Italia teme otra marea humana libia

Inmigrantes procedentes de Libia desembarcados en Malta./EFE
Inmigrantes procedentes de Libia desembarcados en Malta. / EFE

El líder del Gobierno de Trípoli advierte de que 800.000 personas intentarían cruzar el canal de Sicilia si Europa no para los pies a Haftar

DARÍO MENORCorresponsal. Roma

Italia tiene un polvorín al otro lado del Mediterráneo, Libia. La inestabilidad en que cayó el país norteafricano después del fin del régimen de Muamar Gadafi en 2011 propició un aumento exponencial en la llegada de inmigrantes a través del canal de Sicilia que podría repetirse con la nueva guerra civil que ha estallado entre los dos poderes que se disputan hoy el territorio. A un lado está el Gobierno de Trípoli liderado por Fayez Serraj, reconocido por Naciones Unidas y que cuenta con el apoyo de la poderosa milicia de Misrata. Y al otro, el general Jalifa Haftar, hombre fuerte de la zona oriental del país.

En medio de la disputa, que ha dejado ya al menos 130 muertos, 560 heridos y 16.000 desplazados desde que Haftar lanzó el 4 de abril su operación para intentar conquistar Trípoli, se encuentran los seis millones de libios y los alrededor de 800.000 inmigrantes subsaharianos que allí viven.

Unos 1.500 refugiados se encuentran retenidos en centros de detención localizados en áreas donde se están desarrollando los combates, advirtió la ONU, mientras que la ONG Habeshia denunció que 700 eritreos, etíopes, sudaneses y somalíes llevan desde hace días en un campamento sin agua ni comida. «La posibilidad de que puedan volver los desembarcos hacia nuestras costas existe, no es un misterio», reconoció Luigi di Maio, viceprimer ministro del Gobierno de Roma, en una entrevista publicada este lunes por el 'Corriere della Sera'.

Según una reciente declaración parlamentaria de Luciano Carta, director del Aise, la agencia italiana encargada de la seguridad en el extranjero, es probable que unos 6.000 refugiados o desplazados traten de cruzar el canal de Sicilia aprovechando el caos del momento para escapar de los combates.

En un grito desesperado de ayuda lanzado este lunes en varios diarios italianos, Serraj instó a Europa a intervenir para pararle los pies a Haftar porque se corre el riesgo de que «800.000 inmigrantes y libios invadan Italia y Europa». Para sacudir aún más el fantasma del miedo, el líder del Gobierno de Trípoli aseguró que entre quienes pretenden cruzar el Mediterráneo hay terroristas ligados al Estado Islámico.

Abrir los puertos

«Hay riesgo de que se produzca una crisis humanitaria no sólo para los subsaharianos, sino también para los libios que tratan de huir de la guerra», advirtió Claudia Gazzini, experta en el país norteafricano del International Crisis Group. Esta posibilidad podría acabar con la política de 'puertos cerrados' defendida hasta ahora por el Ejecutivo de Roma, que ha conseguido una drástica disminución en los desembarcos.

La ministra de Defensa, Elisabetta Trenta, reconoció que en caso de que haya un éxodo masivo de personas que escapan del interminable conflicto bélico en Libia habrá que abrir los puertos porque «no se trata de inmigrantes sino de refugiados, y a los refugiados se les acoge». El Gobierno italiano espera que este escenario pueda evitarse mediante la presión a los países que apoyan a Haftar. Además de Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, el general cuenta con el no menos poderoso sostén de Francia y de Rusia.