Divorcio de sueldos en el Ibex-35

Ana Botín. /AFP
Ana Botín. / AFP

Los primeros espadas cobraron, de media, 3,8 millones en 2018, frente a unos 55.000 euros que percibió de media un empleado, una brecha de 70 años de su salario anual

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

En los cuatro meses que están a punto de transcurrir desde el 1 de enero, los trabajadores de alguna de las 35 empresas que integran el Ibex llevan acumulado, de media, un salario de unos 18.000 euros, una cuarta parte de lo que les corresponderá en todo el año. Mientras, los primeros espadas de esas mismas corporaciones apenas necesitaron que transcurriera la primera semana de 2019 (hasta el 6 de enero) para obtener el salario que sus plantillas recibirán en todo un año.

Entre las múltiples comparaciones que se pueden poner sobre la mesa, esta estadística diaria refleja la distancia en la que viven dos mundos ajenos: el de las retribuciones que les corresponden a los ejecutivos de las empresas del principal índice bursátil y a sus plantillas, tal y como muestran los informes de retribución y las cuentas anuales de las compañías más selectivas del mercado español en 2018.

Aunque existen importantes diferencias por cargos, empresas y fórmulas de retribución, el presidente (o consejero delegado, en su caso) de alguna de estas firmas percibió el año pasado un sueldo que fue unas 70 veces superior al de sus empleados. Mientras que esos altos cargos cobraron una media de 3,8 millones de euros por su gestión al frente de la compañía que dirigen, la retribución media de las plantillas del Ibex-35 se aproximó a los 55.000 euros. En este caso se trata de la estadística media obtenida del capítulo 'gastos de personal' que reflejan sus cuentas anuales, donde se incluye el sueldo bruto de los empleados, así como las cotizaciones sociales.

Las diferencias retributivas entre las cúpulas y sus plantillas resultó en 2018 algo menor que la de ejercicios anteriores debido a la desaparición de algunos 'bonus' extraordinarios que habían recibido distintos cargos por determinadas operaciones de compra o venta de empresas que derivan en un incremento de la parte variable de sus remuneraciones. Inditex es la compañía que muestra una mayor distancia. El sueldo de su primer ejecutivo supera en 386 veces el de la media de sus trabajadores. En otro escalón se sitúan las distancias en el Santander (187 veces), CIE Automotive (186), ArcelorMittal (145), Iberdrola (114) y Telefónica (106).

En muchas de estas grandes empresas esas diferencias se pueden explicar por el hecho de que tienen ubicado buena parte de su negocio fuera de España, en países donde los salarios son menores que los nacionales (sobre todo en América Latina). Pero también cuentan, a veces, con actividad en áreas pujantes con sueldos más altos, como EE UU.

En el caso concreto de España, a pesar de la recuperación que se vivió durante el año pasado con un dinamismo de la actividad económica superior al de otros países del entorno de la Unión Europea, los sueldos de los trabajadores de las grandes firmas se contuvo. El año pasado se incrementaron, de media, en el entorno del 1,5%, según recogen los convenios colectivos en vigor de las empresas del índice, o bien de los sectoriales por los que algunas de ellas rigen su política laboral. Por comparar, en el caso de los trabajadores del conjunto de las grandes empresas españolas (aquellas que facturan más de seis millones de euros al año)_vieron como sus nóminas crecían el año pasado apenas un 0,8%, según datos de la encuesta Ventas, Empleo y Salarios de la Agencia Tributaria.

Contención tras la crisis

El avance salarial de las empresas del Ibex superó, por la mínima, la inflación del año pasado, que cerró en el 1,2%. En el caso de las grandes empresas del país, sus plantillas perdieron poder adquisitivo. Batir una inflación en mínimos sigue siendo complicado para los trabajadores de las grandes corporaciones, tras años de contención o recortes.

Por su parte, los ejecutivos del Ibex-35 que obtuvieron una mayor retribución fueron, como en otras ocasiones, la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, con una remuneración superior a los 11 millones de euros. Le siguieron el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, y el consejero delegado de Inditex, Pablo Isla, con unos 9,5 millones, respectivamente. El 'ranking' de los mejor pagados lo completaron los presidentes de ACS, Florentino Pérez, y el de Merlin, Ismael Clemente, con unos 6,5 millones cada uno;_y el de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, con 5,5 millones.

La remuneración del conjunto de los 35 altos cargos ejecutivos del Ibex fue algo menor frente a la del año anterior. Entre todos percibieron unos 134 millones de euros. Un tercio de los ejecutivos vio descender su remuneración, casi siempre por la actualización de su salario variable a la baja por el peor comportamiento de las firmas;_y otro tercio lo vio subir más de un 30%.

Criterios de remuneración

Entre todos los casos destaca el de Merlin. Esta sociedad de inversión inmobiliaria (socimi) vio cómo su junta de accionistas solo respaldó la política de remuneración del consejo con un porcentaje inusualmente bajo del 56,3%. Desde la compañía lo justifican en la influencia que ejercen los asesores de los fondos de inversión ('proxy advisor'), que emiten recomendaciones de voto a los inversores y que cala sobre todo en las sociedades con accionariados muy atomizados.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) recomienda que la política de retribución de los ejecutivos sea «clara, precisa, verificable y basada en criterios objetivos», así como «coherente» con las circunstancias de la empresa.

Es uno de los asuntos que más cuestiones plantea entre los pequeños inversores en las juntas, aunque algunas decisiones también se hacen hueco entre grandes propietarios. El último ejemplo, aunque en el exterior, lo representa la heredera del imperio_Disney, que ve una «locura» que su consejero delegado gane 65 millones de dólares. Alega que con parte de ese dinero se podrían subir los sueldos más básicos a la plantilla de la corporación.

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