La ONU se cuela en la cumbre sobre pederastia del Vaticano

Cumbre vaticana. /EP
Cumbre vaticana. / EP

La segunda jornada del encuentro estuvo dedicada a la obligación de los abusadores y de sus superiores de rendir cuentas ante las autoridades civiles

DARÍO MENORCorresponsal en Roma

Naciones Unidas se coló este viernes en la cumbre vaticana sobre pederastia eclesial. Los 190 participantes en esta inédita asamblea, que se está viviendo en la Iglesia como si se tratara de un Sínodo aunque con unos tiempos mucho más breves, se encontraron al entrar al aula donde se realiza la reunión con un detallado informe de la ONU sobre cómo proteger a los niños. Los documento habían sido enviados en un paquete de forma urgente por la portuguesa Marta Santos Pais, Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la Violencia contra los Niños. Tras reunirse la semana pasada en Roma con los organizadores del simposio, Santos Pais se dio cuenta de que la comunidad internacional podía hacer una contribución a esta cita con la que la Iglesia trata de pasar página tras décadas de encubrimiento.

El moderador de la conferencia, el jesuita Federico Lombardi, aseguró que el Papa estaba encantado con que la intervención de Naciones Unidas, que en el pasado se enfrentó a la Santa Sede por su negligencia a la hora de gestionar la pederastia. Hace cinco años, la ONU emitió un duro informe en el que criticaba al Vaticano por permitir un «clima de impunidad» que favorecía los abusos. Le exigía medidas concretas para hacerles frente, como la apertura de los archivos, el cese de los eclesiásticos criminales y su entrega a la justicia civil.

Este último fue uno de los temas que se trataron ayer en la cumbre. La segunda jornada estuvo dedicada a la rendición de cuentas a la que están obligados los obispos y los superiores de congregaciones religiosas. «La Iglesia no vive solo en un mundo aislado creado por ella. La Iglesia vive en el mundo y con el mundo. Aquellos que son culpables de un comportamiento criminal, en justicia tienen la obligación de rendir cuentas ante las autoridades civiles por dicho comportamiento», comentó en una de las ponencias el arzobispo de Bombay, el cardenal indio Oswald Gracias. Otra de las conferencias corrió a cargo de Linda Ghisoni, subsecretaria del Dicasterio para los Laicos, Familia y Vida. Fue la primera mujer en ofrecer una charla en el encuentro, a cuyos participantes les dijo que había que ponerse «de rodillas» para tratar de forma adecuada este problema. El Papa tomó la palabra después de Ghisoni para asegurar que dar más papel a la mujer en la Iglesia no resolvería los abusos y criticar el «feminismo eclesiástico». «Todo feminismo termina siendo un machismo con faldas», dijo Francisco.

Este viernes continuaron las protestas de las asociaciones de víctimas en Roma. Frente a la abadía benedictina de San Anselmo, el español Miguel Hurtado, fundador de Infancia Robada, planteó un ultimátum de 72 horas para que dimita el abad de Montserrat, supuesto encubridor de su abusador, antes de presentar su caso al Vaticano.