El puente Morandi de Génova deja de existir

Momento de la demolición del puente Morandi. / Foto: REUTERS / Vídeo: ATLAS

Esta mañana tuvo lugar la voladura de los restos del viaducto que se derrumbó en parte el pasado agosto provocando la muerte de 43 personas

DARÍO MENORRoma

Génova, 9:37 horas de la mañana. Ese ha sido el momento en el que se ha producido este viernes la voladura de los restos del puente Morandi, que se vino abajo en parte el pasado 14 de agosto dejando 43 muertos y provocando un caos circulatorio en esta ciudad del noroeste de Italia, pues por él pasaba una autovía que conecta Italia con Francia.

Como estaba previsto, la explosión controlada ha demolido los pilones 10 y 11 del viaducto. La voladura ha dejado una nube de polvo aminorada gracias a las mangueras que echaban agua sin parar. Todos los 3.400 vecinos de la zona habían sido previamente desalojados en la mayor evacuación registrada nunca en Génova. El único incidente estuvo protagonizado por una persona que se negó inicialmente a dejar su vivienda, lo que retardó unos minutos la operación.

La demolición de lo que quedaba del puente Morandi supone un gesto tan simbólico como necesario para la construcción de la nueva infraestructura, cuya inauguración será en abril de 2020, cuatro meses más tarde de lo que estaba previsto inicialmente. En las obras ha habido algún intento de infiltración por parte de empresas ligadas a organizaciones mafiosas, según han destapado las fuerzas de seguridad.

El alcalde de Génova, Marco Bucci, celebró que la explosión fuera según lo previsto y deseó que a partir de ahora se «acelere» el renacimiento de la ciudad, que todavía no se ha recuperado del desastre acaecido en el viaducto hace ya diez meses. Junto a Bucci también contemplaron la voladura los viceprimeros ministros, Luigi Di Maio y Matteo Salvini, respectivos líderes del Movimiento 5 Estrellas (M5E) y de la Liga.

Di Maio pretende retirar la concesión de la explotación de esta infraestructura a Autostrade, la empresa encargada del mantenimiento y explotación del puente Morandi cuando se vino abajo. Confindustria, la patronal italiana, rechazó las continuas críticas de Di Maio a esta firma controlada por la familia Benetton y le pidió una «valoración fría» antes de quitarle la concesión.

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