Pedro Sánchez suma otro desplante con Gibraltar

El presidente del Consejo europeo, Donald Tusk. / Reuters

El texto político sobre el 'brexit' excluye la prioridad de España sobre el Peñón pese a la amenaza de veto

SALVADOR ARROYOCorresponsal en Bruselas

Puede enmendarse, porque la negociación continúa abierta y porque en Bruselas hay costumbre de apurar al límite. Pero el primer desplante ya está hecho. El borrador de la declaración política del 'brexit', el documento que establece las bases de la futura relación de Reino Unido con la Unión Europea, no menciona en ninguno de sus 26 folios a Gibraltar. El texto, desvelado este miércoles por el Ejecutivo comunitario, desoye así la insistente reclamación del Gobierno de Pedro Sánchez: que se refleje negro sobre blanco que España tendrá la última palabra en cualquier arreglo sobre el devenir del Peñón concluido el periodo transitorio (y la eventual prórroga de este). No solo no ha calado la amenaza de 'veto' de La Moncloa, directamente ha sido ninguneada. Y por sorpresa.

Porque al menos una versión previa de ese texto incluía algo parecido a la petición de España, según desveló ayer el secretario de Estado para la UE, Luis Marco Agiriano. «Hasta ahora en la declaración política, trabajada internamente antes de pactarla con la señora May, había un párrafo que estamos defendiendo y que seguimos defendiendo». Si es así, sería la segunda «sorpresa» para la diplomacia española. Porque el artículo 184, el que ha encendido la mecha del desencuentro -apunta con generalidades a la relación de la Unión Europea (UE) con el que sería ya un tercer Estado-, apareció en el Acuerdo de Salida (el otro documento clave del 'brexit') «con nocturnidad y alevosía», subrayó Agiriano.

Llegados a este punto, el choque de trenes es un hecho. Madrid contra Londres y Bruselas. Que la Comisión Europea se coloca de perfil, es otro. El Ejecutivo comunitario admitió ayer que temas pendientes como «Gibraltar y la pesca (principal reclamación de Francia) tienen que solucionarse con negociaciones entre los Estados». El tercer hecho es que Theresa May se mostró desafiante con el Ejecutivo de Sánchez en una comparecencia en el Parlamento británico. Incorporó al discurso una variable que no viene al caso: la soberanía del Peñón.

Al recordar la conversación telefónica que mantuvo con el presidente la noche del miércoles, la primera ministra aseguraba en Westminster que con España «hemos trabajado de forma constructiva para el Acuerdo de Salida y confío en que podamos seguir haciéndolo en la futura relación. Pero déjenme ser absolutamente clara -añadió-, la soberanía británica de Gibraltar quedará protegida». En la versión española de esa misma conversación, aportada por el Secretario de Estado para la UE, May pidió «apoyo y solidaridad» a Sánchez y que dejara de poner palos en la rueda del 'brexit' para no ahondar en su «fragilidad política». La réplica debió ser un «que me vas a contar a mí». Pero, aparentemente, sin más concesiones.

Porque, de momento, España no cede. Y sigue amenazando con vetar. Pero se detecta contradicción. «Si este Gobierno obtiene la claridad suficiente, validada jurídicamente acerca de las implicaciones del famoso articulo 184, apoyará los textos en el próximo Consejo Europeo. Si no, no», dijo este miércoles Agiriano. El día anterior, Sánchez se había plantado en una especie de todo o nada al exigir que declaración y acuerdo de retirada incluyesen explícitamente esas garantías sobre la singularidad de la colonia británica. Utilizó de hecho, el término 'veto' para reforzar la amenaza. Una palabra que venía rechazando desde el lunes su ministro de Exteriores, Josep Borrell.

En Bruselas, se seguían estudiando «los mecanismos» para contentar a Madrid o buscarle una salida creíble para su órdago. La declaración política «ha sido acordada a nivel de los negociadores», recordaba el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, insistiendo en que el veredicto final corresponde a los jefes de Estado y de Gobierno. Pendientes quedan varias reuniones de trabajo, una entre 'sherpas', además de la 'segunda parte' anunciada para la tarde de mañana entre May y Juncker en Bruselas.

La declaración política salió a la luz con Sánchez de viaje oficial en Cuba. También la última modificación (de momento) en el Acuerdo de Salida de 585 páginas, desde su aprobación el miércoles por el 10 de Downing Street. Le han despejado las 'XX' del año hasta el que podría prorrogarse el periodo transitorio del divorcio.

Conviene recordar que el 29 de marzo Londres rompe amarras, pero hasta 21 meses después, diciembre de 2020, existirá un periodo de interinidad para la preparación de las empresas. Así lo pidió Londres. La cuestión es que si en julio de ese último año no se ha logrado dibujar perfectamente la relación futura entre la UE y Reino Unido, la transición podría prolongarse hasta 2022.

Sánchez anula su viaje a Islandia

EP.-El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anulado el viaje de trabajo que tenía previsto llevar a cabo a Islandia este lunes, día 26, según han informado a Europa Press fuentes conocedoras del viaje.

El jefe del Ejecutivo tenía previsto entrevistarse con la primera ministra islandesa, Katrin Jakobsdottir, y participar en la cumbre anual del Women Political Leaders Global Forum (WPL), una red internacional de mujeres políticas que reúne cada año a personalidades de todo el mundo y que tiene como objetivo aumentar el número y la influencia de las mujeres en posiciones de liderazgo político.

El presidente español tenía previsto viajar a Islandia un día después de participar este domingo, día 25, en la Cumbre Europea en la que está previsto dar 'luz verde' al acuerdo de salida del Reino Unido de la Unión Europea.

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