La CNMV da luz verde a la OPA del magnate Fridman sobre la cadena Dia aunque su precio «no es equitativo»

Un motorista pasa delante de un supermercado de la cadena Dia. /EFE
Un motorista pasa delante de un supermercado de la cadena Dia. / EFE

El proceso podría estar resuelto para finales de abril, aunque la oferta de este grupo de inversores rusos es vista con recelo por los accionistas minoritarios

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Ya ha empezado la cuentas atrás para resolver si el grupo de inversores rusos que encabeza el accionariado de Dia (con el 29% de los títulos) gana la guerra abierta hace meses por su control, tras haber vencido la semana pasada en su primera batalla frente al consejo de administración actual. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) autorizó este jueves la oferta pública de adquisición (OPA) presentada hace cinco semanas por dicha sociedad, LetterOne, controlada por el magnate Mikhail Fridman, aunque afirma que su precio (0,67 euros por título) «no es equitativo», algo que tampoco es necesario al ser una propuesta «voluntaria». Y si no hay retrasos sobrevenidos, todo el proceso podría estar resuelto para finales de abril.

Los plazos que se manejan ahora mismo es que LetterOne publicará este mismo viernes, tanto en varios periódicos como en los boletines de cotizaciones de las Bolsas de Valores afectadas, el primer anuncio formal los datos «esenciales» de la oferta, cuyo precio es casi un 84% inferior a la cotización que Dia tenía hace un año si bien mejora en un 56% el que tenía el 4 de febrero, un día antes de confirmarse la intención de presentar la OPA. Con ello sus representantes estiman que el plazo de aceptación comenzará el lunes que viene y finalizaría, por tanto, el 23 de abril, es decir, justo después del Lunes de Pascua y superada ya la Semana Santa. Luego el órgano regulador revisaría todos los datos y los publicaría probablemente la semana siguiente.

Claro que todo esto será si no se produce alguna modificación en las condiciones de la OPA, lo que a priori resulta lo más previsible conforme a las manifestaciones que han ido realizando desde LetterOne. En todo caso, cualquier cambio que quisiera introducir tendría que ser revisado por la CNMV y paralizaría el proceso, de modo que el contador de días tendría que volver a cero. Por el contrario, la intención de estos inversores rusos es «agilizar al máximo» los trámites y por eso el hombre fuerte de su sociedad, Stephan DuCharme, se mostró este jueves «muy satisfecho» con la autorización recibida.

Eso sí, la OPA cuenta de antemano con 'letra pequeña'. Debería ser aceptada por, al menos, la mitad de las acciones a las que se dirige, y dado que Fridman y sus socios controlan ya el 29,5% tendría que poder conseguir como mínimo de un 35,5% adicional. De no lograrlo la oferta ya no sería efectiva, un requisito que ha sido aceptado por el regulador del mercado, al igual que la limitación a que Dia no emita acciones u otros instrumentos convertibles (o canjeables por títulos) hasta que finalice el plazo de aceptación. A su vez, se ha presentado un aval bancario por valor de 296 millones de euros que garantiza que podría adquirir sin problema ese montante.

No obstante, desde LetterOne puntualizan que su oferta no está condicionada a que luego se materialice la ampliación de capital que 500 millones que propone, y que fue autorizada la semana pasada por la junta de accionistas en detrimento del plan de 600 millones que presentaba el órgano de administración. De igual modo, tampoco afectan a la OPA los requisitos que sí acompañan a la ampliación referida, esto es, el nombramiento de «una mayoría» de los miembros consejo de Dia propuestos por el equipo de Fridman y, a su vez, que se alcance un acuerdo entre la compañía y la banca acreedora -que tiene concedidos créditos por más de 900 millones de euros y, sumados a las emisiones de bonos aún vigentes, totalizaban un pasivo de 1.452 millones al cierre de 2018- «que permita una estructura de capital viable a largo plazo».

Posible concurso

Asesores de Fridman han mantenido esta semana varias reuniones con representantes de las entidades financieras para acercar posturas, pero el acuerdo todavía parece lejano. Por eso, en el comunicado que publicaron este jueves, dirigen la atención hacia el consejo actual de Dia, del que dicen que «tendrá que encontrar soluciones para revertir la situación de patrimonio neto negativo -166 millones de euros (98 millones en la matriz) tras haber perdido 352,6 millones el año pasado- y «para cumplir sus obligaciones financieras», en una clara insinuación de que ellos también deberían negociar cómo hacer frente a los próximos vencimientos de deuda.

El otro aviso, mucho más severo, es para el resto de accionistas, sobre todo los minoritarios que parecen más recelosos: apenas el 7% apoyó sus propuestas en la última junta, donde LetterOne ganó en gran medida por la baja asistencia (54,3% de los títulos), de manera que de partida solo podría contar con el 8,5% que controlan los bancos Goldman Sachs y Credit Suisse y le restaría al menos otro 27%. Por eso Fridman y sus socios les advirtieron que, de fracasar la OPA en los términos establecidos, el consejo de Dia «podría estar obligado a tomar medidas» como «la declaración de insolvencia» o bien «la capitalización de deuda» por los bancos acreedores.

Y por si no les convencen con eso, añaden que quienes no les vendan sus títulos «compartirán el importante riesgo de ejecución que conlleva» un plan de reestructuración «que no tiene garantía de éxito», y menos sin acuerdo con la banca. Dan a entender así que LetterOne seguiría como primer accionista aunque no alcanzase su objetivo de controlar el 65% de los títulos, pero dejan claro que en ese escenario Dia «tardará varios años en potencialmente ofrecer resultados positivos» y, por lo tanto, «no creen que sea razonable que reparta dividendos» en ese tiempo.