Subir tipos y el crudo restaría 1,5 puntos al PIB esta nueva legislatura

Mario Draghi, presidente del BCE, durante una rueda de prensa en la sede del supervisor bancario europeo. /EFE
Mario Draghi, presidente del BCE, durante una rueda de prensa en la sede del supervisor bancario europeo. / EFE

Un interés del 1,2% en la zona euro y un petróleo Brent a casi 77 dólares cercenarían 18.100 millones a la economía e impedirían el equilibrio presupuestario

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

El Gobierno estima que la economía moderará la desaceleración prevista, pasando de crecer este año un 2,2% a hacerlo un 1,8% dentro de cuatro años. Pero. ¿hasta qué punto penalizarían la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) la esperada subida de tipos de interés en la zona euro, el encarecimiento del petróleo e incluso un menor crecimiento de los principales socios comerciales de España?

Según las proyecciones que hace en la actualización del Programa de Estabilidad 2019-2022 remitido esta semana a Bruselas, en el peor de los supuestos que prevé el Ejecutivo esas tres variables restarían casi 23.000 millones de euros al PIB a lo largo de la nueva legislatura que comienza. Y todo ello sin olvidar otros factores internacionales que podrían mermar la actividad, y que también se señalan en el informe, como el aumento de las tensiones comerciales –EE UU y China siguen sin alcanzar un acuerdo arancelario–, una ralentización de la economía mundial mayor de la esperada, las dudas sobre el 'brexit' y, en general, un ascenso de la incertidumbre global. 

El mayor impacto negativo llegaría de un horizonte de subida de tipos por el BCE, a razón de 0,15 puntos de media por trimestre para terminar 2022 con un precio del dinero en la zona euro al 1,2%. En tal caso, el Gobierno estima que el crecimiento económico «podría reducirse alrededor del 1%, ...lastrado por la peor evolución de la demanda interna», es decir, casi 12.100 millones de euros menos.

No obstante, desde el Ministerio de Economía lo ven como hipótesis «improbable a corto plazo», pues el supervisor bancario «ha anunciado que mantendrá un período largo la orientación de su política monetaria». No ocurre igual con el petróleo, donde la mayor presión sobre Irán de Estados Unidos y el descenso de producción de la OPEP y los socios del cártel alumbra un horizonte de precios altos en el crudo a corto, incluso medio plazo, aunque la gran mayoría de los expertos descarta ahora mismo que se pueda alcanzar el valor psicológico de los 100 dólares el barril.

Perjuicio al déficit y la deuda

El viernes el barril de Brent cerró rozando los 71 dólares y la mayor desviación en las previsiones gubernamentales elevaría en diez dólares los precios previstos (66,6 de media en los cuatro próximos años), de manera que a finales de este año se podrían rozar los 79 dólares para moderarse algo en el resto de la legislatura y terminar en 75 dólares (el promedio del período sería así de 76,6 dólares). En esa tesitura, el ajuste del PIB podría ser de «alrededor del 0,5%» (6.000 millones), con el añadido de que las «variables fiscales» también se verían afectadas por «este escenario más adverso».

Así, la deuda de las administraciones españolas engordaría en 1,5 puntos del PIB durante ese período; de hecho, el último año se dispararía siete décimas más que lo previsto (casi 8.500 millones de desvío). Por su parte, el déficit públicoengordaría en dos décimas anuales desde 2020 (algo más de 2.400 millones más por ejercicio) pese a que en 2022 la estimación oficial del Ejecutivo es alcanzar ya el equilibrio presupuestario, una meta que obviamente ya no se podría alcanzar en un horizonte de subida de tipos en la zona euro y petróleo más caro.

Al fin y al cabo España -señala el Gobierno en el Programa de Estabilidad-, «como país netamente importador, se vería afectado por un 'shock' sobre los precios del petróleo por dos vías: los costes de producción y el saldo de la balanza corriente». Según el Banco de España, una subida de 10 dólares en el precio del 'Brent' conlleva un incremento del gasto en importaciones de crudo para el país de unos 4.700 millones de dólares (casi 4.200 millones de euros). En 2018, a un valor medio de 69 dólares el barril, el total de esa factura superó los 33.700 millones de euros.

Menos demanda externa

Eso, además de incrementar el déficit energético, perjudicaría la balanza comercial, aunque ésta tendría ya otros problemas derivada de un descenso de la demanda externa ante una mayor desaceleración de la prevista en las economías de la UE (sobre todo en la zona euro), donde están los principales clientes del mercado español. Y en este caso, a diferencia de los tipos de interés y el petróleo, el Ejecutivo sí ve que «el 'shock' simulado puede ser algo más probable que en años previos», llegando a reducir entre 2019 y 2022 hasta cuatro décimas al PIB (prácticamente 4.500 millones).