El verano de Parkland calentará las elecciones

Estudiantes del Marjory Stoneman Douglas High School en el funeral por las víctimas de Parkland. /Thom Baur (Reuters)
Estudiantes del Marjory Stoneman Douglas High School en el funeral por las víctimas de Parkland. / Thom Baur (Reuters)

Una iniciativa trata de ampliar el frente contra los defensores de las armas

MERCEDES GALLEGOCorresponsal en Nueva York

El curso ha terminado. La clase más avanzada del Instituto Marjory Stoneman Douglas se ha graduado -con cuatro asientos vacíos y sendos padres dolientes-, pero sus alumnos no desaparecerán de las noticias. De hecho, este verano estarán en todas partes. 'La marcha por nuestras vidas' que en marzo hizo historia en Washington DC se lanza a la carretera en autobús para llevar el diálogo sobre las armas a cada esquina del país, en vísperas de las elecciones legislativas.

Serán 60 días, 20 estados y 75 paradas. Desde los Town Hall del verano de 2009 con los que el Tea Party incendió la reforma sanitaria de Obama y difundió la falsa idea de que unos 'comités de la muerte' decidirían quién merece tratamiento médico, Estados Unidos no ha vivido un verano tan caliente como el que se avecina. Solo que la intención va más allá de abrir un diálogo con el que cambiar la mentalidad de los aferrados a las armas.

Unos cien millones de estadounidenses no ejercieron su derecho al voto en 2016. Sólo este año cuatro millones de jóvenes cumplen los 18 y estarán en condiciones de votar por primera vez. La caravana de Parkland les ayudará a registrarse para no perder la oportunidad.

La ruta que empezará el día 15 en Chicago ha sido específicamente diseñada para abordar los distritos electorales donde ese puñado de votos frescos pueden marcar la diferencia. Les ayudarán a procesarlos grupos con experiencia en activar el voto de jóvenes y minorías dormidas, como Rock The Vote, Mi Familia Vota o la National Asociation for the Advacement of Colored People (NAACP). Pondrán mesas en iglesias, templos, mezquitas... Nadie estará exento de esta conversación. 'Road To Change' quiere hablar con demócratas y republicanos, partidarios de las armas y contrarios a ellas.

«Somos la generación de la que leerás en los libros de texto», adelantó con orgullo David Hogg, uno de los líderes del movimiento. «Queremos entender la perspectiva de todos los estadounidenses porque en la democracia no se puede resolver nada sin escuchar a todas las partes».

Los padres de esta generación a la que creían perdida en sus teléfonos móviles asisten perplejos a la transformación. Pasada la angustiosa etapa de los exámenes finales en medio de un frenético activismo, Hogg pasará una semana haciendo surfing en California antes de subirse al autobús. Y mientras la mayor parte de sus compañeros, incluyendo Emma González empezarán la Universidad en septiembre, Hogg ha decidido posponer sus estudios para dedicarse a la causa de la 'Marcha por Nuestras Vidas'.

 

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