El PP de Feijoó no podrá gobernar ninguna de las siete ciudades de Galicia

El presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo. /Efe
El presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo. / Efe

Los populares registran el peor resultado de su historia en unas municipales y el PSOE aprovecha el hundimiento de las mareas

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

Las elecciones municipales del 26-M se presentaban en Galicia como una oportunidad para que Alberto Núñez-Feijóo, el principal barón de los populares, mostrara unos buenos resultados que le permitieran aumentar su influencia sobre Pablo Casado y volver a ocupar la primera plaza, perdida en las generales del 28 de abril, cuando el PSOE fue la fuerza más votada con cinco puntos de ventaja (el 32% frente al 27%).

Pero los resultados cosechados por el PP gallego fueron negativos. En unos comicios en los que la participación bajó desde el 73% de abril hasta el 67%, los populares recuperaron seis puntos y ganaron en número de votos y de concejales en una comunidad autónoma tradicionalmente favorable a ellos, pero registraron el peor porcentaje de votos de su historia en unas municipales, apenas aventajaron a los socialistas en 9.000 votos y, sobre todo, no podrán gobernar en ninguna de las siete grandes ciudades gallegas: seis de ellas quedarán en manos del PSOE. Fue una situación que ya se dio en 2007 y que ahora se repite.

La clave está en el hundimiento de las mareas, aprovechado por los socialistas para ponerse en disposición de gobernar en La Coruña, Orense, Lugo, Santiago y Ferrol. Mención aparte merece Vigo, donde el candidato del PSOE, Abel Caballero, barrió al conseguir 20 de los 27 ediles del consistorio, con un espectacular 67,5% de los sufragios. Sólo Pontevedra tendrá un gobierno distinto al socialista. Allí serán los nacionalistas del BNG los que levantarán la vara de mando.

Las tornas cambian en el ámbito rural gallego, donde el PP mantiene su hegemonía, con 131 mayorías absolutas en total, frente a las 66 del PSOE. En cualquier caso, los socialistas mantendrán las diputaciones de La Coruña, Pontevedra y Lugo, mientras que el PP intentará conservar la de Orense.