Fracaso histórico del PP en el estreno de Pablo Casado, dispuesto a «recuperar los apoyos»

Pablo Casado, sonríe en su comparecencia para valorar los resultados electorales del Partido Popular. / AFP/Vídeo: R. C.

El líder del PP culpa de la debacle, con casi cuatro millones de votos perdidos, a la fragmentación del centroderecha y a los ataques de Ciudadanos y Vox

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZMadrid

Pablo Casado se ha tomado como un reto recuperar los votos perdidos por el Partido Popular en las elecciones generales. Y es que la formación ha perdido 3,7 millones de votos en las urnas respecto a las generales de 2016, el peor resultado de la formación en unas generales desde 1986, cuando la entonces Coalición Popular obtuvo 195 escaños, o en 1989, momento en el que liderados por José María Aznar consiguieron 107 escaños.

La caída en picado del PP es la segunda mayor registrada en democracia tras la de la UCD en 1982, que pasó de los 168 escaños en 1979 a quedarse sólo en 11. El PP se ha dejado esta noche 69 diputados (incluyendo los obtenidos por la coalición Navarra Suma). Los resultados de este domingo también quedan muy lejos del récord de diputados del partido, conseguido por Mariano Rajoy en 2011, cuando llegó a los 186 escaños.

Casado, flanqueado por su plana mayor, ha salido sonriente para dar ánimos a los militantes y simpatizantes del PP ante la debacle sufrida esta noche. Para ello ha destacado la «responsabilidad de recupera el apoyo» perdido para liderar al centroderecha. Y en esto, el líder de los populares no ha dudado en achacar el fracaso electoral a los votos cosechados por Ciudadanos y Vox. «Tendrán que hacer un análisis sobre si ese enfrentamiento con el Partido Popular ha merecido la pena».

«Al PP le gusta ganar y es nuestra responsabilidad recuperar ese apoyo», ha insistido y ha calificado al PSOE «como un gran partido», a la vez que ha recordado a los independentistas que para el PP «lo primero es España».

Durante su intervención ha vuelto a aludir en varias ocasiones a la «fragmentación» del centroderecha y a un «campaña compleja» al coincidir con la Semana Santa y la proximidad de las elecciones autonómicas, municipales y europeas. Por ello ha llamado a unirse a los votantes del centroderecha ante la próxima cita en las urnas, el 26 de mayo, «con mayor responsabilidad para tratar de hacerlo bien».

Larga noche

Conforme avanzaba la noche, en la sede del PP en la calle Génova se iba observando la debacle conseguida por el recientemente renovado equipo de Casado, que estuvo reunido en la séptima planta del edificio. Silencio, caras largas, a la espera de que este hiciera acto de presencia ante los medios de comunicación una vez concluido el escrutinio. Mientras se hablan de resultados «no buenos» y se culpa de ello al «efecto Vox» y a la fuga de votantes del centroderecha hacia Ciudadanos.

El primer en comparecer, poco después del cierre de los colegios electorales, fue el secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea, que apuntó que los resultados ofrecidos por las encuestas a pie de urna plantean un escenario de ingobernabilidad y que una alta participación «siempre es buena». Algo que horas después fue poco a poco disipándose.

Desde la sede del PP en la calle Génova de Madrid se observó con expectación el recuento de los votos. Al filo de las 22:00 horas, el tráfico no se había cortado en la zona, donde unas decenas de simpatizantes «preocupados» con el resultado al 50% del escrutinio se habían concentrado, mientras que numerosos ciudadanos con banderas de España bajaban en dirección a la plaza de Colón, punto donde estaba previsto que acudieran los votantes de Vox.

Poco a poco, la fachada principal fue congregando a más adeptos. Estos no dudaron en apoyar Casado al grito de «presidente», «presidente».

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