecutivo.

Tarifa plana de 60 euros

A cambio de este aumento del gasto, los autónomos cobrarán la prestación por incapacidad temporal causada por accidente de trabajo o enfermedad profesional desde el primer día de baja y dejarán de abonar su cuota a partir del segundo mes de estar de baja por enfermedad común, según explicaron fuentes de ATA. Se trata, por tanto, de otra cesión del Ministerio, que planteó la exención de cuota pero a partir del tercer mes, algo que estas asociaciones era una línea roja.

Otro asunto importante es el referido a la tarifa plana, que se asemejará a la cotización de los contratos de aprendizaje y formación en el régimen general, entendiendo que esta figura es la que más se aproxima a la de un emprendedor. De esta manera, la cuota pasará de los actuales 50 euros a los 60 euros, según confirmaron desde ATA. Faltaría también por saber si la duración de esta bonificación se alarga hasta los dos años, una de las peticiones de ATA.

Además, se creará una comisión de trabajo para estudiar la modificación del actual cese de actividad que tendrá el objetivo de flexibilizar el acceso a esta prestación (puesto que en la actualidad se deniegan más de la mitad de solicitudes) y «establecer un sistema menos dañino para los intereses de los beneficiarios que permita dar un sentido de máxima protección ante un no deseado cierre del negocio», según destacó UPTA en un comunicado.

Asimismo, el futuro sistema de cotización en función de los ingresos reales de cada trabajador será la materia prioritaria para desarrollar en el primer trimestre del próximo año, puesto que la intención del Gobierno es que entre en vigor lo antes posible, a poder ser en el segundo semestre del año.

 

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