Dimite la líder de los conservadores escoceses partidaria de la permanencia

Ruth Davidson, durante la rueda de prensa. /Reuters
Ruth Davidson, durante la rueda de prensa. / Reuters

Ruth Davidson asegura que renuncia para dedicarse a la familia y no por la suspensión del Parlamento decretada por Boris Johnson

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres (Reino Unido)

Ruth Davidson anunció este jueves su dimisión como líder de los Conservadores Escoceses, confirmando una renuncia que ya se preveía en las últimas semanas pero que eligió fechar horas después de que el primer ministro, Boris Johnson, presentase su plan limitando el tiempo que tendrá la oposición para bloquear la marcha sin acuerdo de la Unión Europea (UE).

En la conferencia de prensa en la que anunció que a partir de ahora será una diputada más en el Parlamento escocés, donde representa al distrito central de Edimburgo, Davidson negó que su marcha sea una reacción al anuncio del primer ministro y contó a los presentes que hablando recientemente con Johnson le confirmó, con ella 'mirándole a los ojos', que su objetivo es el acuerdo con la UE.

Los dos fueron protagonistas destacados de la campaña en el referéndum de 2016. Pronunciaron las declaraciones finales en el 'Great Debate', dos días antes del voto, en un gran auditorio, tres políticos partidarios del 'in' frente a tres partidarios del 'out', frecuentes choques entre Davidson y Johnson y el remate de los dos culminando la batalla en una confrontación de 'tory' contra 'tory', azul contra azul.

Ganaron Johnson y los suyos el 23 de junio, en lo que el actual primer ministro dijo que sería el 'Día de la Independencia', en sus palabras finales para contrarrestar las de la escocesa. Había sido elegida para cerrar la campaña de los partidarios de la permanencia porque representaba juventud, renovación y el unionismo británico tras la victoria del 'no' en el referéndum escocés de dos años antes.

Decir que Davidson salvó la unión es una exageración, pero supo situar a su partido en el lugar adecuado tras el referéndun, cuando el Partido Laborista que había gobernado Escocia durante décadas se fue desmoronando y el gran crecimiento de afiliación y perspectiva de votos del Partido Nacional Escocés (SNP) tras la derrota de la independencia avivó el ansia de convocar otra consulta.

Familia

 Venía de celebrar, cuando representó con su habitual brío aunque sin originalidad a los líderes británicos pro-UE en aquel gran debate en la Wembley Arena, el éxito en las elecciones autonómicas de mayo, en las que su partido, que lideraba desde 2011, dobló el número de escaños y se convirtió en el más numeroso de la oposición en el Parlamento de Holyrood.

La victoria del 'brexit' dejó a los conservadores escoceses en una posición extraña. En Escocia habían ganado los partidarios de la permanencia en la UE por 62% contra 38% y, durante la campaña del referéndum sobre la independencia, Gobierno y los grandes medios habían martilleado a los votantes escoceses que serían expulsados de la UE si votaban 'sí'. Y ahora el 'establishment' inglés va a sacarlos de esa Unión.

La mayor gesta de Davidson es haber logrado pasar de 1 a 13 diputados en Westminster en las desastrosas elecciones generales convocadas por Theresa May en 2017. La líder escocesa cobraba el premio por haberse convertido en portavoz de los que rechazan la continua especulación sobre la convocatoria de un nuevo referéndum. Solo en Escocia los conservadores quedaron con más diputados que antes.

Se habló de Davidson como posible líder del partido nacional, pero lo rechazó. Y hace un año tuvo un hijo por inseminación artificial para completar su matrimonio con una mujer irlandesa. En su carta y en sus palabras en el momento de la dimisión resulta evidente que el principal motivo de su renuncia es que percibe incompatibilidad entre la vida familiar que desea y la tarea de un líder político.

Johnson expulsó del Gobierno, tras ser elegido líder, al ministro escocés aliado con Davidson. A la campechana escocesa no le gusta ni el personaje ni la política del primer ministro. El contexto de su marcha es un aumento de los partidarios de la independencia -ganan en el único sondeo publicado tras la elección de Johnson- y un desplome del voto conservador. Para el Gobierno la pérdida de siete escaños escoceses, como se predice, sería asunto tan de vida o muerte como el 'brexit'.