Que griten los muros

Inés Arrimadas. /Efe
Inés Arrimadas. / Efe
OLGA AGÜERO

El poeta Nicanor Parra mandaba a sus alumnos a buscar frases escritas en las paredes, porque los poemas -decía- viven en las calles. Hoy el homo videns de Sartori rotula sus proclamas en muros virtuales de redes sociales, donde tampoco se recita precisamente poesía. En uno de ellos amaneció este domingo Arrimadas disfrazada de la 'madre de dragones' de Juego de Tronos -copiando la inspiración del PP- con la espada de John Nieve, personaje de ficción que resucitó, como Jesucristo, después de varios capítulos muerto. Quizá evoca una alegórica resurrección de Ciudadanos, que anhela un inalcanzable'sorpasso'.

Si en anteriores elecciones se bailaba en 'El Hormiguero', hoy se recurre directamente a la publicidad por emplazamiento de los candidatos en Netflix, donde quizá habitan tantas audiencias como en la realidad del telediario. En lugar de niños, se besan perros. Iglesias dio un mitin con el suyo y Rivera llevó a su mascota a un campeonato de adiestramiento. Conviene adoctrinarlos desde pequeños, para que no brote en ellos el sarampión de la derechita cobarde o de la sonrisita supremacista.

Pero el domingo de Pascua, jornada de concentración previa a los debates, conmemoró otro cáustico aniversario. El bautizado 'rifirrafe ' de las reinas en la catedral de Palma, que generó más polarización en España que el duelo derechas-izquierdas que se juega esta noche en semifinales.

Antes de empezar, los debates ya ofrecen algunas conclusiones. Una, lo único que tenía que hacer Pedro Sánchez era mantener un perfil bajo para no meter la pata. Ahora tiene la oportunidad de equivocarse por duplicado. Dos, ha quedado cuestionado el crédito de la dirección de TVE. En el debate precedente a seis, el último minuto se lo llevó en realidad Xavier Fortes. Y tres, sin moderar ninguno, Julia Otero ya ha hecho la pregunta estrella a Casado: «Usted que tiene la carrera de Derecho -premisa con enjundia-, ¿con qué tipo penal identificaría a la policía 'patriótica' que espiaba a sus adversarios políticos?». Casado recitó los afluentes por la derecha del Duero y respondió que el Pisuerga pasa por Valladolid. Porque en esta campaña no se habla ni del presunto 'Watergate Mariano', ni de corrupción, ni de economía. Sino de cómo vivir más tranquilos con medios de comunicación que nos den la razón. Unos quieren cerrar la Sexta -ahora que ya no les llevan a debatir- y otros TV3.

Mientras alteran los debates de las redes sociales desde granjas de 'bots' con perfiles falsos de mercenarios del elogio, nos ofrecen el espectáculo de los debates televisivos para embaucar indecisos.