Trump reconoce formalmente la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán

El presidente de EE UU, Donald Trump, estrecha la mano de su homólogo israelí, Benjamin Netanyahu./AFP
El presidente de EE UU, Donald Trump, estrecha la mano de su homólogo israelí, Benjamin Netanyahu. / AFP

Dichos territorios fueron ocupados por el Ejército israelí durante la guerra de 1967

EUROPA PRESSMadrid

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado este lunes una proclamación reconociendo la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, ocupados por el Ejército israelí durante la guerra de 1967.

La proclamación ha sido firmada poco después de una comparecencia junto al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, quien ha agradecido al mandatario estadounidense su apoyo a Israel y ha destacado que Washington ya reconoció Jerusalén como capital del país.

«Es un día realmente histórico», ha subrayado Netanyahu, quien acortará su visita oficial a Estados Unidos para volver a Israel a consecuencia del disparo de un proyectil desde la Franja de Gaza. El cohete ha impactado en una vivienda cerca de Tel Aviv y ha herido a siete personas.

Durante la comparecencia, Trump ha defendido el derecho de Israel a defenderse, mientras que Netanyahu ha recalcado que Israel «no tolerará» los ataques con cohetes contra su territorio y hará «todo lo que sea necesario» para defender a su población.

Trump ya adelantó la semana pasada que «es el momento» de que Washington «reconozca plenamente» la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, lo que provocó las críticas de Siria y Rusia. Por su parte, una portavoz de la Unión Europea indicó a Reuters que «la posición de la UE no ha cambiado».

Los Altos del Golán son un territorio que Israel arrebató a Siria durante la Guerra de los Seis Días (1967) y la Guerra del Yom Kipur (1973) y que se anexionó de forma efectiva en 1981, en un movimiento no reconocido por la comunidad internacional.

En contra del consenso internacional

Este reconocimiento colmaría otra de las aspiraciones israelíes, después de que el Gobierno de Trump trasladara la Embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén, reconociendo así a la Ciudad Santa como capital del país, en contra del consenso internacional sobre la necesidad de que su estatus se acuerde en un eventual diálogo de paz.

La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó en diciembre una resolución -con el apoyo de 128 de los 193 países de la ONU- en la que instó a Estados Unidos a dar marcha atrás, lo que no ha tenido lugar.