Las eléctricas no podrán vender sus productos por las casas de los clientes

Operario en un cuadro de contadores en un edificio. /E.C.
Operario en un cuadro de contadores en un edificio. / E.C.

Estarán obligadas a incluir en la factura simulaciones con la tarifa nocturna y se podrá reducir la potencia de forma más flexible

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Si las empresas energéticas (luz y gas) quieren que sus comerciales acudan directamente a las viviendas de sus actuales o potenciales clientes deberán tener la autorización de esos usuarios para que el personal lleve a cabo la estrategia del 'puerta a puerta' que tantos quebraderos de cabeza está provocando, sobre todo, entre el colectivo de los ancianos.

Esa es una de las novedades que incluirá el Ministerio de Transición Ecológica en el decreto con el que tratará de contener el precio de la luz -con la suspensión del impuesto a la generación-, pero en el que también se incorporarán otras medidas de protección al consumidor, como esta prohibición de venta directa al consumidor doméstico.

El Gobierno hará frente a esta estrategia de 'marketing' de las compañías, tal y como anticipó la ministra Teresa Ribera, después de las reclamaciones que han recibido tanto la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) como los servicios de Consumo de las comunidades autónomas y ayuntamientos. En un reciente informe publicado en mayo, la CNMC pedía al Ejecutivo que regulara esta actividad obligando a los comerciales a que se identificaran claramente con el nombre de sus empresas e informaran de forma transparente sobre las ofertas que realizaban.

Ese decreto de Transición Ecológica, que podría ver la luz este mismo viernes en el Consejo de Ministros, también obligará a las empresas comercializadoras de referencia (las seis que facturan el precio regulado: Iberdrola, Endesa, Naturgy, EDP, CHC y Viesgo)a que incluyan en sus facturas del PVPC simulaciones sobre el importe que habrían pagado -y cuánto habrían ahorrado, en su caso- esos hogares si tuvieran contratada la tarifa de discriminación horaria (la que distingue entre horas punta y valle, conocida antes como 'nocturna').

Además, las familias que quieran adaptar la potencia que tienen contratada al consumo real de luz que realizan -en muchas ocasiones esa potencia es más elevada de lo necesario, lo que encarece el recibo final-, podrán hacerlo por tramos de 0,1 kilovatios (Kw). Hasta ahora, cualquier reducción de potencia debía hacerse por tramos de 1,1Kw, lo que, en la práctica, impedía en muchos casos recortar ese concepto en muchas viviendas.

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