Quince demócratas buscan ya la candidatura a la Casa Blanca

Beto O'Rourke. /Reuters
Beto O'Rourke. / Reuters

La estrella texana 'Beto' O'Rourke, que logró una enorme movilización en su fallida pugna con el republicano Ted Cruz, es la última incorporación

CAROLINE CONEJERONueva York (EE UU)

Robert 'Beto' O'Rourke anunció por fin que aspira a la candidatura presidencial demócrata para 2020 tras meses de especulación y un masivo seguimiento popular. La comunicación oficial coincidió con un artículo de portada en la revista 'Vanity Fair' que le otorga casi un tratamiento de estrella.

El candidato texano, de 46 años, adquirió notoriedad nacional durante las legislativas de noviembre pasado como rival del senador republicano Ted Cruz. Se quedó a tres puntos porcentuales de derrotarlo. 'Beto', como le conocen popularmente por todo el país, logró una movilización sin precedentes de las bases de su partido y una recaudación de fondos histórica en una campaña que excedió todas las expectativas para un aspirante demócrata en un Estado sureño profundamente conservador como Texas.

Una derrota que le lanzó al escenario político nacional como la nueva estrella progresista y esperanza presidencial, que ha sido comparada con Barack Obama por su carisma y su mensaje optimista. Según se comenta, hay más camisetas con el nombre de 'Beto' en San Francisco que con el del equipo de fútbol americano, los adorados 49's.

En el vídeo del anuncio, Beto declara su intención de hacer una campaña positiva que motive y unifique a la gente en un país que vive profundas divisiones. Sentado junto a su esposa, avanza que en las próximas semanas realizará un viaje de escucha para hablar y conocer a los electores a través de EE UU, e invita a todos a unirse a la campaña de base más grande jamás vista en el país. Planea regresar a El Paso el día 30 para el lanzamiento de su campaña.

O'Rourke se une a la poblada y diversa lista de candidatos, quince con él, en busca de la nominación demócrata para las presidenciales de 2020, que incluye a prestigiosos senadores como Elizabeth Warren, Bernie Sanders, Kamala Harris, Kirsten Gillibrand, Cory Booker o Amy Klobuchar, así como la congresista de Hawaii Tulsi Gabbard y el exsecretario de vivienda con Obama y exalcalde de San Antonio, el también texano Julián Castro. Se espera que el exvicepresidente Joe Biden anuncie su candidatura pronto.

Considerado un demócrata moderado, antes de su candidatura al Senado O'Rourke era prácticamente un desconocido, con un perfil bajo durante sus tres mandatos en la Cámara de Representantes. El antiguo guitarrista del grupo punk 'Foss' alcanzó estatus de celebridad durante su campaña al Senado granjeándose el apoyo de figuras como Beyoncé y LeBron James. En el tercer trimestre de la carrera contra Ted Cruz logró un récord de recaudación de 33 millones de euros.

Objetivo de Trump

El presidente Trump le ha distinguido con apelativos como «peso ligero» y «falso» y le ha acusado de ir de moderado pero ser en realidad un izquierdista radical partidario de la frontera abierta, a quien «no se le debería permitir convertir Texas en Venezuela». Una valoración que contrasta con la izquierda demócrata, que le tilda de moderado y de no tener credenciales progresistas.

El aspirante cuenta ya con una extensa red de apoyo del activismo de base. La organización Draft Beto (Reclutar a Beto) movilizó a miles de voluntarios, muchos en campus de universidades. Al margen de la euforia sobre su figura, O'Rourke no cuenta con historial legislativo en Washington, ni se ha posicionado sobre política doméstica o internacional. A pesar de representar uno de los distritos demócratas más sólidos de la Cámara Baja, O'Rourke ha roto en varias ocasiones con la disciplina demócrata y votado en línea con la Administración Trump.