El Ibex-35 solo esquiva las pérdidas en una sesión alcista en Europa

El Ibex-35 solo esquiva las pérdidas en una sesión alcista en Europa

El selectivo español cerró con un mínimo ascenso del 0,03%, hasta los 8.815 euros

CRISTINA VALLEJO

El Ibex-35 arrancó la sesión prácticamente plano, protegiendo el nivel de los 8.800 puntos. A partir de las once y media de la mañana aceleró, para marcar máximos del día en el entorno de los 8.860 puntos. Pero pronto empezó a desinflarse para entrar marginalmente en números rojos a primera hora de la tarde. Al cierre daba un último cambio en los 8.815,5 puntos, lo que supone un mínimo ascenso del 0,03%.  Una jornada volátil, pero en un rango muy estrecho, y finalmente positiva, pero por poco, en la Bolsa española. 

Al Ibex-35 le frenó el comportamiento de algunos de los grandes valores. Así, el Santander se dejó un 0,16%, BBVA perdió un 0,73%, e Inditex, un 0,96%. Además, hubo descensos relevantes en otras entidades financieras al margen de las grandes: así, Bankia perdió un 4,33%, Sabadell se dejó un 2,67%, CaixaBank, un 2,23%, y Bankinter, un 1,43%.  Aunque el peor del día fue Ence, con un recorte del 4,93%. 

En verde, Mediaset encabezó los ascensos, con una subida del 3,61%. Viscofán ganó un 2,60%. Acerinox, Ferrovial, Repsol, Endesa y Mapfre se colocaron después con ganancias de más de un 1%. Entre los grandes valores destacaron Iberdrola (0,96%) y Telefónica (0,87%). 

En el resto de Europa vimos subidas más relevantes. Así, el PSI-20 de Lisboa ganó un 0,70%, mientras que el Ftse Mib de Milán se anotó un 0,6%. El Cac 40 francés avanzó un 0,23%, y el Dax alemán, un 0,12%. 

Londres y Buenos Aires, los puntos calientes

La Bolsa más rentable de Europa fue la británica: el Ftse 100 de Londres subió más de un punto porcentual, con la complicidad de la libra esterlina, que se depreció un 0,8% frente al billete verde, para convertirse en la peor de las principales divisas mundiales. La moneda rozaba su nivel más bajo desde 1985. La causa más inmediata fue la debilidad mostrada por la actividad industrial, que marcó su peor lectura desde 2012.

Pero en el Reino Unido sigue habiendo una gran incertidumbre desde que el pasado miércoles el primer ministro, Boris Johnson, decidiera suspender el Parlamento para que, se especula, no pueda impedir que haya un Brexit sin acuerdo. Esta semana, sin embargo, la Cámara estará operativa durante unos días antes de su cierre y los parlamentarios contrarios al Brexit sin acuerdo y asustados por la deriva autoritaria de Johnson podrían organizarse para tumbar al Gobierno, formar un Ejecutivo de concentración, llamar a elecciones o forzar el retraso de la fecha del divorcio con la Unión Europea. Las últimas noticias apuntan, precisamente, a esto último, a que los diputados británicos podrían aprobar el retraso del Brexit hasta el 31 de enero, en el caso de que no sea posible un acuerdo con la Unión Europea a mediados de este mes. Pero también se está pendiente de la reunión del gabinete de Johnson, que se especula podría convocar elecciones. 

Por lo demás, las Bolsas parecen haberse defendido bastante bien de la entrada en vigor ayer de los nuevos aranceles recíprocos que se han establecido en China y en Estados Unidos. Quizás porque continúan las noticias respecto a que las dos potencias retomarán sus conversaciones sobre la guerra comercial este mes. 

Las Bolsas también supieron lidiar con el inicio de la reestructuración de la deuda argentina y del establecimiento de controles cambiarios por parte del Gobierno de Mauricio Macri. Lo que se temía que iba a ocurrir bajo el mandato del previsible próximo presidente de la República Argentina, Alberto Fernández, ha terminado pasando con el Ejecutivo macrista. Delphine Arrighi, de Merian Global Investors UK, valora que los controles de capitales parecen necesarios para estabilizar la divisa sin reducir las reservas, «pero es difícil saber si serán temporales». 

El peso argentino, gracias a los controles de capitales, rebotaba cerca de un 5% frente al dólar y se convertía en la mejor divisa emergente. Aunque los que sí se movían muy a la baja eran los precios de los bonos argentinos.

Sí se observó un cierto contagio en las otras divisas emergentes, especialmente en las latinoamericanas: el peso chileno, el real brasileño y el peso mexicano encabezaron las caídas frente al dólar en la sesión de hoy. 

De Wall Street hoy no contábamos con referencias: la Bolsa de Nueva York cerraba por la festividad del Día del Trabajo.

El euro profundiza en mínimos de dos años

Mientras tanto, el euro continuó perdiendo posiciones frente al billete verde. La moneda comunitaria retrocedía un 0,14% frente al billete verde y profundizaba su caída por debajo de niveles de 1,10 unidades. El tipo de cambio se encuentra en mínimos desde mediados de 2017.

En el mercado de deuda, las rentabilidades de los bonos subieron levemente, con la sola excepción del italiano, que continúa ajustando el precio de sus activos a la nueva realidad de un previsible próximo Gobierno pro-europeo formado por el Partido Democrático y el Movimiento Cinco Estrellas. 

En el mercado de materias primas, el barril de Brent, de referencia en Europa, sufría un fuerte correctivo del 3,35%, hasta los 58,41 dólares. El de West Texas, de referencia en Estados Unidos, cayó un 0,81%, hasta los 54,62 dólares. 

El Ibex-35 cerró la sesión con un mínimo ascenso del 0,03%, hasta los 8.815,15 euros.

Mediaset encabezó los ascensos del Ibex-35, con una revalorización del 3,61%. Ence fue el peor, con un recorte de casi un 5%.

La libra fue la peor moneda de entre las principales contra el dólar ante la incertidumbre sobre el Brexit y la economía británica, mientras que el peso argentino fue la mejor de entre las emergentes, después del establecimiento del control de capitales por parte de Macri.