Aerolíneas

El ajuste de sus pensiones permite a IAG ganar casi 2.900 millones, un 44% más que en 2017

Willie Walsh, consejero delegado de IAG, junto a los logos de British Airways e Iberia. /R. C.
Willie Walsh, consejero delegado de IAG, junto a los logos de British Airways e Iberia. / R. C.

El 'holding' del que forma parte Iberia aún no acusa el 'brexit', para el que tendrá «el plan apropiado en el momento oportuno», pero sí el encarecimiento del carburante

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

El grupo de aerolíneas IAG saldó el año pasado con unos resultados «fantásticos», a juicio de su cúpula, tras mejorar su beneficio un 44,2% para alcanzar los 2.897 millones de euros gracias, sobre todo, a varias operaciones extraordinarias. La principal fueron los cambios introducidos en los costosos planes de pensiones de British Airways, socia de este 'holding' hispanobritánico junto a Iberia.

Gracias a una «reducción excepcional del pasivo» por prestaciones sociales y los costes indirectos asociados a ellas, la empresa pudo sumar 678 millones netos a sus resultados. No obstante, sin contabilizar esa partida y otras no recurrentes, también habría aumentado su ganancia anual de forma estimable (9,5%), aunque cinco veces inferior a su crecimiento neto. En términos operativos, el beneficio creció algo menos de la mitad que el dato final (19,1%) hasta quedarse en 655 millones.

El negocio total del grupo evolucionó a un ritmo del 6,7% para sumar 24.406 millones, casi al mismo nivel que lo hicieron los ingresos unitarios por pasaje (6,2%) y el doble que la facturación por sus servicios de carga (3,2%). Por aerolíneas, las ventas mayores las consiguió British Airways con 15.206 millones de euros (5,7% más), casi el triple que las de Iberia (5.182 millones, un 6,6% más) y 6,3 veces más que las registradas por Vueling (2.398 millones, un 12,7% más).

Los gastos, sin embargo, también crecieron un 6,3%, si bien esa subida se duplicó con creces en los costes de combustible (5.283 millones, un 14,6% más), mientras que su deuda neta ajustada se incrementó un 7,7% hasta los 8.355 millones. Para no rebajar su rentabilidad, este año moderará el incremento de su capacidad para ajustarla a la evolución reciente de la demanda. En Iberia eso supondría centrarse en mejorar sus trayectos actuales, descartando abrir rutas nuevas en el largo radio aunque sí contempla trayectos adicionales «pero estacionales» en las cortas y medias distancias, centrándose en cualquier caso en «dar una mejor propuesta de valor al cliente» .

Los buenos resultados de IAG han llevado a sus responsables a anunciar un dividendo extraordinario de 700 millones, unos 35 céntimos por litro. A esa suma se añadirían los 615 millones ya previstos con cargo a los resultados de 2018. Ambos abonos, no obstante, habrán de ser respaldados por la junta general de accionistas, donde probablemente se hable de las dificultades que puede tener el grupo en un escenario 'post-brexit'.

Cambio de acciones

A principio de febrero, la cúpula del 'holding' limitó al 47,5% el número de acciones propiedad de personas, jurídicas o físicas, que no tengan nacionalidad europea, de manera que sus propietarios deberían venderlas o incluso podrían ser recompradas por IAG. Sin embargo, no consideró como «personas no UE» a las británicos, algo que sí ocurriría en el caso de un 'brexit' duro.

Su consejero delegado, Willie Walsh, evitó profundizar en la cuestión, aunque intentó tranquilizar a sus socios porque la compañía implementará -dijo- «el plan apropiado en el momento oportuno» si hubiera una salida abrupta del Reino Unido. La Comisión Europea, no obstante, se plantea dar seis meses de plazo a todas las aerolíneas afectadas (Ryanair y Easyjet incluidas) para reestructurar su accionariado y que al menos el 51% sea europeo.