Ximo Puig rentabiliza el tirón del PSOE para retener la Comunidad Valenciana

Ximo Puig, ayer en la votación. /EFE
Ximo Puig, ayer en la votación. / EFE

Será posible otro pacto del Botánic entre PSPV, que gana la cita, junto a Compromís y Podemos, a la baja, mientra el PP pierde por vez primera desde 1995

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha acertado finalmente en su decisión de hacer coincidir las elecciones autonómicas con las generales de este 28 de abril. Podrá reeditar el acuerdo del Botánic entre su partido (el PSPV-PSOE), junto a los otros dos socios de izquierda con los que ha gobernado en la última legislatura: Compromís, con la vicepresidenta Mónica Oltra, dentro del Ejecutivo; y Podemos, apoyando desde fuera. Puig había se jugaba todo a una carta al anticipar los comicios regionales para aprovechar un posible repunte del PSOE en toda España, que también ha llegado a las tres provincias valencianas en la urna regional.

Había sido una decisión personal, que ni Compromís ni Podemos compartían, y finalmente ha resultado satisfactoria para el acuerdo tripartito que ha gobernado la Comunidad Valenciana desde 2015. Con un 50% del voto escrutado (al cierre de esta edición), PSPV, Compromís y Podemos aglutinaban 51 diputados, uno más de los necesarios para superar la mayoría absoluta de los 99 escaños que se reparten en la comunidad. En cualquier caso, el tripartito ha perdido fuelle tanto en escaños –se ha dejado cuatro– como en votos, al caer un punto porcentual.

El partido socialista ha vuelto a ser la fuerza más votada en la Comunidad Valenciana, con 27 diputados y casi un 25% de los votos. ElPSPV ha ganado cuatroescaños en estas elecciones frente a la convocatoria anterior, con unas 100.000 papeletas más.

Lo hace después de que lo lograra hace casi 30 años, en 1991. Desde entonces, se había conformado no solo con ser el segundo partido, sino que había visto cómo reducía su número de diputados paulatinamente hasta los 23 que cosechó el propio Puig en 2015, pero que le sirvieron para liderar el gobierno por la caída del PP, acosado por los escándalos vinculados a la corrupción. Ahora, Puig sale más reforzado para liderar un nuevo gobierno frente a las dudas plantadas en las negociaciones del anterior pacto del Botánic por sus socios de legislatura.

El acuerdo será posible, a pesar de la caída experimentada por Compromís. El partido liderado por Oltra ha retrocedido del tercer al cuarto puesto en el ranking de los sufragios obtenidos, con 16 diputados en las Cortes Valencianas (tenía hasta ahora 19) y un 16% del voto. Esa sangría ha ido en consonancia con lo que anticipaban algunas encuestas en las últimas semanas. Lo mismo le ha ocurrido a Podemos, impactado por el hecho de no sumarse al gobierno autonómico en 2015. El partido liderado ahora por Rubén Martínez Dalmau se ha dejado cinco escaños, hasta los ocho conseguidos.

Toni Cantó, tercero

También ha sido esta la primera vez que el PPno gana las elecciones autonómicas en la Comunidad Valenciana desde que lo hiciera por primera vez en 1995 encatenara dos décadas consecutivas de liderazgo en ese territorio. Su candidata, Isabel Bonig, ha conseguido 20 diputados frente a los 30 que tenía en 2015 y que ya resultaron insuficientes para lograr una mayoría con la que gobernar con pactos. Al igual que en el resto de España, el PP valenciano se ha dejado arrastrar por la sangría de votos a otros partidos, más acusada en este caso porque entre PP, Ciudadanos y VOX han sumado más votos que esos mismos tres partidos hace cuatro años.

Ciudadanos ha superado mínimamente las marcas registradas en las elecciones de 2015. Su candidato, Toni Cantó, la apuesta de Albert Rivera para presidir la Generalitat, ha obtenido un 17% de los votos, con cinco diputados más, hasta llegar a los 18. Sí ha logrado arrebatar a Compromís la tercera posición entre los partidos de la región. Pero el ascenso ha sido insuficiente tanto para superar al PP, como para lograr un acuerdo que les permitiera gobernar. Ni siquiera añadiendo los 10 diputados que ha logrado VOX, con un 10% de los votos, podrían hacerse con el poder en un territorio que confirma su viraje.